Comprompiso e intensidad

Cuando se trata de analizar las áreas de oportunidad que existen en el futbol mexicano invariablemente aparecen diferentes atributos a mejorar. Desde corrupción, profesionalismo, sistema de...

Cuando se trata de analizar las áreas de oportunidad que existen en el futbol mexicano invariablemente aparecen diferentes atributos a mejorar. Desde corrupción, profesionalismo, sistema de competencia etc. No obstante, me parece que hay dos aspectos primordiales los cuales todos los que participamos en este juego debemos mejorar: El Compromiso y la intensidad

En el estricto sentido la palabra compromiso se refiere a una obligación contraída por medio de acuerdo, promesa o contrato. A excepción de los aficionados (los cuales sin tener de manera textual un contrato, toman por voluntad propia la decisión de apoyar unos colores), el resto de los involucrados tienen un convenio tácito para desempeñar sus funciones. Y cuando me refiero a la falta de compromiso, hablo de:

Falta de compromiso de jugadores: Los cuales en su gran mayoría viven en una zona de confort durante 15 jornadas, llevándola apaciblemente sin hacer "olas" y a sabiendas de que en caso de que las cosas fallen el sacrificado será el entrenador y no ellos. Ausencia de compromiso para olvidarse de la cultura de la trampa y así dejar algún día de fingir faltas o engañar al árbitro para suplir las carencias que como jugadores pueden llegar a tener.

Falta de Compromiso de entrenadores: La mayor parte de ellos olvidan que se deben a un público el cual paga un boleto y por ello, espera un espectáculo digno impuesto por dos esquemas de juego que salgan a buscar la victoria. Desgraciadamente esto casi nunca sucede

Falta de compromiso de directivos: Para re valorizar un futbol mexicano lleno de oportunidades que de a poco sigue perdiendo terreno contra el nivel que otras ligas internacionales tienen en sus diferentes categorías. De igual manera, para reivindicar a la Selección Nacional con un verdadero plan a largo plazo que le permita al Tri consolidarse como un conjunto competitivo en la escena internacional.

Falta de compromiso de árbitros: Para que más allá de las limitaciones, se preparen aún mejor para aumentar su nivel. Para que observen como trabajan los de negro en otras latitudes sin "tijeretear" en demasía los juegos, sin buscar protagonismo y sin pretender marcar cada falta o contacto olvidándose de que al final el futbol es un juego de contacto.

Falta de compromiso de los medios: Para no ser juez y parte del futbol (jugando también como promotores o paleros), para prepararse más y ejercer mejor su profesión a diario. Para informar de manera equilibrada manteniendo un balance entre los intereses propios y lo que verdaderamente ocurre. Para educar más a una afición necesitada de periodistas que investiguen, conozcan y compartan.

Falta de compromiso de patrocinadores: Para entender que una inversión en el futbol da frutos a mediano plazo y por lo mismo, en la medida en que se pondere el aspecto deportivo, los resultados monetarios vienen como consecuencia y no al revés. Para idear mecanismos originales que refuercen la conexión entre sus marcas con sus consumidores teniendo al futbol como el vehículo principal.

Falta de compromiso de los fans: Para intensificar la pasión por sus colores al tiempo que se exija (de manera activa asistiendo al estadio) un mejor nivel en nuestra liga y no nos conformemos con las migajas que se reciben en cada mini torneo. Para no comprar en la reventa, para no adquirir un producto pirata o para no causar desmanes en las tribunas lo cual ha originado que la experiencia de ir a un estadio de futbol en México cada vez sea más ordinaria y en ocasiones hasta aburrida.

Y así podríamos incluir muchas cuestiones como quisiéramos para ejemplificar todas las razones por la que nuestro futbol cada vez está más "des-comprometido" con los orígenes del juego.

Intensidad: No quería dejar pasar la oportunidad para soslayar la falta de intensidad que vive nuestra liga derivado de un sistema de competencia en desuso y que no emociona ya a nadie. Lo vivido el jueves en el Estadio Azul es sólo una prueba de ello. Una "Gran Final" que nos regaló poco o casi nada de emociones y que no estuvo a la altura de lo que uno esperaría de un juego definitorio en la llamada "Liga de las Américas". Parecía un partido ordinario de la Jornada 4

Urge re definir el sistema de competencia en este país. ¿Queremos Intensidad? Ahí está el caso Argentino donde este Domingo 14 en la última jornada cuatro equipos llegan con posibilidades reales de ser Campeones teniendo un final de campeonato no apto para cardiacos. Hace exactamente un año sucedió lo mismo en un final parejísimo entre Lanús y Boca Juniors rompiendo el paradigma de que un equipo se coronara 10 fechas antes en un torneo a puntos.

Lástima, creo que derivado de esta falta de compromiso actualmente tenemos el nivel futbolístico que merecemos.Opina de esta columna aquí.

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