¿Periodismo deportivo?

Entre el gozo, la pasión y la expectación, los distintos productos del periodismo deportivo (diarios, revistas, programas y secciones especializadas) son sin duda uno de los ámbitos de la...

Entre el gozo, la pasión y la expectación, los distintos productos del periodismo deportivo (diarios, revistas, programas y secciones especializadas) son sin duda uno de los ámbitos de la industria de la información más seguidos y consumidos a nivel global. Su influencia económica, impacto cultural y presencia mediática es enorme: encontramos sus huellas y mensajes por todos lados.  El deporte moderno se ha convertido en algo tan importante en la vida de las personas, que las informaciones y opiniones mediáticas especializadas que todos los días se vierten sobre él, se han transformado ya (en un lapso no mayor a 100 años) en un importante universo simbólico prácticamente autónomo y distinto: un mundo (comercialmente relevante pero intelectualmente despreciado) poseedor de sus propias reglas, códigos, ritos, procesos, hábitos y personajes. Como todo mundo sabe, son tres los principales protagonistas de este fascinante y popular mundo: los deportistas-producto (generadores de los sucesos y acontecimientos deportivos), los periodistas deportivos (productores de la información) y por su puesto las audiencias (los aficionados: ávidos consumidores de la información deportiva).  Deportistas, medios/periodistas y aficionados son pues los tres eslabones de la industria de la información deportiva. Sin embargo, es de llamar la atención que a pesar de que no son los principales protagonistas, por su alta exposición y proyección mediática, en las últimas décadas algunos periodistas deportivos se han convertido en figuras públicas cuando no en verdaderas celebridades mediáticas con las cuales mucha gente sueña tomarse una foto. Líderes indiscutibles de opinión-es muy discutibles, muchos de los más afamados y mitificados informadores y periodistas deportivos actuales, poseen más un "aura" de estrellas de la farándula que de agudos, recalcitrantes o incómodos críticos (como señalan los canónes periodísticos). ¿Por qué?, ¿cómo fue que llegamos a esto?, ¿se les puede o debe exigir más?, ¿realmente se trata de periodistas, de profesionales del periodismo?, ¿qué papel juegan en la sociedad?, ¿informan o más bien la mayoría de ellos lo que hace es entretenimiento informativo?, ¿cuál es su verdadera función?, ¿qué los caracteriza y distingue?, ¿qué tipo de periodismo es el "periodismo deportivo"?, ¿qué clase de periodismo deportivo se hace en México?, ¿ofrece la calidad que la sociedad y los aficionados se merecen?, ¿cómo pueden ayudar al desarrollo del país? y ¿qué retos deben enfrentar ante una comunidad de audiencias y consumidores cada vez más crítica, informada y exigente?  Deseando contribuir al debate entorno a las citadas interrogantes, asumiendo el ejercicio de la escritura como tecnología fundamentalmente cognitiva (herramienta que invita a la exploración, el vagabundeo y la experimentación) y convencido de que la autocrítica es la primera obligación del pensamiento, a continuación (en esta primera entrega) comparto algunas anotaciones respecto al mundo de periodismo deportivo. LO BÁSICO: PRENSA ESCRITA Y DEMOCRACIA Hija de la imprenta, oficialmente la prensa tiene su origen entre los siglo XVI y XVII, se desarrolló durante el siglo XVIII y XIX y se consolidó como una importante industria mediática a lo largo de siglo XX. Y desde que nació su principal misión ha sido una: ayudar a organizar la vida y el espacio público. Espacio civil y simbólico, la prensa media entre la sociedad civil y el Estado. Su relevancia le viene por capacidad de hacer posible la difusión de información, de puntos de vista y el intercambio de ideas y argumentos.  Aunque también recurre al orden de lo icónico (a imágenes que certifican lo "real" y de paso aluden al ámbito de las emociones y sensaciones), en la prensa lo que existe es una preponderancia de lo escrito, de lo calculado y racional. Su vocación es fundamentalmente cívica: coadyuva a la democracia. De ahí que cuando se habla de "verdaderos periodistas", lo que en el fondo se está queriendo decir es demócratas, justicieros, críticos y no cómplices del poder. PRENSA, INFORMACIÓN Y "REALIDAD" Por su compromiso con la "verdad periodística" (un tipo de verdad emparentada con la verdad científica), en tanto "medio", ideológicamente la prensa siempre se ha vendido como un lugar de "registro" y "reproducción" de la realidad; esto es, como un “espejo” de los acontecimientos. De ahí que el tipo de comunicación que utiliza, sea sobre todo, de tipo referencial (un tipo de comunicación que apela a los hechos) y de que sus principales exigencias y valores sean la adecuación a la realidad, la veracidad, la fidelidad, la coherencia, la certeza, la credibilidad, la autenticidad y el deseo (sólo el deseo) de "objetividad".  Las noticias, la información que los periodistas producen-construyen y los medios difunden y ponen en escena, además de ser producto de una selección, tiene que ser, por definición, relevante por reveladora: información que se considera atrae la atención de la gente. Se trata de un tipo de información especial que debe permitir ir de lo desapercibido a lo sorpresivo.

Es información que además de educar conmociona, que rompe con la tranquilidad (no se olvide que para que algo se transforme en noticia debe de ser novedoso, original, imprevisible e inédito). Por eso lo nuevo, lo anormal, lo curioso, lo raro, lo exótico, lo inusual, lo imprevisto, lo extravagante, lo extra-ordinario, lo que rompe con las expectativas esperadas, lo que genera sorpresa y rompe con lo cotidiano, son una medida de lo que se asume como noticioso. TIPOS DE PRENSA/PERIODISMO Así como la mayor parte de los periódicos poseen una división temática (de fronteras muy borrosas) a partir de la cual –según los especialistas- identificamos la "información seria" (donde se alude a los acontecimientos de la política, la economía, la justicia, la ciencia y la tecnología), la "información cultural y entretenida" (donde se alude a los acontecimientos del mundo de la cultura, los espectáculos y los deportes), y la "información social" (donde se habla de la comida, el turismo, la salud, la educación, la religión y la vida social); existen al menos dos grandes tipos de prensa: el periodismo duro y el periodismo suave. El primero siempre ha sido considerado el más “serio”, soso, especializado, profundo, comprometido y elitista, y el segundo casi siempre ha sido percibido como mucho más blando, ligero, ameno, masivo y popular.  Según Nisbet, esto es lo que distingue a estos dos tipos de periodismo:

PERIODISMO DURO

Está más preocupado por la verdad-falsedad; busca la seriedad y el realismo; busca informar y generar consciencia; es más abstracto; es mucho más lingüístico; es mucho más racional; se mueve en el mundo de las ideas; es un periodismo ideológico que hace énfasis en la explicación de las cosas.

PERIODISMO BLANDO

Está más preocupado por verosimilitud-ficción; sirve para sobre-llevar la realidad; apela mucho más al mundo onírico y a los deseos; es mucho más visual-ocular; suaviza y trivializa la experiencia; favorece el espectáculo informativo y la teatralidad; trabaja mucho más con lo anodino y lo insustancial; es masivo y visceral; trabaja en el ámbito del sentimiento y la emoción; es mucho más gráfico, efectista, exagerado, insólito y gracioso; recurre más a lo ficcional; busca distraer; difunde noticias blandas y digeribles; es el periodismo de recreación, el periodismo de entretenimiento.  TIPOS DE PERIODISMO BLANDO O DE ENTRETENIMIENTO Tomando en cuenta que en este rubro encajan todos los productos informativos de distracción o pasatiempo que utilizan recursos propios del periodismo, es importante identificar que el periodismo policial o de nota roja; el periodismo gráfico; el periodismo social o de eventos sociales; el periodismo cultural y literario; el periodismo rosa, de espectáculos o de celebridades; el periodismo sensacionalista o amarillista; el periodismo de viajes o turístico; el periodismo gastronómico; el periodismo de modas y el periodismo deportivo; todos, son formas especializadas de periodismo de entretenimiento: de periodismo que más que apelar a lo "real" apela a su "espectacularidad". La caricatura, las tiras cómicas, la nota policial, la nota deportiva, las notas de sociales, los crucigramas, los horóscopos, los cuentos cortos, los chismes, el humorismo, las notas sobre viajes, alimentación, moda, costumbres, accidentes, así como las reseñas sobre cine, música y televisión; casi todas tienen un mismo objetivo: entretener-informar (en ese orden). LA PRENSA DEPORTIVA Aunque la prensa deportiva tiene una historia que viene del siglo XVIII y XIX, su masificación e historia como ámbito especializado se remonta a los inicios del siglo XX. Es un tipo de prensa que se caracteriza por construir y difundir información sobre temas deportivos. Un tipo de prensa que presenta la información actualizada de la manera más agradable posible. Un tipo de prensa de enorme impacto y gran éxito comercial y que, al igual que toda la prensa blanda, lamentablemente sigue siendo ninguneada, desprestigiada y marginada por su relación con lo emocional y visceral. Una prensa cuyo objeto (el deporte y los cuerpos en movimiento) ha establecido un fuerte vínculo con el régimen de lo visual. Es un tipo de prensa, que como pocos, genera estrechos vínculos de psico-afectividad con sus lectores o audiencias. DILEMAS DEL PERIODISMO DEPORTIVO Como todas las ramas de periodismo, el deportivo informa (notifica) y forma opinión (construye a su modo y a partir de sus códigos, ciudadanía). Como todas las áreas de periodismo de entretenimiento, el periodismo deportivo también busca recrear, relajar, apasionar, divertir, sorprender, entretener. ¿Cuál es su dilema? Por un lado, al estar más emparentado al periodismo de espectáculos, al cultural y al de nota roja que al político o al de análisis económico, el periodismo deportivo ha sido visualizado por la mayor parte de los propios medios comerciales de comunicación como un espacio (donde reina la estadística y la opinión) al que no se le debe exigir demasiada profundidad, criticidad y lenguaje por que para eso está el periodismo serio.

