Y como cada torneo...

Así es, otro torneo con final cardiaco para algunos y para otros sin pena ni gloria y otros despreocupados y alistándose para la batalla final por el título; el sábado por la tarde se definirán...

Así es, otro torneo con final cardiaco para algunos y para otros sin pena ni gloria y otros despreocupados y alistándose para la batalla final por el título; el sábado por la tarde se definirán los boletos para la llamada “fiesta grande” y sólo un equipo descenderá (eso esperamos nosotros) a la primera división “A” (vaya nombrecito).

Muchas veces hemos hablado de que estos torneos cortos han traído consigo cada vez más irregularidad, equipos que pintan para campeones acaban descoloridos, el menos pintado sale campeón, los eternos grises de la mediocridad y los negros o rojos, para el caso es lo mismo, que están destinados a sufrir por su permanencia, sea al precio que le pongan y siempre y cuando cubra con sus cuotas.

Ahora tenemos tres cuadros envueltos en la zona baja de la injusta e ilógica tabla porcentual, cualquiera de los tres ha hecho los méritos suficientes para jugar en estadios vacíos de las zonas más recónditas del país o al contrario, tratarán de comprar otra plaza y andar cual nómada en los próximos campeonatos; los Jaguares de Chiapas están pagando su novatez como equipo y como directiva y aquí hay que hacer notar que cualquier equipo donde se vea involucrado el mercenario antonio garcía (así con minúsculas) siempre estará en problemas, ya sean financieros o de cualquier índole o lo más probable es que acaben en otra ciudad con otro nombre y con el mismo patrocinador y para acabar de darle color, algún uniforme será naranja.

Los ex - toros de Celaya hoy convertidos en plumíferos morelenses su directiva se ha encargado de hacer lo que una directiva debe hacer para mandar a su equipo al infierno, declaraciones sin sentido, correr técnicos y regresarlos, deberles sueldos a sus jugadores y pagárselos al estilo albañil (sin que esto suene peyorativo, aclaro); el Capi pilotea al colibrí en picada y sin remedio, triste final para lo que fue un equipo que soportó el cambio de sede y las consecuencias de ello, nuevamente una afición pagará el precio por la ineptitud y capricho de otro mercenario.

Y por último el Puebla, un equipo que en teoría debería estar jugando en la otra división y que la mediocridad ha sido su fiel compañera desde hace varios años, salvo una liguilla que perdió con Santos es lo más que ha logrado, de ahí sólo cambios de técnico, jugadores y la que menos cambia es la directiva, la franja se está decolorando y también sería justo que ocupara el lugar que se merece desde hace años.

El próximo fin de semana seremos testigos de festejos de mediocridad y por otro lado de llantos por no haber hecho lo que se tenía planeado, esperamos por fin que el equipo que descienda cumpla su condena cual debe y los demás a hacer planeación y empezar a cortar cabezas desde arriba; cambiando y comentando rápidamente de tema, el teatrito del 14 de mayo ya se les cayó, no es de extrañarse semejante resultado, a ver si todavía hay quien se trague estos fraudes.

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