Las dimensiones del gigante

El triunfo de la selección se puede ver en los encabezados de los periódicos como “El gigante ha despertado”, “El gigante no ha muerto” y demás cosas por el estilo, de una vez aclaro, esto no...

El triunfo de la selección se puede ver en los encabezados de los periódicos como “El gigante ha despertado”, “El gigante no ha muerto” y demás cosas por el estilo, de una vez aclaro, esto no pretende ser un artículo que demerite lo ganado y hecho en la cancha, aquí gana el que mete los goles y en este caso lo hizo Osorno por cierto, de muy buena hechura.

Todos sabemos que Brasil en “cualquiera de sus presentaciones” debe ser sinónimo de espectáculo y buen futbol, como país generador de futbolistas está obligado a ello y por consiguiente ganar todos los torneos posibles y de no hacerlo, al menos desplegar esas características que le han dado su fama y obviamente cinco campeonatos del mundo; es de todos conocido que a eventos de este tipo siempre manda a equipos alternos y muy pocas veces a su cuadro de lujo, esto sucede casi siempre cuando el torneo arroje determinada cantidad de dólares.

Los merolicos televisivos anuncian a los cuatro vientos que México no ha sido derrotado por Brasil en finales de ciertos torneos, pero ojo, vean a que selecciones brasileñas le han ganado, para demostrar algo de contrariedad en esto basta recordar los partidos de la Copa América, si bien el tri ha dado batalla ha terminado perdiendo la mayoría de enfrentamientos importantes con los cariocas y más aun, con los tricolores jugando realmente bien o intentando hacerlo de esa forma.

El gigante no ha despertado ni mucho menos, esto es una inyección de ánimo al equipo que jugó bien en la medida que el contrario se lo permitió, la displicencia de Robinho era tan grande como el estadio mismo; hay que reconocer que el equipo gringo juega mejor, los ha superado en el “top ten” de la FIFA, que dicho sea de paso, es tan real como un billete de 15 pesos o una Copa Conferderaciones, entre que si es real o no, el caso es que los norteamericanos han demostrado un desarrollo mas que sobresaliente por encima de los nuestros.

Los ticos demostraron que sus dos mundiales aunque separados, no han sido obra de la casualidad, de el resto ni comentarios; el desarrollo de el equipo mexicano lo dictará el tiempo que dejen trabajar al cuerpo técnico, nadie tiene la varita mágica para hacer jugar a México como un combinado Manchester-Real Madrid, el proceso debe cumplirse y si se habla de que es largo plazo es porque nunca, a lo largo de la historia moderna del futbol mexicano, se han fijado que en el diccionario existen las palabras trabajo, continuidad y proceso, más las que se acumulen.

Felicitaciones al equipo mexicano pero realmente no se ha logrado nada, es un buen empujón pero aun falta mucho para que de verdad el gigante tome sus verdaderas dimensiones y se mida con el resto de los gigantes que ya conocemos.

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