Apuestas y partidos arreglados

Recientemente en Turquía, la policía arrestó cerca de 50 personas las cuales estaban vinculadas con apuestas y supuestos arreglos de partidos en la Liga Turca.

Recientemente en Turquía, la policía arrestó cerca de 50 personas las cuales estaban vinculadas con apuestas y supuestos arreglos de partidos en la Liga Turca. Dentro de los implicados aparecían tanto futbolistas, como entrenadores y dirigentes. La investigación, sigue su curso. Hace cuatro años en Italia, Juventus y Fiorentina fueron relegados de categoría al haber sido comprobadas las corrupciones que se habían hecho con el arbitraje con el objetivo de favorecer a las dos mencionadas escuadras. Tiempo atrás, Alemania también había sufrido el escándalo de partidos arreglados y apuestas ilícitas que habían manchado la imagen de la liga teutona. Pero ¿qué pasa en México? Hasta donde se podrían meter las manos al fuego para asegurar que en un país lleno de características atípicas en el futbol (multi propiedad de equipos, televisoras dueñas de clubes etc.) no haya existido alguna situación sospechosa. De hecho, poca gente ha hablado de la aparición de una nueva quiniela que tiene a Landon Donovan como imagen cuya dueña es la misma empresa que tiene dos equipos en Primera División lo cual, no en automático es criticable pero en definitiva no es lo más correcto desde una visión ética, ya que terminas siendo juez y parte. ¿Y qué decir de la nula autonomía de la Comisión de Arbitraje respecto a la televisora que controla los destinos de nuestro futbol? El lugar común cuando se habla de estos temas, particularmente entre aquellos analistas que son ex jugadores es mencionar que para asegurarlo, se deben tener pruebas, las cuales sin duda, serían casi imposibles de conseguir. Y digo "casi" ya que tanto en Turquía, Alemania o Italia hubo la convicción necesaria para llegar al fondo del problema y aunque doliera, comenzar a erradicar en definitiva cualquier sospecha de arreglos o manipulación de resultados. Y ni hablar de deportes norteamericanos donde inclusive en la NBA o en la MLB, se han comprobado casos donde árbitros y "umpires" se vieron involucrados en cuestiones flagrantes de corrupción. Sin embargo, en México sólo le damos importancia momentánea en contextos puntuales para después, como sucede muchas veces en nuestra cultura, con nuestra memoria corta le damos vuelta a la página.   Aplico esta reflexión ya que en otras partes del mundo, puntualmente en Inglaterra, los clubes tienen loterías internas o convenios transparentes con algunas casas de apuestas lo cual se traduce en mayores ingresos para los equipos. Ahora que se habla de desarrollar nuevas formas de comercialización para el futbol mexicano, ¿hasta dónde sería válido voltear a ver a la industria de juegos de azar (por cierto cada vez mas lucrativa, particularmente en Internet) de manera mas formal para que de alguna forma los equipos se beneficien del uso de imagen y demás cuestiones que diferentes empresas tienen por este "pasatiempo"? En México, quizás no es un aspecto que nos sea muy familiar no obstante, el obscuro mundo de los partidos arreglados para beneficiar al segmento de las apuestas cada vez es más preocupante en la industria del deporte. En otras palabras, es un mal necesario que por lo mismo, debería ser regulado con mayor énfasis. Hagamos un ejercicio: Imaginemos que en agosto tuviéramos un equipo nuevo en Primera División llamado Xoloitzcuintles de Tijuana que a pesar de ser una institución que ha trabajado muy bien en una plaza interesante, tienen en una casa de apuestas (Grupo Caliente) a su principal accionista. Sin decir que forzosamente esto por definición lleve a cuestiones ilícitas, si sería una situación que se presta a la suspicacia. Creo que los dueños del balón deben entrarle al tema de regular de manera más puntual los juegos de azar alrededor de nuestro futbol y sobre todo, seguir aplicando mecanismos que nulifiquen cualquier posibilidad de sospechar algún mal manejo o corrupción tal cual ha sucedido en diferentes partes de Europa. DE SALIDA Sin afán de defender a las barras que se vieron involucradas en los incidentes de esta jornada (Querétaro, Atlas y Tigres) creo que si bien entre sus líderes se debe hacer un examen de conciencia sobre su comportamiento, me parece que nuevamente los grupos de seguridad, la policía y los clubes que fungieron como locales son en ocasiones los que detonan la violencia con sus acciones provocativas hacia el aficionado. Estuve en Querétaro y fue absurdo como los mismos policías son los que muchas veces increpan a los seguidores a acentuar su comportamiento violento. Es cierto que las barras en ocasiones por la calentura del juego pueden no ser tan prudentes pero también lo es, que quienes en teoría se deben de encargar de cuidar el orden son los primeros en fomentar la violencia y provocar a los aficionados.  

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