Sven: Simplemente NO

Debo aclarar que soy un convencido de que nuestro futbol requiere un catalizador, un personaje que sin ser ningún iluminado, sí se desmarque de los típicos vicios, costumbres y hasta métodos que...

Debo aclarar que soy un convencido de que nuestro futbol requiere un catalizador, un personaje que sin ser ningún iluminado, sí se desmarque de los típicos vicios, costumbres y hasta métodos que hasta hoy conocemos. Y no porque lo que en México hagamos esté mal, simplemente porque con toda seguridad aportaría un aire de frescura que genere iniciativas diferentes de trabajo para todos los involucrados.

He recibido algunos correos de gente que me comenta que ni Francia, ni Alemania ni Argentina o Brasil han experimentado con técnicos extranjeros a lo cual yo argumento que todos esos países mencionados tienen una estructura muy distinta a nivel deportivo, lo que ha derivado  la obtención de títulos mundiales. Lamentablemente esto no ocurre en México.

Ahora que, si bien es cierto que para este ciclo estoy a favor de un entrenador de fuera, me parece que traer a Eriksson sería un grave error si lo que se busca es revolucionar las prácticas e ideologías actuales.

En primera instancia debo decir, que tuve la oportunidad de vivir en Inglaterra durante sus últimos 2 años de gestión, periodo bajo el cual, la prensa británica no se cansó de hostigarlo, provocarlo y demás con tal de ver su cabeza rodar. Sin embargo, contra todo, la FA lo sostuvo. ¿Cuáles eran las razones de esta persecución?

De entrada, los escándalos de su vida privada lo pusieron en el ojo del huracán (desde su amorío con la "secre" de la Federación hasta las declaraciones inoportunas hechas a un reportero sobre lo que realmente pensaba sobre jugadores como Owen, Ferdinand etc.) y evidentemente lo presionaron en demasía. En segundo lugar, su nula capacidad para manejar estrellas en un vestidor, cosa que se vio reflejada, en una productividad muy por debajo del potencial que sobre todo en el 2006 el equipo de la rosa tenía. De hecho, se decía que realmente quien manejaba ese vestidor era Beckham y no Eriksson.

Adicionalmente, los británicos opinaban que era un tipo sin carácter, tibio y con poca ambición al momento de plantear los partidos. De hecho si recordamos, Inglaterra siempre ganó con lo justo sus encuentros en ambos Mundiales (2002 y 2006) y nunca pudieron jugar con el potencial que de ellos se esperaba.

Para rematar el punto, los medios locales señalaban que durante su gestión verdaderamente nunca pudo encontrar un esquema definido siendo eliminado cuando las circunstancias de los partidos correspondientes daban para que los de la isla pudieran haber llegado mucho más lejos. Para colmo, al final se le reclamó que inclusive su herencia fue haber dejado como DT a un tipo aún más gris que el (Steve Mc Laren, su ex Auxiliar y recomendado) cuyos resultados saltaron a la vista: eliminación de la Euro 2008 

Los anteriores argumentos (yo únicamente se los comparto) son los que durante 2 años se polemizaban mientras estuve por allá. Igualmente, la opinión pública nunca estuvo realmente convencida de que Eriksson mereciera ocupar el banquillo de los inventores del futbol. Lamentablemente ni ustedes ni yo formamos parte de la Comisión de Selecciones y por lo tanto no tenemos no voz ni voto. Sin embargo, me gustaría relatarles la imagen que yo tengo de Sven desde una visión muy particular.

Corría septiembre del 2005 cuando se jugaban las últimas instancias de las Eliminatorias para el Mundial 2006. Inglaterra visitaba Belfast en un partido clasificatorio vital para las aspiraciones inglesas más no para la de los norirlandeses ya que ellos estaban ya eliminados. Un partido de terror. Pases fallados, un equipo británico sin personalidad, timorato y nervioso que parecía un país chiquito comparado contra el "gigante" llamado Irlanda del Norte.

El resultado fue un desastre histórico: 1 a 0 a favor de los irlandeses (primera vez en la historia que Inglaterra perdía en Belfast y lo más denigrante según los medios, era la manera en como se había dado el encuentro) pero más allá de lo sucedido, aún pasa por mi mente una imagen inolvidable que se repitió a partir del gol conseguido por los verdes al minuto 20 del segundo tiempo: un Sven Goran Eriksson sumergido en su banca (cual conejo en su guarida), cabizbajo, sin capacidad de respuesta ni táctica ni emocional y era Mc Laren quien hacía tímidos intentos por revivir al león inglés. La tarea no fue exitosa y ese partido se perdió con la vergüenza que esto trajo.

A mi juicio Eriksson es un técnico con un palmarés interesante. Nadie puede objetar sus logros sobre todo en la Lazio (lo que consiguió en Suecia con el Gotemburgo me parece que para este juicio no tiene validez). Sin embargo, lo percibo como un entrenador de buen carácter, afable pero sin ese "punch" por el cual lo elegiríamos a el sobre alguien con las mismas cualidades pero de diferente nacionalidad.

Una excelente imagen del suegro que todos quisiéramos tener pero no del entrenador con liderazgo, astuto, ambicioso y valiente que tanto hemos demandado independientemente si nació en Suecia, México o Marte.  

Venga, si lo que se pretendemos es cambiar y refrescar nuestras prácticas que bueno que así sea, que desarrolle una escuela y que influya notablemente sobre todos los actores de la Industria.

Después de haberlo seguido de cerca durante casi 2 años, hoy en mayo del 2008 lo digo sin empacho alguno. El buen Sven no es.Opina de esta columna aquí.

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