Es un ritual

Objeto divino, a tu alrededor varias culturas te han demostrado respeto, oración y lealtad; a lo largo de la historia de la humanidad tu presencia ha sido fundamental desde Oriente hasta Occidente...

Objeto divino, a tu alrededor varias culturas te han demostrado respeto, oración y lealtad; a lo largo de la historia de la humanidad tu presencia ha sido fundamental desde Oriente hasta Occidente y en el nuevo mundo las historias giran a tu alrededor como por ejemplo en el Popol Vuh.

El juego de pelota era una actividad sagrada en las culturas clásicas; se jugaba para conocer el designio de los dioses y quien perdía era decapitado. Con el tiempo el juego se volvió profano, sin que por ello desapareciera su significación religiosa. Los españoles lo prohibieron porque juzgaron que era propicio para la adoración de las deidades indígenas. La pelota era de hule, extraído del látex de varias especies vegetales, y tenían un diámetro de 10 a 12 cm. Por las descripciones de Sahagún, Durán, Molina y Oviedo, se sabe que la noche anterior a la justa, quienes habrían de participar en ella hacían penitencia; al día siguiente, los espectadores se sentaban en lo alto de las murallas, y los jugadores, divididos en dos bandos, se colocaban frente a frente y a lo largo de las banquetas; se trataba de que la pelota estuviera en constante movimiento, sin rebasar ciertas marcas, pegándole exclusivamente con el codo y el cuadril, las rodillas y las asentaderas, la cadera, la cabeza, los hombros, los brazos y las asentaderas o la espalda y las rodillas.

Quien hacía que un adversario tocara la pelota con otra parte del cuerpo, o la lanzaba hasta la pared opuesta o por encima de la muralla, ganaba un punto; pero la única manera de conseguir un triunfo definitivo, en cualquier momento, consistía en hacer pasar la pelota por el anillo. Antes de la Conquista, este juego tenía un carácter fundamentalmente religioso. Otras significaciones igualmente esotéricas constan en el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas en que se describe un torneo de ese tipo entre deidades; y en el Códice Borgia, que representa al Tezcatlipoca negro (Yayauhqui) y al Tezcatlipoca rojo (Tlatlauhqui) enfrentados en un juego de pelota. Sin embargo, este deporte era tan popular que se practicaba también para dirimir disputas y problemas de límites, para adivinar la suerte, para correr apuestas y aún por codicia de los jugadores, pues quien lograba hacer pasar la pelota por el anillo podía despojar de todas sus joyas y prendas a los concurrentes.

La llegada

Llegó parea quedarse, nadie puede decir con exactitud quién pateó el primer balón en el nuevo mundo lo que si se puede asegurar es que los ingleses fueron los primeros en traer una nueva epidemia, futbol, que con el paso de los años se convertiría en el deporte más popular del país. Corría el ano de 1894 y los clubes deportivos se empezaron a fundar en la ciudad de México, ingleses, norteamericanos, sin faltar los de la elite del México porfirista a quienes les gustaba de imitar todo lo  proveniente del viejo mundo, quienes en su interior practicaban los deportes del momento.

Fue en 1900 cuando los técnicos y mineros ingleses, que trabajaban en la ciudad de Pachuca y Real del Monte, fundaron de manera oficial el primer club de futbol en México llamado Pachuca Athletic Club, un año después sus paisanos de la capital fundan el Reforma Athletic Club  y el British Club; los escoceses no se podían quedar atrás y forman en la ciudad de Orizaba su propia escuadra.

Poco a poco el futbol empezó a ser del gusto de muchas personas y con el paso del tiempo se fue colocando como el deporte más practicado y de mayor afición en los clubes de la capital; en el año de 1902 se funda la primera Liga Amateur de Futbol Asociación donde participan los equipos de México Cricket Club, los mineros de Pachuca y los textileros de Orizaba. El domingo 19 de octubre de 1902 la colonia británica, incluyendo al embajador, George Greville, organizaron el primer partido oficial de futbol en la ciudad de México donde los locales, Cricket Club, perdieron ante los visitantes British Club el cotejo fue avalado por la ocarina del también inglés S. H. Pope.

Durante los próximos diez años todos los equipos participantes, no más de cinco, y de extracción británica jugarían por lo regular todos los domingos en la tarde y cada tiempo tendría una duración de 35 minutos,  las reglas se basarían en la cortesía y gentileza, anteponiendo siempre el espíritu deportivo a cualquier desacuerdo dentro y fuera de la cancha.

Con el paso de tiempo el futbol se fue expandiendo más allá de los clubes británicos para caer en instituciones educativas en donde estudiantes mexicanos y extranjeros recibieron sus primeras enseñanzas futbolísticas, en algunos casos ayudados por profesores religiosos quienes se alzaban la sotana para enseñarles el secreto del dribling. El interés seguía creciendo y en 1911, los franceses Emilio Spitallier, Lucien Dubernard y Charles Tardan fundan L´Amicale Francaise. Un año después en marzo de 1912 aparece el club España quien con el paso del tiempo y con la llegada de jugadores lograron conquistar todos los títulos de la época, entre 1914 y 1921, y con una inversión inicial de 20 pesos les permitió comprar un balón y los palos para las portería, fue tan grande el éxito que lograron tener que sus socios aumentaron a la cantidad de mil 500 y el 3 de diciembre de 1919 el rey don Alfonso XIII les concedió el título de “Real”; tres años más tarde surge el Club Germania.

Los mexicanos no se podían quedar atrás y en 1910 fundan el Club México de San Pedro de los Pinos. Sus entrenamientos los realizaban en la Condesa, reforzados por algunos ingleses logran conquistar el campeonato de liga de 1912 y 1913. El inicio y desarrollo de la Revolución Mexicana permitió que se unieran al equipo gente de extracción popular; años más tarde con el estallido de la Primera Guerra Mundial y el alistamiento de los ingleses, en México, sus clubes poco a poco se empezaron a desintegrar y así le dejaron la oportunidad a los mexicanos de desarrollarse y apoderarse del deporte que más pasión y seguidores empezaba a levantar.

Con la salida de los ingleses los españoles tomaron el control del esférico, el Real Club España era un ejemplo claro; el entusiasmo por los triunfos que despertó el Club permitió que el balón siguiera rebotando y su adicción se propagara a provincia sobre todo en ciudades con fuerte presencia de Españoles, Tampico, Torreón, Tuxpan, Veracruz Villahermosa, Oaxaca, Puebla y Pachuca; formando en 1918 una Confederación Deportiva comandada por el Club España. Gracias a esta unión se pudo dominar la liga durante diez años de 1912 a 1922.

Nos vemos en la siguiente entrega.....

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