La chamarra blanca del 'Vasco'

Durante la semana pasada disfruté muchísimo el espacio de opinión de Medio Tiempo. Las diferentes opiniones y posturas vertidas en torno al tema de Javier Aguirre, nos convirtieron en un sitio de...

Durante la semana pasada disfruté muchísimo el espacio de opinión de Medio Tiempo. Las diferentes ópticas y posturas vertidas en torno al tema de Javier Aguirre, nos convirtieron en un sitio de discusión útil, abierto y lo más valioso, plural.

El tema me puso a pensar mucho en la puerta que el entorno había mantenido cerrada y Javier había abierto sin darse cuenta. Con esa puerta atrancada, el "Vasco" tenía un rango de acción que tal vez no se veía al menos en los últimos tres estrategas nacionales... él mismo acabó con eso.

Con los comentarios fluyendo a través de esa nueva puerta abierta, me quedó claro que cuando emitimos una opinión sobre otra opinión, lo más seguro es que los puntos de acuerdo se alejen cada vez más. Habrá que respetar maneras de pensar, y pedir que se respete la nuestra. ¿Cómo va el técnico del Tri a respetar millones de opiniones distintas? Fácil, simplemente no emitiendo la suya en nombre de una afición o un entorno de futbol.

Por eso existen convenciones, acuerdos y posturas institucionales. Cada quien tenemos derecho a pensar lo que nos venga en gana, pero también debemos respetar los rangos que han establecido las instituciones para las que trabajamos y no abusar la posición que nos dan las mismas para publicitar nuestras opiniones por encima del bien común.

La libertad del "Vasco" para emitir su opinión es obligada y límpida, pero cuando está dando una entrevista o una conferencia de prensa representando a una Selección Nacional, a la Federación Mexicana de Futbol y probablemente a millones de mexicanos que lo apoyan, ahí la cosa cambia y tiene que asumir una responsabilidad gigantesca y por la cual recibe un sueldo de primer mundo.

Escuché atentamente la conferencia de prensa en la que el Aguirre aclaró sus puntos de vista. Le creí, sus palabras no estaban muy distantes a lo que esperaba. Los términos en los que creía había emitido sus palabras fueron muy parecidos a los que explicó ante los medios mexicanos, pero también entiendo claramente que esas declaraciones hechas a la radio ibérica, podían interpretarse por muy diversos caminos, dependiendo de las opiniones de cada uno de los que lo quisieran hacer. Lo dicho, cuando vamos a opinar sobre otra opinión, los acuerdos pueden nunca llegar.

Le creo a Javier, ¿por qué? Simplemente porque siempre ha sido así; nos guste o no, se ha manejado siempre con premisas similares y que han prevalicido a lo largo de los años y a lo largo de la fama. Eso habla de principios, comulguemos con ellos o no.

Quiero compartir con Ustedes algunos de los apuntes que me ayudaron a entender o analizar este conflicto. 1. Aguirre no ha cambiado. Se mueve mucho lo que pensamos de él, pero el "Vasco" no nos ha engañado. Si lo contratamos de nuevo, deberíamos recordar la forma en la que se desenvuelve y no esperar una persona que no es. Si queríamos un "Vasco" nuevo, debimos contratar a otra persona.

2. Hace dos meses Aguirre era el salvador del futbol mexicano, nos clasificó al Mundial, la mayoría aceptó gustosa que se le diera el Premio Nacional del Deporte y por momentos se le elevó a niveles de deidad. ¿Ahora por palabras dichas, ya todo lo que hizo no tiene valor? ¿De veras creen que se develó un nuevo Javier? ¿Ahora resulta que con esas declaraciones el accionar del equipo mexicano será peor que antes? No, sencillamente lo que hagamos o dejemos de hacer en el Mundial será por la capacidad o incapacidad de nuestro futbol, por los aciertos y errores al momento de tomar decisiones, de poner y quitar técnicos, por los vaivenes de los que estamos alrededor y por nuestro estilo de planear cosas. Será por todo eso y no por las declaraciones de Javier 3. Sí, en México nos molesta muchísimo que se hable mal de nosotros fuera de casa. Aquí, podemos criticarnos pero si alguien fuera del país emite una opinión, ahí la cosa se pone fea. Eso nos molesta, y me incluyo. No sé si esté bien, pero que no hablen mal de mi México afuera, aunque aquí adentro, podamos rezongar sin parar. Así somos... 4. Claro que Aguirre cometió un error. Habló de lo que no debía, en donde no debía. No dijo ninguna mentira, pero él no está para explotar el realismo, para muchos mexicanos él y sus pupilos representan una posibilidad, un sueño que queremos se haga realidad, una alegría y una esperanza. Javier no está para hablarnos del escenario que vivimos día a día, ese, nadie nos lo tiene que platicar. Habrá que dejar las charlas de café, para la cafetería, las discusiones y las quejas sociales, para la sobremesa entre compatriotas. Javier deberá tener más tacto, más cuidado y más sensibilidad, y nosotros tendremos que entender que no tenemos derecho a decirle qué pensar, simplemente podemos esperar que sea el mejor en lo que le encomendó la Federación Mexicana de Futbol, apoyada en los deseos de millones de mexicanos. 5. Si Javier quiere terminar su carrera en Europa, que la termine allá. Nosotros mismos se lo pedimos, que fuera y nos representara con gallardía y éxito. Sí queremos eso, pero queremos que lo haga en nombre de nuestro futbol, no huyendo del país. Lo que yo deseo es que sea tiempo de agarrarnos los pantalones y firmar un técnico para el siguiente ciclo pase lo que pase en la Copa del Mundo, pero eso sólo es mi opinión.

Yo sí creo que a Aguirre le gusta estar en México, pero también entiendo que sus hijos han hecho su vida en Europa no por decisión propia, sino por el trabajo de su padre. Ahora, habrá que entender que el "Vasco" quiera estar con ellos, respetar el mundo a donde los llevó y no querer amputarles un gran trecho de sus vidas, simplemente porque ahora él cambió de trabajo.

Por último, no sé qué tanta planeación hubo por parte de algún grupo de asesores, pero mis respetos para los que preparon la conferencia de prensa. El discurso que dio Aguirre al abrir la sesión incluía la mayoría de las respuestas a las preguntas; de hecho, la mayoría de los cuestionamientos de los reporteros acabaron con respuestas que repetían frases del texto preparado. Además, la decisión de vestir de blanco a Javier fue bastante acertada, primero, porque nunca lo había hecho y se necesitaba una imagen sobresaliente y única en ese momento. Segundo, porque el color reflejó lo que se necesitaba, honestidad, limpieza, transparencia y sinceridad. Este tipo de decisiones, si son planeadas, son bienvenidas para un futbol más profesional en todos sentidos, no solamente al momento de vender boletos.

Por hoy me despido. Recuerden que mi correro wgonzalez@mediotiempo.net, está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda. Muchas gracias a todos por hacernos grandes. Walter González Editor General

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