Un reality llamado Selección Nacional

Nuevamente la fiebre del Mundial ya nos ha invadido. Anuncios por todos lados de marcas que jamás voltean a ver el futbol salvo cada 4 años cuando nos intentan convencer que de verdad les interesa.

Nuevamente la fiebre del Mundial ya nos ha invadido. Anuncios por todos lados de marcas que jamás voltean a ver el futbol salvo cada 4 años cuando nos intentan convencer que de verdad les interesa este juego. Pero más allá de esta situación, no cabe duda que hemos sido testigos hasta el momento de un gran “reality show” llamado Selección Nacional. Este espectáculo que arrancó como tal desde que formalmente la Selección clasificó en Octubre pasado, ha tenido de todo: suspenso, drama, injusticias, lágrimas y desde luego risas  que han alimentado el corazón de toda la audiencia de este gran circo mediático al cual algunos le llaman “La Verde” y otros “Selección Azteca” Nuestro “reality”  arrancó en enero cuando todos los futbolistas mexicanos hacían méritos y rendían tributo para que el Monarca Aguirre, pero sobre todo su fiel escudero “Capello“, pudieran decidir quienes les llenaban el ojo o quienes podrían ser dignos de su confianza para tener el honor de integrar el elenco de este show. De igual forma, hubo algunos candidatos con viejas rencillas con el Cuerpo Técnico o con otros “guerreros” los cuales no pudieron ser perdonados por su majestad el “Vasco“ tales como Oswaldo, Pavel, Sinha etc. Así el reality continuó en un mar de especulaciones sobre quiénes serían los elegidos para la concentración previa donde hubo desde chivos expiatorios como Braulio Luna, o héroes que se ganaron su inclusión en la aspiracional convocatoria por haber tenido uno o dos buenos partidos como el caso del “Bofo” Bautista. Eso sin olvidar, aquellos que aparecieron como comparsas para poder completar los interescuadras como Juan Carlos Valenzuela o Adrián Alderete. Ya dentro de la convocatoria, el reality comenzó a calentarse con historias que sin duda hacían que la audiencia se interesara más: la verdadera historia de la lesión de Miguel Sabah, la extraña exclusión de Braulio Luna o también, la múltiple testosterona de Adrián Alderete. Todos estos aspectos aderezados por días intensos no de entrenamiento, sino de sesiones fotográficas, de horas de grabación para promocionales y de diferentes situaciones comerciales para que al más puro estilo del circo de “Capulina“, el reality show se fuera de gira por Estados Unidos para enfrentar rivales de limitada capacidad. Así, el tour de la verde arrancó para generar ilusiones entre los hispanos en la Unión Americana antes de que como buena historia con final feliz, llegara el partido de despedida ante toda la audiencia donde más allá del pobre espectáculo, los mariachis y el circo mediático eran los componentes principales de esta celebración. Y en este camino, el reality ha empezado a tocar sus puntos más álgidos y que provocan aún más expectación entre todos sus consumidores: ¿Quién será el portero titular? ¿Quién será el cepillado? ¿Quién adivina el once titular? y ahora recientemente a esta lista de interrogantes se sumó la de ¿Hasta que hora terminó el reventón y cuántos cigarros se fumó el Cuau? La Selección es sin duda el producto más rentable de este país. Excesiva difusión mediática con raquíticos resultados. Adicionalmente, gran expectación alrededor de este show donde no hay competidores y lo peor, una historia que se repite en forma y fondo cada cuatro años. Al final, este reality lo terminará por ganar tanto televisoras como marcas anunciantes. Creo sin duda que en la medida en que las ambiciones comerciales se dejen de lado y verdaderamente construyamos un producto de calidad de adentro de la cancha hacia fuera, estaremos mas cerca de que nuestra selección deje de ser un reality show de mediana calidad para que algún día se convierta en un producto de un contenido inteligente, atractivo y sobre todo, competitivo .

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas