El chiste del futbol

A pesar de que nació como un juego carnavalesco y un divertimento tribal (un juego que a mediados de siglo XIX se transformó en un deporte amateur y posteriormente se consolidó durante el siglo XX...

A pesar de que nació como un juego carnavalesco y un divertimento tribal (un juego que a mediados de siglo XIX se transformó en un deporte amateur y posteriormente se consolidó durante el siglo XX como un gran negocio-espectáculo), no cabe duda que hoy el futbol profesional es una de las cosas más serias y solemnes que existen.

Vinculado a geografías (nacionales, regionales y locales), articulado a banderas, símbolos, colores, himnos (verdaderos cantos de guerra), razas, ideologías, clases sociales y estilos de vida, el futbol-espectáculo de nuestros días es quizá el deporte y el producto de la industria del entretenimiento que cuantitativa y cualitativamente la gente (aficionados y periodistas) más sufre y se "toma en serio".

Tal vez por su capacidad de escenificar guerras simbólicas nutridas por testosterona, quizá por su disposición a enfrentar y oponer cuerpo a cuerpo contendientes en pugna, acaso por la facilidad que tiene para despertar los sentimientos tribales, las adhesiones identitarias y las afectividades colectivas, el caso es que hoy en muchos rincones de mundo el futbol-espectáculo es asumido y experimentado como algo trascendental y extra-ordinario: algo que está más allá de lo próximo y cotidiano y cuyo poder vincula con algo superior a nosotros. De ahí las analogías que con frecuencia se hacen al equiparar al futbol con la religión (de ahí la fe en las selecciones nacionales y los clubes favoritos). De ahí también que se diga que se puede cambiar de partido, de mujer, de ideología e incluso de sexo pero no de equipo de futbol.

Como otras extrañas manifestaciones de la cultura que históricamente han estimulado el apetito de guerra, violencia, dominación y humillación (como los fundamentalismos, los racismos, los nacionalismos y demás ismos), las retóricas mediáticas del futbol también han contagiado al "deporte del hombre" de los viejos trascendentales metafísicos que tantos problemas de convivencia han generado a la humanidad. Nos referimos a los distintos tipos de discursos esencialistas que pretenden disfrazar de universalidad los particularismos, esto es, de las patrioteras y fundamentalistas apelaciones al bien, a la verdad, a la pureza y a la autenticidad: esos grandes pretextos para justificar el odio, la intolerancia, la dominación. Ejemplos de esto en el paradójico futbol de nuestros días se cuentan por cientos: como cuando se afirma en automático que una ciudad o un país es mejor que otro porque el equipo local o favorito venció; o como cuando se dice que un encuentro es cosa de orgullo, dignidad y prestigio; o como cuando descuidadamente se afirma que el seleccionado al que le vamos representa lo que somos como país; o como cuando el buen desempeño deportivo de un equipo es aprovechado por su barra como una engañosa confirmación de su supuesta superioridad moral e ideológica.

Si a estas retóricas tribales y discursos mediáticos agregamos el asunto del dinero, el cálculo económico y el negocio, entenderemos por qué es que el futbol se ha vuelto una cosa tan seria, sentenciosa, pomposa y tan solemne. Mientras que para muchos aficionados el futbol es un asunto casi religioso, para los que económicamente viven del futbol-espectáculo (jugadores, técnicos, árbitros, periodistas, anunciantes, dueños y directivos), este deporte más que un producto lúdico y un pasatiempo que re-liga y une, es un compromiso serio, una chamba regulada por contratos, una inversión, una responsabilidad y un trabajo serio: una cuestión de ganancias y de perdidas, de números y puntos, de raiting e industria. Y por ello es que cada partido mientras los aficionados hardcore se "juegan" su bienestar psíquico y emocional, la mayor parte de los jugadores de futbol (esos asalariados de lujo sin derechos laborales) tienen que salir a la cancha "obligados a ganar", los técnicos se "juegan" su chamba cada partido, los dueños "ponen en juego" millones y en pos del raiting los medios (particularmente las televisoras) en lugar de "juegos" transmiten los partidos como guerras.

Vinculado al poder, al combate, la ganancia, la eficiencia, la racionalidad instrumental, el futbol contemporáneo, no cabe duda, se vive como algo grave, duro y pesado. Por eso no es de extrañar que en el futbol espectáculo exista tan poco sentido del humor, tan poca ironía, tan poca ligereza, mofa, guasa y curiosamente tan poca diversión. Chistosa y "terrible" paradoja: el futbol profesional es un deporte por el que millones de aficionados sufren/gozan y en el que miles de jugadores, técnicos, árbitros y periodistas trabajan, pero en el que pocos muy pocos juegan, se arriesgan y se divierten.

Pero como le sucede a toda aquella actividad humana que se reviste de gravedad, compromiso y solemnidad (como las guerras, las fatalidades, los desastres, los defectos, la política, etcétera), gracias al ingenio que nos ayuda a hacernos la vida más soportable y llevadera, tarde o temprano siempre aparecen contra-discursos críticos que nos permiten aligerar y degradar el terrible peso de las cosas. Hablamos de todo aquello que es producto del humor y sus recursos: el chiste, la comedia, la parodia, la caricatura, el apodo, la ironía, la sátira, el sarcasmo, el retruecano, la antítesis, el oxímoron, el gag, el juego de palabras, etcétera.

Al igual que el ingenio siempre rebelde que lo produce, el humor (emparentado con el sueño, el azar, el deseo, el juego y la contradicción), ya se sabe, siempre libera y transgrede: es un arma para jugar, desnudar, criticar, desacralizar y combatir al poder. Un arma cuyo principal producto es la risa quien a pesar de mantenerse durante siglos emparentada al demonio, la estupidez y la locura, hoy se reconoce como una de las más eficaces expresiones de la inteligencia y la libertad humanas (no se olvide que el que ríe-vacila, entre otras cosas lo hace porque algo lo sorprende y divierte, pero también porque desea liberarse de aquello que lo coacciona, limita y atrapa: porque busca librarse del peso de la realidad o al menos aligerar sus tragedias).

"El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa" (dijo Nietzsche). La risa es el medio de comunicación y el gran mecanismo catártico que ha inventado nuestra inteligencia para luchar contra el absurdo y la frustración, así como para desmitificar y despojar de su solemnidad a los poderes físicos (como morirse, envejecer, tener determinada fisonomía, color, raza, etcétera) o políticos que nos coaccionan, reprimen y constriñen.

No cabe duda de que entre los recursos verbales existentes, uno de los que más despiertan y promueven la risa desde su informalidad y anti-institucionalidad son los chistes agudos y ácidos (esos productos verbales anónimos que según Freud, para serlo requieren tres cosas: el que cuenta el chiste -el victimario-, al que le cuentan el chiste y del que cuentan el chiste -la víctima-). Modelos de síntesis, brevedad y condensación, además de simpatía y grupalidad (además de romper barreras), los chistes –casi siempre reciclados- por lo regular dan poder al que los cuenta y producen regocijo y placer en quien los escucha (por primera vez). Por ejemplo: "¿Por qué en el sexenio de Fox a Los Pinos se le conocía como la casa de los espantos? Porque había un hombre sin cabeza y una mujer con huevos".

Aunque existen decenas de tipos distintos (clasificados por color –blancos, vedes, rojos- o víctima -hay étnicos, misóginos, homofóbicos, etcétera-), es muy importante reconocer que además de ser espejo de lo social, fuente de burla, desahogo y válvula de escape, los chistes (sobre todo los de corte político) por su criticidad y grado de protesta, constituyen una verdadera venganza anónima que daña sin permitir el contraataque. Aunque no lo parezcan, son una vía para la expresión de distintas inconformidades y reclamos populares, pues en ellos respiran expectativas y esperanzas sociales. Son una forma de resistencia que evita una confrontación abierta con las estructuras de autoridad contra las que se resiste. Por ejemplo hay uno que dice que a López Portillo le dieron tres Premios Nobel, el de Física porque el primer peso lo hundió y luego lo puso a flotar; el de Química porque al peso lo hizo caca, y el de Biología porque al hombre lo convirtió en perro, por aquella declaración famosa de "defenderé el peso como un perro".

Por colocar la centro de sus burlas a los personajes y temas que en determinado momento le importan a las personas; por ridiculizarlas y humanizarlas al mismo tiempo (al hacer mofa de sus defectos o al describirlos realizando actos sexuales o digestivos), los chistes poseen una dimensión educativa. Y es que además de darnos diversión nos informan, pintan un mapa de lo que pasa y aportan conocimiento: estaba Sadam Hussein platicando con Dios y le pregunta Dios, ¿cómo estará Irak dentro de 10 años? y Dios le contesta: "Estará todo destruido por las bombas enviadas por los EU", Sadamm se sentó….. y lloró; estaba Bush platicando con Dios y le pregunta Dios, ¿cómo estará América dentro de 10 años? y Dios le contesta: "Estará totalmente contaminada por las bombas químicas enviadas por Irak", Bush se sentó... y lloró; estaba Felipe Calderón platicando con Dios y le pregunta Dios, ¿como estará México dentro de 6 años al terminar mi sexenio como presidente? y Dios... se sentó y lloró.

Aunque comparativamente hablando (en relación a la política, el sexo, la nacionalidad) no son muchos los chistes que existen sobre futbol (lo cual es una muestra de hasta qué punto cuando algo se toma demasiado en serio además de cierto apasionado sufrimiento –como el que generan las religiones- provoca la relativa perdida del sentido del humor), es un hecho que este universo tan solemne e instrumentalizado también ha sido blanco del ingenio de los humoristas, albureros gandayas y cuentachistes malhablados a lo largo y ancho de mundo.

Distribuidos viralmente de boca en boca o diseminados a través de múltiples páginas web y redes sociales, es de llamar la atención que a nivel mundial la mayoría de los chistes donde aparece el futbol tienen que ver sobre todo con el refuerzo de estereotipos raciales y culturales, con la misoginia y el nacionalismo, con el odio a los árbitros y a los equipos rivales, con el contraataque hacia algunos jugadores, aficionados o técnicos, pero proporcionalmente muy poco con los poderosos dueños de los equipos, los millonarios directivos de la FIFA (y el resto de las federaciones), los afamados cronistas y los soberbios periodistas. ¿Será que el futbol-espectáculo es algo tan venerado y sagrado que el ingenio popular no ha logrado desacralizarlo tanto como para “vengarse” y criticarlo, como para desmenuzar y desnudar a los que se aprovechan, enriquecen y viven solemnemente de él?

Desde luego, hay países que destacan por la frondosa producción de humor futbolero (me refiero al producido de manera informal, no al humor televisivo o generado por comediantes profesionales pagados). Entre ellos -en el plano iberoamericano- destacan curiosamente Argentina, Brasil y España. Digo que curiosamente porque se trata de naciones donde el futbol se vive, habla y consume “en serio”.

Seguro que los lectores conocen muchos más y mejores, sin embargo a continuación solo cito algunos a modo de ejemplo:

De Brasil (chiste futbolero-turístico):  - Acabo de llegar de Brasil y allí sólo hay putas y futbolistas.- Oye, que mi mujer es brasileña.-¿Ah, sí? ¿Y en qué equipo juega?

De Argentina (chiste narcicista):Un día estaban Crespo y Batistuta discutiendo:Batistuta: - Yo soy el mejor jugador de futbol enviado por Dios a la tierra.Crespo: - Pero Che estas equivocado, YOOO soy el enviado de Dios como el mejor jugador de futbol sobre la tierra.Después de horas de discusión deciden preguntarle a Maradona...Batistuta: - Che Diego, sácanos de dudas... quien crees que es EL MEJORJUGADOR de futbol enviado por Dios a la tierra? Crespo o yo???Maradona: - Pero Che, no digan idioteces... si yo no he enviado a nadie!!!

De Argentina (chiste narcicista):En un partido de futbol entre Colombia y Argentina cuyo marcador es 0 a 0, un narrador argentino dice: -Colombia cero goles... Argentina cero ¡gooolaaazooosss!!

De Argentina (chiste contra árbitros):Después de un partido accidentado de futbol, un grupo de gente se lleva alzado al árbitro.El árbitro dice: - No tienen por qué molestarse.A lo que uno de los que lo cargan responde: - No es molestia. El acantilado donde lo vamos a tirar está acá nomás.

De Argentina (chiste contra los ricos):Un buen pensamiento filosófico argentino:"Cuando los trabajadores se juntan, juegan al futbol.Cuando los gerentes se juntan, juegan al tenis.Cuando los directores se juntan, juegan al golf.Conclusión: Cuanto más cargo tienes, mas pequeñas son tus pelotas"

De Argentina (chiste contra el equipo rival):¿Cómo le dicen a River? Bosque de arrayanes porque están los troncos más caros del mundo!!!!

De Argentina (chiste contra el equipo rival):¿Qué hace River después de ganar la copa Libertadores? Apaga la Playstation. De Argentina (chiste contra el equipo rival):¿Como le dicen a "BOCA"? Pesebre, por que tiene muchas figuras pero ninguna se mueve.

De Argentina (chiste contra el equipo rival):¿Cómo le dicen a San Lorenzo?La Bragueta: porque de vez en cuando pellizca la punta

De Argentina (chiste contra el equipo rival):¿Qué hace en un cabaret un hincha de River y uno de Boca? El de River va a divertirse y el de Boca va a buscar a la madre.

