La persona llamada Raúl Arias

La industria del futbol mexicano es sin duda un caso de estudio. Una de las únicas quizás donde se violan flagrantemente las leyes FIFA, donde los uniformes están más tapizados de publicidad...

La industria del futbol mexicano es sin duda un caso de estudio. Una de las únicas quizás donde se violan flagrantemente las leyes FIFA, donde los uniformes están más tapizados de publicidad como en ninguna otra parte, donde existe multi propiedad de equipos e increíblemente donde el premio para el entrenador que desciende es darle al club con más afición. Raúl Arias ha llegado al Guadalajara envuelto en una polémica propiciada por el mismo dueño, fincada en una gestión llena de contradicciones. El mismo Vergara que hace 7 años prometió al mejor entrenador del mundo y que hoy asegura a los 4 vientos que luego de conocer un par de días a Arias se ha dado cuenta de que no es defensivo. Y al rebaño "sangrado" ha llegado un Raúl Arias con un título a cuestas así como 3 Finales pérdidas. El mismo soldado del Grupo Televisa que después de no haber podido enderezar la nave llamada Necaxa el año anterior, pagó con su salida del emporio televisivo para recaer precisamente en el que en teoría debería ser el antagonismo total. El mismo Arias, que es amigo de algunos periodistas los cuales sin duda comulgan con sus viejas prácticas que en gran medida reflejan la escuela de todas las mañas que tienen al futbol mexicano en donde están promotores, manejos obscuros, servilismo, etc. Arias, la persona que hace pocos años fue señalado por Eduardo Rergis por haber tenido un comportamiento "sospechoso" como jugador en aquel partido definitivo en Junio de 1988, cuando defendiendo la playera del Atlante participó de una derrota inesperada ante los entonces Ángeles de Puebla con la que los poblanos asegurarían su permanencia para posteriormente ser vendidos a Torreón donde se convertiría en el actual Santos Laguna. Arias, la persona que hace más de 13 años en un Draft en Acapulco, condicionó una posible prueba para en ese entonces una joven promesa llamada Ángel "Rambo" Sosa (sobrino del cantante José José) a cambio de que cantará una canción "a capella" enfrente de toda la Directiva Necaxista y así amenizara sus negociaciones. Arias, la única persona que dio largas, plantones y desplantes para al final no participar en un libro conmemorativo del Necaxa que se publicará el año entrante mientras que otros "mounstros" ex Rayos como Aguinaga, García Aspe y hasta el propio Manuel Lapuente recordaron que además del cariño por los colores Necaxistas, existen palabras que también se utilizan fuera de la cancha como lo son la educación y la decencia. Sí, el mismo Arías que con mala leche y envidia, despotricó en contra del sueco ex entrenador nacional así como de quien lo trajo. Hoy precisamente esa persona resulta que es su patrón. Yo no discutiré  sobre los beneficios tácticos y estratégicos que la contratación de este exponente de las viejas mañas de nuestro futbol arrojara al Guadalajara, ya que para ello están algunos (no muchos desgraciadamente) que nos pueden educar en cuanto a movimientos en el campo se refiere. Lo que sí es evidente son 3 cuestiones: 1. Los compadrazgos que siguen (y seguirán existiendo) dentro de nuestro futbol. Alberto Guerra ha correspondido el favor a Arias agradeciéndole cuando éste último lo llevó a San Luis como asesor deportivo cuando Guerra estaba más que borrado del mapa. 2. La "amistad" que prevalece entre algunos periodistas y ciertos personajes de nuestro futbol, los cuales son el cáncer de nuestra industria. 3. La ley de atracción que sigue prevaleciendo en todos los ámbitos de la vida y hoy en Chivas, cuando 2 personalidades con las mismas mañas, vicios y hábitos se conjuntan aunque en apariencia fueran tan disímbolos. Pobre Rebaño. Tan grande en historia pero tan bizarro su futuro.

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