El Tigre enjaulado

Recientemente recibí diversas opiniones en mi correo electrónico producto del artículo donde escribí acerca de la afición de Monterrey y su abnegada fidelidad ante el pobre desempeño en la cancha...

Recientemente recibí diversas opiniones en mi correo electrónico producto del artículo donde escribí acerca de la afición de Monterrey y su abnegada fidelidad ante el pobre desempeño en la cancha que durante muchos años, sus 2 equipos han entregado. Hoy me referiré puntualmente al caso de Tigres y del mundo al revés en el que se ha convertido este club en los últimos tiempos.

Los Tigres desgraciadamente se ha transformado en el punto referencial de lo que es ser un producto mediocre dentro de un buen mercado y lo más lamentable es que se están llevando entre las piernas el nombre de una de las empresas mas triunfadoras y respetables que orgullosamente han puesto el nombre de México en todo lo alto a nivel internacional: CEMEX.

Han pasado 25 años desde aquella Final en el estadio Azteca donde los felinos derrotaron en penales al Atlante, por cierto, la primera Final que mi memoria futbolística recuerda, y a lo largo de este tiempo la marca Tigres ha vivido de todo. Desde cambios de escudos, de televisoras (durante muchos años IMEVISIÓN transmitió sus juegos), de administradores y hasta un descenso al igual que un torneo de Copa, sin embargo, algo no se ha modificado: La lealtad, a mi entender en ocasiones extrema de sus fans.

¿Por qué Tigres no ha dado el paso para ser una marca nacional? ¿Por qué pareciera que se han conformado por dominar su mercado local y no se han aventurado a ser de manera paulatina al menos una marca regional? Y sobre todo, ¿por qué a pesar de lo exitosa que es CEMEX como una empresa líder en el mundo, no ha podido dar al menos un campeonato a este club que tanto lo necesita? O en otras palabras, ¿por qué el Tigre del futbol mexicano permanece enjaulado?

He tenido la oportunidad lo mismo de charlar con directivos de la institución, que con medios de comunicación regiomontanos y hasta con fervientes seguidores, y cada uno da su propio diagnóstico del problema. No obstante, sí percibo una anarquía total, así como un problema de indefinición en lo que debe de ser la marca Tigres para el futbol mexicano.

Tigres lleva en su DNA juventud, garra, y hasta irreverencia o al menos, el equipo que yo crecí viendo como parte de la UANL así lo era. Una marca universitaria que hacia la contra parte a los burgueses Rayados y que por sobre todas las cosas reflejaban el espíritu regio, o en otras palabras, eran un equipo frontal, honesto, profesional y que en su momento refrescaban el panorama centralista que históricamente siempre había tenido nuestro futbol.

Hoy, los Tigres se han convertido en un equipo sin personalidad ni rumbo alguno. Sus jugadores darían la impresión de que no entienden lo que significa cada sábado su actuación para toda una ciudad. Sus dirigentes están lejísimos de los resultados que sus consumidores esperarían. Los medios de comunicación locales no terminan por encontrar un punto medio para no satanizar a los jugadores y de la noche a la mañana hacerlos dioses y por su parte el técnico está en una faceta irreconocible tanto por los resultados esperados, como lo que profesa en su discurso.

Ante esta situación, los fans parecen por fin haber alzado la voz alentando un castigo a todos los involucrados por los lamentables resultados que hasta ahora se han obtenido y al calor de esta acción, el Tigre despierta y derrota a Tecos la noche del sábado, de manera convincente, lo cual a mi parecer lo único que ocasionará es maquillar un poco la mala situación que la organización atraviesa.

Mal manejo mediático (caso Gaitán y Lozano), demasiadas opiniones sin una verdadera voz guía en la Directiva, jugadores inflados y mimados en demasía, desfiles de técnicos ganadores pero que cuando llegan al Universitario se olvidan de cómo triunfar, así como una afición enardecida, es un cuadro preocupante que dista mucho de la calidad de gestión con la que CEMEX  se ha conducido históricamente y que la han catapultado como una empresa modelo a nivel global.

Desde la perspectiva que me toca a mí analizar, esto es lo más paradójico del caso. Dentro de CEMEX, la unidad de negocio llamada futbol no esta a la altura del resto de la organización y lamentablemente aquellos que no conocen la importancia de esta empresa, pero que son fans de Tigres, existe la posibilidad de que perciban a CEMEX como una organización igual al equipo de futbol: mediocre y chica.

El Tigre esta enjaulado. Una marca que teniendo a Monterrey como su plaza, tiene todo a su merced para ser un referente del futbol nacional y sin embargo naufraga en aguas de confort; no es hasta que la afición por fin reclama sus derechos, (iniciativa la cual aplaudo totalmente), de manera "milagrosa" su materia prima llamada jugadores despierta anoche contra Tecos para así llevar la fiesta en paz al menos por un par de semanas más.

Ojalá y sea CEMEX a través de Sinergia Deportiva, quien encuentre por fin la llave para desenjaular a este Tigre pero si no son ellos, entonces que sea la UANL, y si tampoco lo es, espero que alguno de los muchos empresarios exitosos que hay en Monterrey sea quien libere por fin a esta fiera, ya que más allá de la goleada de ayer, ni CEMEX ni la Universidad, ni nuestro futbol, y evidentemente sus consumidores, se merecen que les den "gato" por "tigre".

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas