Nuevos técnicos para la industria

Para quienes lean este artículo, debo primero aclarar que reconozco que la labor de un entrenador dentro de un equipo de futbol no es nada sencilla ya que además de conocer aspectos de la cancha,...

Para quienes lean este artículo, debo primero aclarar que reconozco que la labor de un entrenador dentro de un equipo de futbol no es nada sencilla ya que además de conocer aspectos de la cancha, se debe de ser un líder, tener don de gente, ser un tipo preparado entre muchas otras cualidades y por otro lado, también acepto que es muy injusto necesariamente medir la eficacia de un entrenador únicamente por los títulos que consigue aunque como en otras industrias, a la larga lo que hablan son los números fríos.

Y saco esto a colación ya que particularmente, soy de esos a los que ya nos da flojera la baraja de técnicos que manejamos en este país, donde 18 entrenadores son la elite y una vez que has entrado a ese selecto círculo, sólo se cambian posiciones entre ellos como entregándose estafetas las cuales en ocasiones, están ya muy maleadas, viciadas y evidentemente desgastadas.

Haciendo referencias puntuales, sólo es necesario repasar lo que sucede con entrenadores como José Luis Trejo, Luis Fernando Tena, Vucetich y evidentemente Rubén Omar Romano, entre muchos otros. Técnicos con algunos que otros logros (todos ellos muy caseros) y que al final no terminan por ofrecernos como aficionados demasiados motivos para emocionarnos o esperar algo distinto, ya no digamos para sus equipos sino en general para lo que es nuestro futbol como entretenimiento.

Aquí en México los entrenadores se mueven como fichas de tablero entre los clubes, muchas veces sin importar sus resultados ya que al ser cesados de sus posiciones, usualmente está la tranquilidad de que al arrancar el siguiente torneo, algún miembro de la agrupación elite de Primera División caerá en desgracia y consecuentemente ellos tendrán chamba. Insisto, no es nada personal en contra de ellos pero simplemente me llama la atención como se dan casos como el de Romano, Trejo y hasta el mismo "Tuca" Ferretti donde se mantienen trabajando a partir de viejos logros y obviamente de un excelente relación con algunos promotores.

¿Quieren una muestra? Hagamos un ejercicio de los equipos que cambiaron de técnico esta temporada y veamos los resultados obtenidos. Veremos que en casi todos los casos no hubo una mejora sustancial al desempeño anteriormente mostrado:

Tigres: Se fue el "Tolo", con Lapuente sigue siendo un desastre.

Monarcas: Salió Patiño, Luis Fernando Tena continua sin dar color (al igual que en sus más recientes trabajos).

Tecos: Despidieron a Ordiales y llegó Trejo. El "Kaiser" sigue sin reponerse de la trastada que le hizo los Tuzos y Tigres, Monarcas, Necaxa y ahora la UAG han sido víctimas de su mala racha.

América: El caso más patético. Un técnico que lleva 20 partidos sin ganar en liga y lo peor, amenaza con quedarse para el siguiente campeonato.

Veracruz: Sólo si los salva se sabrá si fue o no acertada la contratación del "Piojo".

Jaguares: Sigue siendo un equipo gris e irregular con todo y lo que de repente puedan hacer.

Por el contrario, también han ido incorporándose nuevos personajes como el "Chelís", Efraín Flores, Markarián o Pekerman, los cuales sin duda refrescan la oferta de entrenadores, con propuestas interesantes tanto fuera como dentro de la cancha que ayudan considerablemente a que nuestra liga se alimente de nuevos estilos y filosofías.

Me parece que sobre este tenor debe de ir la búsqueda del nuevo entrenador nacional. Alguien sin los vicios y costumbres de nuestro medio ya que en gran media esto ayudaría a renovar bríos en todos los aspectos, desde su relación con los medios hasta sus respuestas ante los cuestionamientos que hace la prensa y sobre todo: Darle a los consumidores de este producto llamado futbol mexicano nuevos argumentos y verdades sobre los alcances y fortalezas de nuestro juego.

Requerimos más nuevos técnicos que no vivan en zonas de confort sacando ventaja de lo benévolo (por no decir mediocre) que es nuestro sistema de competencia, que sean más inteligentes en sus respuestas ante los medios de comunicación y sobre todo, que den respuestas concretas a los fans y a sus jugadores sobre lo que se espera de ellos, todo esto en relación directa a las cantidades de dinero que erogan.

Personalmente, creo que hay que darle oportunidad a técnicos mexicanos pero no porque hayan nacido en nuestro país, sino por la capacidad que tengan. Igualmente ojalá que sigan llegando también entrenadores extranjeros que nos enseñen lo que se hace en países donde se trabaja bien con los jóvenes y donde se tienen sistemas de competencia menos conformistas para que esto se refleje en el espectáculo que vemos cada fin de semana

Y esta necesidad de materia prima fresca en el banquillo tiene que ver con la calidad del producto que observamos cada semana en nuestro torneo local ya que si bien ellos no juegan, sí son los líderes y quienes imponen los patrones de conducta sobre los cuales giran las aspiraciones así como el desempeño de los principales actores, es decir, los futbolistas.

Los fans, los patrocinadores y las televisoras, merecemos un mejor espectáculo de manera continua y en la medida en que haya una competencia directa entre el gremio de entrenadores por un lugar entre los privilegiados 18, en esa misma medida tendremos un  mejor futbol, más atractivo y más competitivo.

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