Receta para matar a un Tiburón

En estos tiempos donde tanto se habla de cómo un entrenador puede hacer pedazos lo que parecía ser una generación "dorada" (que más bien diría yo, inflada por nosotros los medios) me gustaría...

En estos tiempos donde tanto se habla de cómo un entrenador puede hacer pedazos lo que parecía ser una generación "dorada" (que más bien diría yo, inflada por nosotros los medios) me gustaría analizar igualmente como mediante malos manejos comerciales, directivos y evidentemente deportivos un club puede destrozar el corazón de su gente y sobre todo, pasar a ser una moneda de cambio para intereses políticos dentro de nuestra Industria. Me refiero a los Tiburones Rojos del Veracruz

Siempre he creído que el futbol no puede estar ajeno a lo que sucede en nuestra sociedad y el caso del Tiburón es un claro ejemplo. Veracruz es un estado rico, abundante y hermoso y al igual que al equipo, a este territorio sus dirigentes lo han saqueado, utilizado, abusado y hasta maltratado con tal de conseguir sus objetivos personales. Lo mismo ha sucedido con el club.

Si tuviéramos que escribir un manual de cómo no hacer crecer una marca dentro de su mercado, de cómo alejar a la gente del estadio y de cómo reducir la pasión que sus fans sienten hacia sus colores me parece que el Veracruz es un excelente ilustración sobre ello ya que teniendo un potencial interesante para ser al menos, una institución respetada en el medio nacional, el equipo esta pagando las facturas de malos manejos no de ahora, sino de los últimos 19 años cuando por allá de 1989 regresó al Máximo Circuito a la mexicana, esto es, comprando una franquicia.

De ese entonces a la fecha lo mismo gobernantes voraces que empresarios incompetentes e inclusive una televisora que no supo que hacer cuando lo tuvo en sus manos han hecho y desecho lo que se les ha antojado con el Veracruz. Sin duda, los escualos han sido una victima atroz de la demagogia política y en algunos casos corporativa de la que Mexico lamentablemente puede presumir.

Tan sólo por citar algunos ejemplos, desde Grupo Pegaso, Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, TV Azteca y evidentemente algunos prestanombres y gobiernos no han sido capaces de entregar buenas cuentas para un mercado que demanda al menos un producto medianamente decente. Los del puerto tendrían a mi entender, varías características únicas en su ADN como para haber hecho crecer esta marca:

1. Juegan en una ciudad única por su folclore, sabor e ideología.

2. Es por definición, un pueblo alegre, fiestero y lleno de tradiciones que van mucho más allá de lo futbolero.

3. Cuentan con un largo bagaje dentro de la historia de nuestro futbol y en cuestión de construcción de marca, creanme que esto cuenta mucho.

4. Es un equipo que usualmente irradia carisma entre otros aficionados o en otras palabras, no es un club que genere al menos de inicio antipatías marcadas.

5. Es arropado por una ciudad así como un estado totalmente futboleros.

Entonces si los Tiburones cuentan con todo esto, ¿Por qué siempre han sido un equipo mediocre y que normalmente ha dado más pena que satisfacciones a sus seguidores? (Evidentemente quitamos al equipo de hace 4 años y una que otra pincelada noventera)

Es obvio que la respuesta pasa por la falta de un verdadero proyecto que abarque lo mismo la parte deportiva que la económica así como la social. Puedo decir con conocimiento de causa que los jarochos verdaderamente aman al Tiburón y que si bien no gozan del poder adquisitivo que quizás hay en otras plazas, su afición no tiene nada que pedir en cuanto a lealtad y entrega.

Se que los hubieras no existen pero si fuera necesario un ejercicio hipotético para ilustrar esta situación, simplemente imaginemos los atributos arriba mencionados para los escualos combinados con la manera en como a nivel deportivo y comercial han sido manejados otros equipos que hasta 1989 eran, al menos a mi parecer, inferiores que el Veracruz en cuanto a historia y abolengo de acuerdo a lo hecho en Primera División: Santos Laguna, Monarcas Morelia o Pachuca sólo por citar a algunos.

Conclusión, si quieres tener la receta para matar a un Tiburón, a continuación aquí la tienes:

1. Utiliza al equipo con fines populistas, para ganar votos y cuando ya no te sirva, deséchalo.

2. Cambia de entrenadores como de zapatos, no les des continuidad y cae en incongruencias con tus decisiones.

3. Utiliza prestanombres así como fideicomisos obscuros que te permita generar dinero para fines personales y cuando te hayas saciado, entonces renuncia.

4. Cambia tus partidos a un horario poco usual para que ya no tomes ventaja ni del calor, ni cuentes con el apoyo real de tu gente, esto obviamente para satisfacer con las demandas que impone tu contrato televisivo.

5. Permite que un promotor durante muchos años se adueñe de tu plantilla, te traiga técnicos nefastos y sobre todo, que sea quien tome las decisiones de toda la institución ya que el Gobierno sólo te tiene como instrumento para cuando requiere entregar bicicletas al medio tiempo o presumir "grandes obras" sociales.

6. No respetes a tu gente durante estos años y después de que construiste un trabuco como el del Apertura 2004, desintégralo para que solo quede como un simple recuerdo agradable. 7. No tengas visión social ni mercadológica, al final por más que una empresa como Profut quiera cambiar las cosas, el cáncer del escualo estará muy avanzado por lo cual ni toda la fuerza del "Pirata" Fuente o los goles de Jorge Comas podrán salvarlo. 8. Amenaza con desaparecerlo como en otras ocasiones ha sucedido y lo que es más, si la gente se siente molesta llámalos ingratos o malagradecidos.

Esta receta para matar a un Tiburón así como el corazón de toda su gente puede ser replicada a otros mercados y consumidores. Sinceramente por el bien de los verdaderos fans que aman a sus colores espero que no sea así.

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