De Inglaterra para México

Cuando en el Mundial de 1950 Estados Unidos, a costa de todo y frente a la incredulidad de todo el mundo derrotaba a los arrogantes Ingleses 1-0, el universo futbolístico se cimbró. Hoy 57 años...

Cuando en el Mundial de 1950 Estados Unidos, a costa de todo y frente a la incredulidad de todo el mundo derrotaba a los arrogantes Ingleses 1-0, el universo futbolístico se cimbró. Hoy 57 años después, parece que los británicos no han entendido la lección y se las volvieron a hacer.

Inglaterra es un país donde el futbol es una forma de vida. Este juego está tatuado en el DNA de sus habitantes y ha sido el pretexto perfecto lo mismo para generar violencia, que para intentar conquistar territorios, para componer música y hasta para recordarle al mundo que ellos fueron los primeros en reglamentarlo y en comercializarlo hasta alturas que hoy son el pan nuestro de cada día.

Si la Liga Premier es la competencia más poderosa del mundo, si los ingleses veneran este juego como uno de los regalos más preciados que le han dado al resto de la humanidad, entonces, ¿por qué su Selección no funciona? ¿por qué si Wembley sigue siendo la catedral mundial del futbol, su equipo no está a la altura de las circunstancias? ¿Por qué un jugador como Steven Gerrard pone en todo lo alto el orgullo de ser un "scouser" (apodo representativo de los nativos de Liverpool) al jugar en Anfield pero cuando se pone la camiseta con los tres leones pareciera que la da vergüenza ser nacido en la isla?

La reciente eliminación inglesa de la máxima competencia futbolística (evidentemente la Euro tiene en términos generales un mayor nivel que el de un Mundial), da para esta y muchísimas más preguntas. Además de ser el hazmerreír de todo el planeta, a Inglaterra le han dado un golpe en 2 puntos centrales de su DNA: su orgullo y su poderío económico.

En lo referente al orgullo deportivo, según me comentaba recientemente un amigo de Liverpool, parece que están cada vez más inmunes al dolor. Han pasado ya 41 años desde la última vez que a nivel Selección le gritaron al mundo que eran los mejores, y pareciera que se han contagiado del "ya merito" que invade a gran parte de las naciones. Es una pena.

Por otro lado y en lo que toca al poderío económico, la eliminación británica ha generado un dato escalofriante: se estima que la ausencia de la Selección el próximo verano en Europa, le costara a su Federación de manera directa o indirecta, algo así como 2 billones de libras esterlinas, todo por concepto de viajes de fans, ratings de TV, anuncios, merchandising, etcétera.

¿Pero donde está el problema? ¿Cuál es el origen de todo? Evidentemente si la FA (Federación Inglesa) lo supiera, ya lo hubiera atacado. A continuación mi diagnóstico a la distancia:

1. Futbolistas que en su mayoría juegan en la mejor liga del mundo (English Premier League), acostumbrados a los mejores sueldos y que el orgullo de ser del Chelsea o del Liverpool en ocasiones se pondera más que defender a muerte la camiseta de los tres leones.2. Radicar en un país que es eso, una isla y por lo mismo, permanecen ajenos a lo que está sucediendo fuera de ella. Por ello pareciera que no les han avisado que aunque son los inventores de este juego y que muchos envidiamos su estructura deportiva, económica y de mercadotecnia, muchos países han trabajado con mas dedicación y mayor humildad, lo que ha hecho que aunque futbolísticamente sean inferiores, en enfrentamientos directos hayan sido mejores.3.  El tener la mejor liga del mundo trayendo a los jugadores con más renombre de diferentes puntos del planeta, indudablemente ha tapado la salida a nuevas figuras inglesas, los cuales tienen que refugiarse en las otras tres divisiones las cuales, aunque de muy buen nivel, nunca se compararán con la Premier.4. Una complicidad de malos manejos entre el Director Técnico (un tipo demasiado gris) y los dirigentes de la FA, es decir, darle continuidad a un proyecto que a todas luces en el camino dio muestras de que no iría a ningún lado.

El caso de Inglaterra ha calado en el corazón del Reino Unido y en todos aquellos que directa o indirectamente estamos ligados a él. Sin embargo, ese es problema de los británicos y será cuestión de que ellos mismos lo resuelvan. Más bien, creo que este ejemplo nos puede ayudar para prevenir catástrofes similares en nuestro futbol. El mismo diagnóstico de 4 fases anteriormente descrito, lo replicaré a continuación  para efectos de nuestra propia Selección:

1. Independientemente de que en nuestro país los seleccionados casi siempre ganan excelentes sueldos, usualmente siempre han querido portar la camiseta de la Selección, a diferencia de lo que ocurre en Inglaterra. Sin embargo, en recientes fechas esto se ha tornado confuso derivado de un mal manejo de grupo, comunicación y prensa (Caso Pardo, Osorio, Salcido etcétera).2. México no es una isla y afortunadamente parece que nos hemos dado cuenta de que con la camiseta no se gana. Pese a ello y aunque nos cueste reconocerlo, se sigue constantemente menospreciando a los rivales con quienes a querer o no, buscaremos un boleto a los Olímpicos y al Mundial. Ya nos ocurrió en la Copa de Oro y al parecer al igual que los ingleses, seguimos sin aprender la lección.3. Tenemos una liga con un buen nivel deportivo y sobre todo, que es un paraíso para los extranjeros en posiciones claves. No entendemos que menos es más y en lugar de 5 extranjeros valdría la pena sacrificar intereses económicos para traer 3 de mejor nivel. Se sigue en su mayoría, teniendo a la materia prima mexicana como segunda o tercera opción para armar equipos competitivos. Usualmente cada 4 años en los Mundiales nos quejamos sobre por qué los defensas fallaron a la hora buena o sobre las razones por las cuales no concretamos las jugadas de peligro.4. Existe una mina de oro como Selección Nacional actualmente bajo el mando de Hugo, sin embargo en la parte deportiva hay algunos focos amarillos (o quizás rojos) que pareciera no queremos ver o que si los observamos desde adentro, es más fácil callar.

El equivalente del desastre Ingles para nosotros sería el no calificar a  Beijing y a todos los que estamos en este negocio nos interesa evidentemente estar en ellos. Espero que todos los involucrados estén concientes de ello y que ridículos que duelen como el de los británicos nos sirvan a nosotros para no estar hablando de casos similares por ahí de mediados de año después del torneo Preolímpico.

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