De Argentina (chiste contra un jugador):Un condenado a muerte, frente al pelotón de fusilamiento: - Bien ¿cuál es su último deseo? - ¡Qué dispare Palermo!

De España (chiste contra el equipo rival):Un niño entra en una tienda de deportes:- ¿Me da una camiseta del Real Madrid?- ¿Cuál quieres, la de jugador o la de árbitro?

De España (chiste contra el árbitro):Un tío llega tarde al futbol y le pregunta al compañero:- ¿Cómo vamos?- Perdemos 1 a 0.- ¡Árbitroooo, cabrooón!

De España (chiste misógino):En estas fechas los cirujanos plásticos españoles cancelaron sus pedidos de implantes de senos por balones de futbol, ya que las esposas, novias y todas las mujeres esperan recuperar la atención de los hombres a como de lugar.

De España (chiste ultra):- Mamá, mamá en el colegio me llaman ultra.- Anda, niño, vete a la cama.- ¡Hija de puta!

¿Y qué hay de México, un país donde el futbol por lo regular es vivido por los aficionados  con intensidad, como pretexto para el desmadre y el regocijo urbano, pero en el que los medios como no sean las caricaturas de algunos periódicos, los albures del compayito, las frases políticamente correctas del Perro Bermúdez o los gags del Güiri Güiri no se atreven a dirigir sus juegos, burlas y chistes contra los que controlan el espectáculo)? ¿Alguien recuerda a algún jugador, técnico, dueño o directivo jugando, albureando o bromeando ante las cámaras en tiempos difíciles de finales o después de alguna derrota en los torneos internacionales?, ¿dónde está el sentido de humor de los casi 65 millones de aficionados al futbol que hay en México?, ¿dónde están los chistes en contra los dueños, los directivos, los promotores, los jugadores estrellas, los cronistas, los periodistas y también contra los propios aficionados? Al igual que los prometidos resultados de Hugo Sánchez, esta es una tarea a todas luces pendiente.

Habrá que aceptarlo: en nuestro país los chistes de futbol se cuentan con los dedos. Esperando que los lectores se animen a compartir los suyos, expongo cuatro de los que encontré en la red:

Chiste anti-misógino:Anoche, mi esposa y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la vida. Estábamos hablando de la idea de vivir o morir. Le dije, "nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de una maquina y fluidos de una botella". Si me ves en ese estado, desenchufa los artefactos que me mantienen vivo. Ella se levantó, apago la tv donde veía el futbol y me tiró la cerveza.

Chiste contra un equipo rival:¿Saben por que el Director Técnico de las Chivas siempre que viaja en avión sólo viaja con dos de sus jugadores? Porque el limite es de dos maletas por pasajero.

Chiste contra un equipo rival:¿Por qué al América le dicen el horóscopo chino? Porque son 11 animales.

Chiste contra un equipo rival:Una maestra mexicana fanática del América pregunta a sus alumnos: ¿quien le va al América? y todos los niños por miedo levantan la mano, menos Pepito. La maestra le pregunta: "¿Tú a quien le vas, Pepito?" "A las chivas". "¿Por qué?" "Porque mi papá le va a las chivas, mi mamá también y toda mi familia también". "Y si tu papá fuera un homosexual, tu mamá una prostituta y toda tu familia fueran rateros, ¿tú que serías?" Y Pepito responde: "¡Seguramente Americanista!"

Más allá de estos últimos chistes anti-chivas o anti-americanistas, es curioso que en México, donde somos tan afectos a decir que nos burlamos de la muerte, donde somos tan proclives a atacar los logros de los demás (un mexicano pisará los zapatos nuevos de su amigo o raspará su carro para darle el "remojón"); donde nos encanta hacer chistes del primer astronauta, inventor o del político que ganó una elección (buscando disminuir al que descolló, destruyendo el éxito para volver a todos "iguales"); y donde el futbol (por lo menos a nivel de selecciones) nos ha dado tanta frustración y tan poca satisfacción, no haya suficientes chistes sobre los protagonistas del futbol-espectáculo.

Si es verdad que, como han dicho los etólogos, el humor y la sonrisa que este despierta es ante todo un gesto y un rictus sublimatorio que aparece en los labios de los primates inteligentes y que se muestra cuando éstos se enfrentan a situaciones para ellos absurdas o incomprensibles (un rictus que nos ayuda a desviar un impulso agresivo o a resumirlo mímicamente), tal vez ya llegó la hora de que en México en lugar de concentrarnos aburridamente en himnos y colores nos avoquemos de manera autocrítica a encontrarle su verdadero chiste y sabor al futbol burlándonos cada vez más de él.Opina de esta columna aquí.

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