Paquito ¡Ay Paquito!

Algunos lo ven con tristeza y algunos otros con desprecio, como quiera que sea, el caso de Francisco Palencia es uno de tantos de jugadores que pierden la distancia de los pies con el suelo que...

Algunos lo ven con tristeza y algunos otros con desprecio, como quiera que sea, el caso de Francisco Palencia es uno de tantos de jugadores que pierden la distancia de los pies con el suelo que pisan y lo más patético de todo es que no hay nada que respalde esa acción, que ya de hecho, no es nada justificable por más triunfos que se obtengan en cualquier campo.

No dudamos de la capacidad que tiene el delantero cementero, pero a raíz de su actuación en España y su regreso a casa su actitud no ha sido muy digna de comentar, es más, podríamos nombrar ese tipo de acciones como de diva o de actor de telenovela; sabemos muy bien que la prensa deportiva mexicana no es exigente, que no es organizada y un sin fin de adjetivos, pero el hacerse el intocable ante los medios sólo demuestra una frustración por no haber conseguido algo.

¿Qué era más propicio, haberse quedado en España “regalándose” (como dicen los nacionalistas defensores del futbolista mexicano) en un equipo de poca monta? O ¿demostrar que sabe jugar al futbol al precio que sea? El multicitado y ejemplificador caso de Torrado sale a la luz y ahí esta el joven, de titular en el Sevilla que con todo y sus problemas del conjunto andaluz, el ex-puma se mantiene en muy buen nivel cada ocho días en la llamada mejor liga del mundo.

Las declaraciones y actitudes de Palencia no son dignas de un diario deportivo, sino de una revista de espectáculos“a ti si te respondo, a ti no, tu no sabes de futbol, tu si, tu me caes mal, tu bien, ¿que me vas a preguntar?”La afición azul que si bien hemos dicho con el debido respeto, es un tanto fría pero si exigente, no sabemos que tanto le exigirá a Paquito que a su vez no sabemos si mantendrá esa actitud luismiguelesca, y perdón por el ejemplo tan burdo, pero sinceramente yo no recuerdo en el feudo azul a un jugador con esos desplantes de grandeza cuando ni siquiera ha crecido lo suficiente para hacerlas, que tampoco son justificables lo repito.

¿Qué podemos esperar de este jugador? Pues invariablemente que rinda en el campo de juego y que triunfe, que esos logros en dado caso que los consiga lo pongan nuevamente en un buen nivel para que ahora si de el salto definitivo, el pequeño pero si a la vez muy grande problema es su edad, que no está viejo pero la fila de jóvenes promesas es más larga y con verdadera sed de triunfo y están apretando y que estamos seguros que en actitud son otra cosa.

Por el bien del mismo Paco y del equipo azul, esperamos que cambie esa actitud de diva y se ponga a jugar y a justificar el sueldo que le dan.

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