Por otro lado, siendo uno de los periodismo más consumidos y solicitados y sobre el cual hay una gran demanda de información; y sobre todo, siendo este tipo de periodismo el que trabaja directa y exclusivamente uno de los sectores económicamente más pujantes de la industria del entretenimiento (el deporte-espectáculo), el periodismo deportivo, para hacer honor a su nombre (y para no devaluarse en el contexto de las sociedades democráticas) está obligado a recurrir (con ética) a todas las herramientas y géneros informativos para ofrecer material plural y de calidad que cívicamente contribuya al diálogo ciudadano y al fortalecimiento de la esfera pública. Y ese es su dilema: si informa demasiado y críticamente, corre el riesgo de aburrir, perder anunciantes y audiencia; y si omite criticar y sólo se dedica a entretener, se hace cómplice del poder y tira por la borda su misión cívica.  LOS PERIODISTAS DEPORTIVOS EN MÉXICO En México el gremio de la prensa deportiva es grande y está en pleno crecimiento. ¿Cuántos periodistas deportivos tendremos en la actualidad? Varios cientos, sin duda. ¿Cuántos estarán en formación? A juzgar por la cantidad de jóvenes que anhelan asumir esta profesión, miles. La tradición de periodistas deportivos en México es larga y profunda. En nuestro país hemos tenido de todo. Sin embargo, a pesar de los garbanzos de a libra que hemos tenido en distintas etapas, en este rubro hemos sufrido de una cosa: de pauperización periodística. Y no sólo en el lenguaje o la cultura general; no sólo por la forma en que en muchas ocasiones (por fortuna, hay honrosas excepciones) se trabaja los temas deportivos (de manera casi siempre aislada de la realidad social e histórica) o por la forma en que se fundamentan las opiniones (a partir de meras especulaciones, rumores o de datos por todos conocidos); sino sobre todo porque muchos de ellos no han hecho honor a su labor periodística. Y es que manejan poco y mal los distintos géneros informativos; casi siempre preguntan y dicen las mismas cosas (les encanta el lugar común); casi siempre se enorgullecen de ser "amigos íntimos" de futbolistas, directivos y técnicos (cuando la calidad de su labor crítica se mide justo por lo contrario: por su capacidad criticar y vigilar el poder y generar, por decirlos así, enemistades). Y cuando tienen éxito casi siempre terminan auto-concibiéndose como si fueran "actores" o "ídolos" más que investigadores e informadores críticos.  RETOS DEL PERIODISMO DEPORTIVO EN MÉXICO ¿Cuáles son los retos que se deberían enfrentar para romper, o al menos, para diversificar y enaltecer mucho más la labor de los periodistas deportivos en México? Aquí (hablo como consumidor) no hay inocentes: todos somos responsables. Hay responsabilidades en cada uno de los eslabones de la cadena que mueve a la industria del periodismo deportivo: del lado de los deportistas hace falta que se eleve el nivel educativo y cada vez haya más jugadores capacitados en cuestión de medios, política deportiva, cultura; del lado de los periodistas deportivos, hace falta más profesionalización y menos ignorancia, hace falta periodistas que sean más atrevidos en sus usos del lenguaje, hace falta periodistas con mejores salarios, periodistas sigan códigos de conducta ética, hace falta periodistas que no deseen ser cómplices del poder, hace falta periodistas deportivos que no sólo hablen de deporte, periodistas más analíticos, incisivos, incómodos, en una palabra: hacen falta más periodistas a secas y no sólo expertos o aficionados al deporte.

¿Y de lado de los audiencias?  Hace falta lectores más exigentes, lectores que no se conformen con lo que consumen, lectores con amantes del deporte pero con ánimo de cambio, lectores que comparen lo que se hace aquí con lo que se ofrece en otras partes de mundo, lectores interactivos y mordaces (como muchos de los que opinan aquí en mediotiempo), lectores que critiquen a los "críticos", lectores que eleven el nivel de sus periodistas favoritos, lectores que exijan diversidad, profundidad y pluralidad en las ideas, lectores que no sean fáciles de convencer y encandilar, lectores que desmonten los mitos y falsos estereotipos difundidos por los comunicadores, lectores que ejerzan su derecho a expresarse y estar bien informados, lectores que arañen con sus palabras el ego mediático de los periodistas deportivos cada vez que éstos se equivoquen, exageren, engañen, digan tonterías, se dejen corromper, falten a a la verdad, etcétera. Para los lectores chilango interesados en dialogar de viva voz sobre estas temáticas (pacientes lectores que alcanzaron a llegar a esta parte del texto), les comento que el próximo jueves 15 de noviembre en la UIA Ciudad de México, sin costo ni requisito alguno se abrirá un buen espacio de diálogo y aprendizaje sobre estos temas en el marco del "II Seminario sobre Periodismo Deportivo: en busca de la calidad informativa".

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