Selección Mexicana: ¿Se acabó la diversión?

Cada vez que pierde la Selección (lo cual últimamente se está haciendo una costumbre) surgen voces de todo tipo que se permiten opinar sobre las causas y posibles soluciones para mejorar el...

Cada vez que pierde la Selección (lo cual últimamente se está haciendo una costumbre) surgen voces de todo tipo que se permiten opinar sobre las causas y posibles soluciones para mejorar el desempeño del equipo mexicano. Dichas expresiones provienen lo mismo de gente como tú que se conecta a Medio Tiempo porque el futbol es su pasión, que de villamelones para los cuales una derrota del Tri es la excusa ideal para destrozar todo lo que huela a futbol. Eso es la magia de este deporte, que cualquiera aún sin haber presenciado o visto un partido completo puede hablar de el.La derrota del miércoles evidentemente ha calado hondo en todas las entrañas que componen nuestra industria al tiempo que se han intentado analizar sus razones desde diferentes perspectivas. Sin embargo, hay un factor que me parece está siendo crítico para el pobre nivel que viene arrastrando nuestro equipo: Una ausencia de diversión para practicar el juego.En el deporte como en cualquier actividad de la vida, lo más importante es disfrutar lo que haces y si bien para todo futbolista es un orgullo ser seleccionado por su país, en el caso mexicano pareciera que el portar la verde ha dejado de ser un deleite par convertirse en un tema lleno de presión y hasta de angustia. Previo al encuentro del miércoles, escuchábamos las declaraciones de varios integrantes del equipo norteamericano donde había un común denominador en sus palabras: "nos vamos a salir a divertir al campo y disfrutar del juego". Si bien nuestra Selección parecía haber ingresado al campo con una determinación real por ganar, me parece que el verbo "disfrutar" ha dejado de pasar por sus mentes derivado de todo el entorno mediático en el que el Tri está inmerso.Y es aquí precisamente a donde quería llegar. Históricamente, el deporte ha requerido de la ayuda de la mercadotecnia para potenciar lo mismo a clubes, que a atletas y evidentemente a televisoras y patrocinadores. No obstante, el mundo al revés que vive el futbol mexicano ha llegado al extremo de que hoy, la mercantilización salvaje en la que se ha convertido (y hemos consumido) del producto llamado Selección Nacional, hoy más que nunca requieren la ayuda del deporte para que la formula vuelva a tener éxito.Los 17 puntos de rating en Televisa contra 13 de TV Azteca según fuentes de ambas empresas, son las cifras obtenidas en el partido del miércoles, todo ello derivado de los esfuerzos que las 2 televisoras realizaron en los días previos al juego. Esto quiere decir que a nivel global, el juego alcanzó los 30 puntos de audiencia, sin duda un número muy respetable si tomamos en cuenta la media actual que se tiene en cuanto a programas televisivos. También, te debes de acordar de la gran cantidad de anuncios y spots que aparecieron a lo largo de ambas transmisiones aunado a toda la derrama que el juego generó para bares, tiendas de conveniencia y desde luego las horas de contenido en otros programas deportivos, periódicos, etc. No cabe duda, nuestro masoquismo es un gran negocio.Los componentes económicos que alimentan la difusión de la Selección se multiplicarán exponencialmente de aquí a Sudáfrica, llegando a su clímax en Junio del 2010 cuando comience a rodar la pelota en tierras africanas. Sin embargo, esto ha originado una gran presión que se ha trasladado lo mismo al Cuerpo Técnico que a los jugadores dando la impresión de que han dejado de divertirse en la cancha. Para ilustrarlo, bastaba con ver los rostros de los nuestros llenos de preocupación y tensión mientras el rival demostraba concentración y en algunos casos hasta relajación.Los intereses económicos alrededor de la Selección son tantos ya, que han rebasado ya inclusive el placer básico que los jugadores deben de tener al desarrollar su trabajo. El salir a divertirse y disfrutar de un partido de futbol parece haber quedado en el olvido. Existe una presión directa e indirecta que ha hecho que jugar para e Tri se este convirtiendo en un acto a prueba de presión y tensiones cuando el origen primario de este juego, con todo y mercadotecnia incluida debe ser eso, el divertirse dentro del terreno de juego.Soy un convencido que el futbol requiere a la mercadotecnia y la seguirá necesitando pues esta combinación ha demostrado ser explosiva así como beneficiosa para todos, inclusive para aquellos románticos o radicales que se muestran totalmente en contra del deporte y su comercialización. Lamentablemente, la línea se ha rebasado en lo que se refiere a nuestra Selección y está llegando a niveles muy peligrosos que como lo menciono, ya están atentando contra la alegría de los protagonistas al entrar a una cancha. Irónicamente, hoy el marketing requiere de la ayuda del deporte para rescatar en los actores principales, los futbolistas, el origen natural y verdadero que los hizo amar al futbol y por ende, dedicarse a esta profesión.Opina de esta columna aquí

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