Rayados y la TV

El tema del Monterrey y sus derechos de transmisión es más trascendente de lo que muchos podrían pensar.

El tema del Monterrey y sus derechos de transmisión es más trascendente de lo que muchos podrían pensar. Con todo y la solución momentánea que se ha implementado mediante el uso de Internet como su plataforma de difusión, la realidad es que en el papel, pudiera marcar un parteaguas en la historia del futbol mexicano.

El asunto es, que con todo y la penetración que Internet hoy tiene en nuestras vidas, el futbol no puede ser entendido actualmente sin la presencia de la televisión. La pregunta es ¿Cuánto tiempo aguantarán patrocinadores, anunciantes de publicidad estática y otras marcas que ya tenían acuerdos comerciales para los juegos del Monterrey sin la presencia de la televisión? No creo que mucho.

Este asunto me hace recordar una situación similar que se vivió de cara a la Temporada 1991-1992. En aquel tiempo, Emilio Maurer, como Presidente de la Federación, se enfrentó al imperio Televisa exigiendo revalorizar los derechos de transmisión. Para ese entonces, los únicos 2 equipos que decidieron no alinearse por obvias razones fueron América y Necaxa. Los otros 18 equipos firmaron con Imevisión y por semana se transmitían por esta cadena los mejores partidos y el incremento en los derechos fue de mas del 500 por ciento. (Según cuenta el propio Maurer, antes de ese acuerdo los equipos recibían por partido un pago al equivalente actual de 50 mil pesos). Sin embargo, durante esa disputa, el gran perdedor fue Cruz Azul que al jugar sus partidos en el Estadio Azteca, Televisa impedía el acceso de las cámaras a la televisora del Ajusco. De tal suerte, La Máquina no tuvo transmisión televisiva durante esa campaña siendo hasta la Semifinal contra el León cuado en el partido de ida, se llegó a un acuerdo.

En Inglaterra por ejemplo, a principios de los noventas, un movimiento similar originado por los clubes grandes de ese país, desembocó en la desaparición del futbol de la televisión abierta y con esto, el nacimiento de la Premier League fue una realidad. Se sacrificó masividad por calidad en el espectáculo y al día de hoy, tenemos los resultados. No obstante, México es un caso distinto.

Debido a la naturaleza de nuestra industria donde las televisoras son dueñas de equipos de futbol, la ecuación es un poco más complicada. Por un lado, los Rayados exigen un incremento en el monto que reciben por Televisa derivado a los logros deportivos que en años recientes han logrado así como en el nivel de audiencia que de acuerdo a sus propios estudios, el equipo genera (esto acompañado de un cambio en el horario en sus juegos como local). Por el otro, Televisa argumenta que no es posible aumentar al nivel que los regiomontanos demandan ya que de acuerdo a sus propios indicadores, no es redituable aún para ponerlos a un nivel de equipos con convocatoria nacional. Al final, ambos tienen razón.

Monterrey está en el derecho de exigir mayores ingresos ya que en los tiempos recientes se ha convertido en un verdadero protagonista que además de conseguir resultados en la cancha, anima, juega bien y divierte. Televisa, en defender su postura ya que al final, los números son fríos y estos demuestran que Rayados aún no marca ni el nivel de audiencia ni la expectación de otros equipos lo cual se refleja en la posibilidad de comercializar sus partidos. El tema se complica cuando por diferentes circunstancias, existe la imposibilidad de que un tercero entre al quite para pujar por estos derechos.

¿Soluciones a corto plazo? Llegar a un punto medio para que los demás agentes económicos que intervienen en esta fórmula no vean mermadas las proyecciones que hicieron al inicio del Torneo. Sin embargo, dudo que Monterrey de manera solitaria pueda cambiar en algo la relación futbol-televisión en este país si el resto de clubes no hacen algo similar.

Y como vivimos en un país donde casi siempre se contempla primeramente el bien personal (corto plazo) antes que el bien generalizado (mediano y largo plazo), es donde me baso para proyectar que eventualmente habrá un arreglo y todo volverá a la normalidad ¿Si eso es bueno o no? Depende de que perspectiva lo veamos.   La visión para establecer un juicio dependerá de que lado de la cancha juguemos. Cada uno defenderá sus intereses pero mientras no haya una unión de parte de los equipos tanto de Primera como de la Liga de Ascenso, estas disputas permanecerán como esfuerzos aislados. Lo único cierto es que hoy el futbol no puede vivir sin televisión y por ello, independientemente de la resolución a la que se llegue, urge que Rayados vuelva a las pantallas para deleitarnos a todos con su gran juego y vocación ofensiva

Twitter @DreaMatch

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas