Adaptación

Esta famosa palabra,  tan usada para los jugadores extranjeros o a veces nacionales que son cambiados a otros equipos, sale a relucir cuando se pasa por un período en el cual las malas actuaciones...

Esta famosa palabra,  tan usada para los jugadores extranjeros o a veces nacionales que son cambiados a otros equipos, sale a relucir cuando se pasa por un período en el cual las malas actuaciones del futbolista en cuestión lo ponen en el ojo de la crítica al no dar los resultados esperados, y más aún, cuando se han pagado fuertes cantidades por él.

Ejemplos los hay y muchos, pero vamos a uno concreto y que actualmente se encuentra localizado en el seno del equipo de los Pumas de la UNAM. Adivino usted, nos referimos a Joaquín Botero, quien ha venido a convertirse en un verdadero fiasco tras su nombramiento como el mejor goleador del mundo, según las siempre guajiras cifras de la FIFA; en Bolivia, destrozaba a los porteros enemigos y al ser contratado por el cuadro auriazul la realidad ha sido otra: nula productividad en goles y mucho menos aportación en otros campos de su labor como futbolista, ya sea jalando marcas o sacrificándose en labores defensivas, simplemente ni una ni otra.

El millón de dólares pagado por el ídolo boliviano no se ve para cuando sea justificado y, dicho sea con todo respeto, la liga boliviana no es gran cosa, sin que esto sea indicativo de que la mexicana sea infinitamente superior, pero si es notable que un supuesto artillero no dé lo esperado, en especial,  cuando se pagó una cantidad fuerte por él. En un principio se citó lo ya comentado líneas arriba sobre la mentada adaptación al futbol mexicano. Han pasado ya casi dos torneos (un año) y Botero sigue sin producir absolutamente nada; si bien con su selección ha marcado goles con los Pumas no se halla; no es cuestión de altura, ni de un futbol mas revolucionado, ni de un sistema que esté escrito o explicado en sánscrito para que el no le entienda, simplemente no funciona, pero, ¿A qué se puede atribuir tan pobre rendimiento cuando Bruno Marioni ha sido la solución a la sequía goleadora de los unamitas en cuestión de meses?

No solo Marioni se ha partido el alma en el campo: Fonseca ha mejorado enormidades y con justicia se ha ganado su lugar en el cuadro titular de Hugo Sánchez; vaya, hasta Serratos ha hecho goles y muestra más que el propio boliviano, que, al parecer, tiene sus días contados en la institución; no se hacen críticas con el fin de ofender al jugador, pero hay que ser honestos al decir que el buen homónimo del pintor y escultor colombiano no puede seguir en Pumas; el técnico dice que es buena persona y educado y un sin fin de calificativos favorables y  no dudamos de eso, pero el señor fue contratado para meter goles y no llega ni a diez en dos torneos.

Tampoco es la primera vez que se dan este tipo de fracasos en la escena futbolera mundial, pero el caso del boliviano si es de los más sonados debido a su pasado implacable en las canchas con la camiseta del Bolívar y de la selección verde, no sabemos que esperar a fin de torneo, en el que ya de por sí los felinos universitarios están obligados a ganar un campeonato, si mantienen al famoso gato con botas o por fin y de manera merecida se quede Fonseca, Serratos o cualquier otro jugador que si ha demostrado el querer ganarse el puesto en base a su trabajo realizado en el campo de juego.

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