El ejemplo Colo-Colo (Parte I)

En la edición del mes pasado de la revista Harvard Business Review en su versión para Latinoamérica, encontré un excelente artículo que relataba como caso de estudio la transformación que ha...

En la edición del mes pasado de la revista Harvard Business Review en su versión para Latinoamérica, encontré un excelente artículo que relataba como caso de estudio la transformación que ha tenido en tres años el club más popular de Chile: Colo-Colo.

A lo largo de este artículo (el cuál sugiero lo lean en su totalidad descargándolo en www.hbral.com )Eduardo Saleh y José Miguel Barrios relatan con detenimiento en que consistió el proceso mediante el cual este equipo albinegro ha dado un giro radical en lo que parecía ser un destino sellado, es decir, ha ido de la quiebra técnica financiera a la captación de ingresos públicos y lo más importante, que esto ha servido como punta de lanza para cosechar éxitos deportivos.

Con esta primera entrega no pretendo analizar este caso sudamericano desde el punto de vista bursátil o estrictamente financiero sino por el contrario, me gustaría compartir con ustedes una situación de éxito desde el punto de vista gestión de un club para por un lado, confirmar que SÍ ES POSIBLE en nuestras economías Latinoamericanas aplicar algunas de las mejores prácticas de las Ligas Europeas y por el otro, a fin de  tomarlo como ejemplo para los clubes que en nuestro mercado se debaten entre la inestabilidad organizacional y económica de manera recurrente (Puebla, Veracruz, Necaxa etcétera).

Para que nos demos una idea, Colo-Colo se encontraba en quiebra desde inicios del 2002 con pasivos que rondaban los 54 millones de dólares, y si bien el club inició en ese entonces el remate de algunos de sus principales activos, estos ingresos solo alcanzaban a cubrir el 9 por ciento de lo que adeudaban. Visualicemos el escenario que se tenía:

1. Un equipo en quiebra financiera producto de pésimas administraciones2. Un club imposibilitado de liquidar sus deudas aun vendiendo sus activos3. Ningún empresario dispuesto a absorber la deuda contraída con todo y el amor que se le tuviera a los colores blanco y negro4. Una base de consumidores leales a la marca y dispuestos a actuar en consecuencia para rescatar al equipo de sus amores

Evidentemente, este último punto fue la clave para que se iniciara la reconstrucción de la organización, sin embargo, este factor no era suficiente. Se requería una conjugación de aspectos legales y económicos para salvar de la desaparición a una de los estandartes más fuertes de la cultura popular chilena. Bajo estos preceptos se construyó lo que hoy conocemos como Blanco y Negro, la sociedad que actualmente posee la concesión del equipo por los próximos 30 años. Esto ha generado en 2 años, un panorama completamente diferente para el "Cacique". En palabras de Eduardo Saleh "Colo-Colo vive una situación totalmente distinta donde el déficit originalmente presentado, ahora se ha revertido radicalmente para tener inclusive excedentes en caja de 30 millones de dólares y lo más importante, una situación estable desde el punto de vista organizacional".

Lo que ocurrió fue simple y a la vez complejo: Colo-Colo dejó de ser un club deportivo social sin ánimo de lucro, para convertirse en una sociedad anónima que cotiza en bolsa pero sobre todo, que permitió que los fans contribuyeran con ingresos directos para rescatar al equipo, lo cual obviamente se ha visto con el tiempo reflejado en logros en cancha que han vuelto a hacer del Colo-Colo, el equipo más grande de aquél país sudamericano.

Por la brevedad del espacio me es imposible abundar en detalles técnicos de lo que fue todo el proceso de transformación de la organización colocolina (para todos aquellos que deseen conocer algún detalle en especial de este caso, está mi correo disponible y con gusto podemos interactuar) sin embargo, me parecen 2 los puntos más interesantes a analizar con el objetivo de aplicarlos a nuestro futbol: Las claves del éxito que se tuvieron en Chile para lograr la meta señalada y por otro lado, la factibilidad de aplicar algo semejante en México.

En lo que respecta a los factores de éxito, los articulistas señalan varios evidentemente, sin embargo a mi entender estos fueron los más trascendentes:

1.-Entender a las partesAquí hablamos de lo relevante que fue en el caso Colo-Colo entender lo mismo a los acreedores, a los deudores y desde luego a la nueva corporación que estaba surgiendo (Blanco y Negro), de tal manera que cada uno reconociera la importancia de su rol y el "timing" bajo el cual cada una debía funcionar. A estos agentes había que sumar lo mismo a los fans, al fisco y al poder legislativo, ya que si bien en Chile había un marco jurídico que impedía la transformación directa de una A.C. a un S.A. en entidades deportivas (algo similar a lo que reclamaba hace 5 años Francisco Cárdenas a Jorge Vergara en la compra de Chivas), se conciliaron intereses en pro de una sola causa: Colo-Colo.

2.-Entender los contextos de poderEl acierto fue la interpretación del propio mercado Sudamericano, ni más ni menos. En Inglaterra por ejemplo, la práctica de algunos clubes para cotizar en bolsa inició a mediados de los ochentas, teniendo al Totenham Hotspur como pionero. Sin embargo, en Chile entendieron que sería absurdo seguir al pie de la letra el modelo europeo. De entrada, existía una Ley del Deporte la cual impedía que una corporación como Colo-Colo fuera concesionada y/ o arrendada. A esto, habría que sumar los diferentes intereses que se pisaban al dar un paso como este, lo mismo de manera política, comercial y hasta social. En Chile reconocieron que existía un contexto natural, que no cambiaría y más bien, al cuál tendrían que adaptarse.

3.-Establecer una ruta de negociaciónBlanco y Negro entendió que para tener éxito debería de desarrollar una correcta estrategia de negociación a fin de dejar satisfechos a todos los involucrados. De tal manera y sin caer el en el típico cliché del "ganar-ganar", establecieron una ruta crítica bajo la cual, de manera sistematizada, se inició un acercamiento profesional para destrabar el nudo de problemas en el que se había convertido este club de la capital chilena.

4.-Pensar a largo plazoSiendo un concepto que en teoría debería de ser innato, es verdad que en nuestra industria el pensar a largo plazo es una práctica poco realizada tanto por muchos clubes como por algunos inversionistas, quizás porque el mercado no da tregua y en ocasiones es complicado hacerlo. Desde su creación, ésta ha sido una máxima de Blanco y Negro para lograr que en la planeación de oficina contra la ejecución en campo, no exista una brecha tan grande que al final, traiga como resultados casos desastrosos que vemos de manera constante en clubes tanto latinoamericanos como europeos.

Todos estos apuntes nos dan a reflexionar cuestiones interesantes para aplicarlos nuestro país ¿es posible hacer esto en México en el corto plazo?, ¿como podría algún club nacional  salir de sus marasmos financieros tal y como lo hizo el "Cacique" sin recurrir a Papá Gobierno?, ¿es factible un caso similar en nuestra industria? Compartiremos ésta y más reflexiones producto del aprendizaje colocolino en nuestra próxima entrega.

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