Lo que implica descender

En estas semanas donde se decide quien será el equipo que se hundirá en la Primera "A" me parece que es importante hacer una pausa para analizar las implica perder la categoría.

En estas semanas donde se decide quien será el equipo que se hundirá en la Segunda División (llamada de manera absurda Primera "A") me parece que es importante hacer una pausa para analizar las implicaciones que trae para un equipo el perder la categoría. De entrada, en un futbol tan bizarro como el mexicano hay un dato escalofriante: Desde 1950 han descendido 56 equipos de los cuales 17 ya no existen más. Destacan equipos históricos como el Marte, Zamora y San Sebastián y algunos de culto como Toros Neza, Unión de Curtidores y hasta los folklóricos Colibríes de Cuernavaca (por cierto, tengo un conocido que está buscando afanosamente una playera de ese extinto equipo morelense, si alguien tiene una avíseme). Quiere decir que en nuestro futbol, el 30 por ciento de los equipos que se fueron lo hicieron para después desaparecer Evidentemente trae repercusiones deportivas ya que usualmente se truncan proyectos como Fuerzas Básicas, escuelas etc. además de que si no hay una plan real para ascenderlo de inmediato, la plantilla suele perder a sus mejores jugadores lo cual hace aún más complicado su pronto regreso, por sólo citar un ejemplo ahí tienen al León, todo un histórico con más campeonatos que muchos clubes que actualmente siguen en Primera y que lamentablemente permanece en la división de ascenso. Hablando de las consecuencias económicas, se estima que el valor de una franquicia (sólo el derecho a jugar en Primera División) es de 10 millones de USD mientras que actualmente una de Primera "A" puede costar entre tres o cuatro millones de USD aproximadamente. Si a esto le agregamos la nula generación de información que hay con todo lo que no es Primera División, el equipo reduce drásticamente su promoción mediática y como consecuencia baja su valor por derechos de transmisión, patrocinios, publicidad estática y anunciantes en el estadio Y hablando de factores indirectos, evidentemente no podemos olvidarnos de todo lo que tiene que ver con economía informal, es decir, lo que se mueve alrededor del estadio los días del partido desde comida, merchandising (original o no), cuidadores de coches, transporte público etc. Así como otros rubros no tan publicitados como el turismo derivado de aficionados foráneos que generan una derrama económica para la ciudad los días del partido así como las fuentes de empleo que un tener un club de Primera originan Y si nos queremos ver un poco dramáticos, el descenso de un equipo trae hasta consecuencias sociales en la entidad correspondiente, sobre todo en aquellas no muy grandes donde el futbol termina por ser una manera de distraer a la población, situación que conviene a intereses de índole político y mediático. Por ello no es de sorprender que se haga hasta lo imposible (y quizás hasta lo injusto) para tratar de evitar a toda costa que un equipo se vaya a la Segunda División. Faltando dos jornadas para que esto se decida, hay precisamente tres corporaciones globales (Televisa y Cemex) disputándole a una familia de Ciudad Juárez el derecho a permanecer en la élite del futbol mexicano. No hace falta ser un erudito para entender quien convenga que descienda ¿no creen? Sin embargo y hablando estrictamente de lo deportivo, los Indios han hecho hasta lo imposible por no pertenecer más al club de los 18 equipos de primera. No puedes pretender salvarte si ganas menos de la mitad de los puntos disputados en tu estadio y aunque Rayos y Tigres siguen mostrando un nivel patético, los fronterizos parecen empecinados a no romper la inercia y así dictaminar que el equipo chico sea sometido una ves más por el grande para el beneficio del sistema Ojo, sigo defendiendo la honestidad del futbol mexicano y creo firmemente en la integridad de los involucrados en la cancha y por ello creo que los Indios lamentablemente se irán a la Primera “A” con todas las de la ley a pesar de que tal cual me arriesgue a decirlo a inicio del torneo, a mi juicio lo mejor que le podría suceder al sistema es que el Necaxa descendiera (con todo y la pena que esto le pudiera causar a la gente de Aguascalientes y a todos sus aficionados) Quedan dos semanas de auténtico alarido en la tabla porcentual ya que a diferencia de lo que sucede en otras partes del mundo, desgraciadamente por las razones que he explicado, para un equipo mexicano el descender a la Primera A es una cuestión similar a introducirse en el camino del olvido y a veces, hasta de la desaparición.

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