La Champions y sus enseñanzas

La polémica la encendió de nueva cuenta. José Mourinho aseguró que la Final de la Champions League era mas trascendente que el propio Mundial.

La polémica la encendió de nueva cuenta. José Mourinho aseguró que la Final de la Champions League era mas trascendente que el propio Mundial. Seguramente entre otros factores, esta declaración se debió a que el técnico portugués jamás ha estado en una Copa del Mundo, además de haber querido condimentar aun más ya un gran evento de tal magnitud como fue el juego de este sábado entre el Inter y el Bayern Munich. Pero más allá de que estemos de acuerdo o no con “El Especial” Mourinho, lo vivido en el Santiago Bernabéu demuestra una vez más que esta competencia es sin duda la mejor del mundo a nivel de clubes y la cual debería ser inspiración para el resto de tornemos internacionales. Quizás por ello cuando observamos el césped, las tribunas, el color y hasta los uniformes, entendemos porque los patrocinadores se pelean por formar parte de la mejor competencia de clubes en el mundo. La victoria del Inter le aseguró alrededor de 30 millones de euros, mientras que se calcula que a los alemanes aproximadamente la mitad. De igual forma, la derrama económica generada a la ciudad de Madrid, así como el rating obtenido en 200 países, aseguran un gran negocio que fortalece la imagen tanto de la UEFA como de uno de sus productos mas atractivos, es decir, la Champions League. Ahora bien y entendiendo que el nivel deportivo de Europa no tiene nada que ver con el de Latinoamérica, creo que la Final de este sábado nos debe de recordar todo lo que la CONCACAF y la CONMEBOL deben de exigirse a si mismas para fomentar una mejor calidad en el producto que se nos ofrece tanto en lo deportivo como en lo comercial. En CONCACAF por ejemplo, sabemos que el nivel socio económico de nuestras naciones influye para que la infraestructura de sus canchas y estadios, no sean como en Europa. No obstante, se debe de trabajar para que los jugadores y entrenadores por un lado, entiendan que en la medida en que se ofrezca un mejor espectáculo, los anunciantes y la gente se metan aun más con el torneo. El caso de la Libertadores es diferente. Con una tradición añeja y una mejor comercialización en los últimos tiempos, el nivel de calidad del torneo suele, en ocasiones, empañarse con sucesos como los ocurridos el pasado Jueves entre Estudiantes de la Plata e Inter de Porto Alegre donde para variar, la frustración argentina se hizo de nueva cuenta presente con invasiones en cancha y problemas en la tribuna lo cual demerita indudablemente la imagen de la competencia. Y hablando de nuestra liga, nuevamente apelo a un cambio en el sistema de competencia para hacer de nuestro campeonato un producto mas atractivo. Las liguillas no son como antes ya que fuera de los dos partidos de Final, generalmente carecen de emociones que realmente justifiquen el esperar tres meses y medio para ver 14 juegos de la etapa final. Goles de visitante como criterio de desempate, quizás eliminatorias a un solo partido, o bien un torneo corto a puntos creo que son tres opciones que pudieran ser viables para que nuestra Liga se reinvente y logre de nueva cuenta prender a la tribuna. El problema, es que hoy el aficionado tiene opciones viables para no ir a la cancha y quedarse en casa para marcar su elección por medio del control remoto. Lo único definitivo es que nuestro sistema de competencia requiere de manera urgente un cambio para reposicionarse como un verdadero producto de calidad.   De salida: entendiendo que la profesionalización es lo que se requiere actualmente en el futbol. ¿Se imaginan al Presidente del Atlético de Madrid renunciando y después gestionando al Real Madrid? ¿O el del Betis haciendo lo mismo para después irse al Sevilla? Lo de Rafael Lebrija y su andar en Toluca, Chivas y ahora posiblemente en Atlas no me gusta. Quizás soy un romántico en ese sentido pero en la gran mayoría de las industrias del futbol mundial, los Presidentes de equipos tienen identidad y no andan deambulando al mejor postor. Los ejemplos de Enrique Borja, Rafael Lebrija y no se cuanto mas nos indican que mas allá de alguna lealtad o afición por sus colores, el dinero es lo que manda. Y eso que son las “cabezas” que nuestro futbol tiene.   Probablemente es una cuestión de cómo se entiende el futbol en otras latitudes. Si quieres seguir este y otro tipo de reflexiones, te invito a que nos sigan en Twitter, aquí la dirección: @DreaMatch 

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