El viejo truco…

La teoría en México no se aplica con coherencia. Una regla básica del mercado es que un producto producido en exageradas cantidades, necesariamente abarata su precio y pierde calidad.

La teoría en México no se aplica con coherencia. Una regla básica del mercado es que un producto generado en exageradas cantidades, necesariamente abarata su precio y pierde oportunidad de tener un total control de calidad. El futbol en nuestro país se ve como mercancía cuando conviene, pero se brinca las leyes de la lógica empresarial cuando los intereses de unos pocos se interponen en los de la mayoría.

Así, el hecho de jugar una Superliga con equipos mexicanos en plena Pretemporada, ante escuadras estadounidenses en ritmo de competencia, no sólo significa el enfrentarnos al enemigo directo de nuestra zona con una mano y un pie amarrados, sino que además, provoca que el inicio del torneo local se abarate, pierda tensión e incluso, deje a la afición desencantada antes de jugarse siquiera un minuto. Entiendo perfectamente que para los clubes y la FMF representa una única oportunidad de ganar dinero, convirtiendo una Pretemporada, época comúnmente de gastos, en algo "pagado" y sin aparentemente la obligación de mostrar gran nivel. El torneo mismo lo ha entendido y por eso tiene una organización a medias, se juega en un 30 por ciento en estadios semiprofesionales y se despreocupa por su digna transmisión. Pero sinceramente, creo que los beneficios que este torneo nos está dejando, son mucho menores que el daño provocado en la afición y el prestigio del futbol mexicano. Tal vez sólo en un torneo así, podamos ver que un partido termina con un marcador menor que el que se publicó en un 90 por ciento de los casos. Incluso, la Federación Mexicana de Futbol se perdió la anulación de un gol y publicó que el juego entre Chivas USA y  Tigres (de Primera "A"), había terminado 1-3 en lugar de lo que la cédula decía, que era un 1-2. Es increíble que suceda algo así a nivel profesional, pero sobretodo, es aún más grave que los organizadores no se hayan preocupado por aclarar de inmediato lo que sucedió en el partido y pedir una disculpa por la desordenada transmisión que provocó la confusión.

El futbol es el deporte más importante de nuestro país y debemos cuidarlo. No podemos abaratarlo de tal forma ni castigarlo tan gravemente por algunos dólares. El inicio de nuestro torneo de Primera División debería ser una fiesta, un auténtico evento esperado luego de una sequía de futbol a nivel de clubes que permitiera a la afición desear el silbatazo inicial. En cambio, todos aquellos que han tenido oportunidad de ver un partido del Superliga, sufren un desencanto gravísimo con relación a nuestros equipos.

Si el futbol de Estados Unidos nos ha “alcanzado” como dicen muchos, es por este tipo de cuestiones, por irnos a entregar a su terreno, cuando ellos quieren, como ellos quieren y con una mano y un pie atados, siguiendo una zanahoria que nos ponen en las narices que si bien contiene un jugoso millón de dólares, también está envenenada con el desprestigio y la desconfianza que ellos buscan para nosotros. Recuerden que el futbol de México y EU son competencia directa. Respetemos nuestro futbol. El producto debe ser dosificado. No podemos atascar al aficionado de partidos insufribles, debemos atender la calidad y respetar los tiempos del balompié mundial. Hemos sido orgullosos y petulantes al pensar “ahh mira, estos nos quieren regalar un millón de dólares”, y estamos poniéndonos a su merced para fortalecer su liga y además, debilitar la nuestra. Debemos tener más humildad, entender que al nivel físico del futbol actual, a un equipo de Primera División en Pretemporada ya le cuesta ganarle incluso a un amateur; debemos saber decir que no y dejar de seguir cualquier billete amarrado a un hilito que nos tienden los del otro lado. Nos aplicaron el viejo truco de la zanahoria al caballo, del billete tirado y con un hilito que jalan cuando estamos a punto de atraparlo. Hay maneras más dignas de pagar la Pretemporadas, eso ni duda cabe.

Ellos hacen los suyo y lo están haciendo bien. Tanto que hoy han logrado escalar hasta donde estamos. La pregunta es ¿y nosotros qué hemos hecho para defender nuestro lugar?

Por hoy me despido, recordándoles que mi correo, wgonzalez@mediotiempo.com está abierto para recibir cualquier comentario con mucha felicidad y respeto. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda. Muchas gracias a todos por hacernos grandes. Walter González Director Editorial

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