Un Tigre en el centrifugado

Lo que está pasando en Tigres va más allá del entrenador, va más allá de un plantel o un Cuerpo Técnico. Lo que le sucede a los felinos es un problema de fondo, es un mal que se ha ido metiendo...

Lo que está pasando en Tigres va más allá del entrenador, va más allá de un plantel o un Cuerpo Técnico. Lo que le sucede a los felinos es un problema de fondo, es un mal que se ha ido metiendo en sus raíces y en el que hay muchos culpables.

Es el entorno, son las decisiones, es el modelo de negocio. Ahí hay mucho más que una mala decisión, o una mala temporada. No podemos pensar que un técnico es el problema, pues han traído a los más caros, a los campeones, a nacionales y extranjeros, pero con todos ha existido el mismo problema. Con los jugadores es lo mismo, en los últimos años han pasado por sus filas futbolista de todo tipo, caros, inflados, baratos, rendidores, con pundonor, de filigrana, altos, chaparros, feos y guapos.

El último técnico que logró tener cierta coherencia en su proceso y consiguió llevar al equipo con regularidad fue Ricardo Ferretti, que en su primera época como Tigre a partir del Invierno 2001, de seis torneos dirigidos logró tres Liguillas, de ellas una Final, y de los tres en los que no entró, en uno se quedó en Repechaje. Después de él, la inercia fue buena pues Nery Pumpido los llevó a su segunda Final en menos de tres años. Pero una vez que Nery abandonó el timón en el Apertura 2004, en los siguientes once campeonatos, ningún estratega ha podido estar dos torneos completos al frente de los  Tigres.

Las cosas no suceden por casualidad. No hay maldiciones que provoquen algo como lo que está pasando la afición y equipo felinos; simplemente las cosas son resultado de malas decisiones, de falta de capacidad o de graves desatenciones. La mala suerte puede influír para que pierdas muchas veces con un mismo rival, o en el hecho de que no ganes en un estadio durante algunos años, pero cuando la situación es siempre en contra, pase lo que pase, cambies a quien cambies y inviertas lo que inviertas, entonces hay factores mucho más terrenales que una de las llamadas "maldiciones".

El entorno para Tigres se ha ido ensuciando de tal manera que hoy en día ya no está claro nada, no hay caminos lógicos. Ya existe tanto desorden que la gente le pide a los comunicadores que "tiren" a un técnico, y algunos de éstos se erigen en "directiva legítima" y levantan la voz en las bocinas "en pos de la afición". Los aficionados se meten al campo, los jugadores se salen de él, un lado apoya, otro no y cada uno de ellos dice que el de enfrente está "vendido". En fin, la confusión es total y las únicas víctimas reales son aquellos que van al estadio con su familia, a disfrutar un espectáculo, y que tiene que salir corriendo porque en medio de la confusión, alguien invita a lo impropio y otros aceptan.

Habrá que tomar las cosas en serio. Trabajar en lo deportivo, dejar de destruír carreras, dejar de considerar un "logro" llenar el estadio y comenzar a justificar deportivamente ese flujo incesante de afición. Los  medios a informar, la Directiva a tomar decisiones, los técnicos a dirigir, los futbolistas a jugar y la afición a disfrutar. El círculo se debe sanear, en él las partes giran en un aparato de centrifugado, directivos, jugadores, afición y patrocinadores se deberán fusionar en ese proceso para conseguir un verdadero "equipo". Pero si a esa máquina alguien entra con los zapatos llenos de porquería, todos acabarán salpicados.

Mucha limpieza, mucha nobleza y mucho trabajo dentro y fuera de la cancha, eso es lo que necesitan los Tigres en este momento.

HASTA PRONTO, INDIOS El equipo de Ciudad Juárez no pudo evitar el destino que estaba marcado en su calendario luego de la difícil situación económica en la que cayó y las circunstancias tan complicadas de inseguridad que se viven en la plaza. El plantel no estaba apuntalado, no había pilares ni tampoco tranquilidad mental para trabajar. Hay cosas mucho más importantes que resolver para los juarenses, lástima que el futbol de Primera División, que resultaba un escape para las familias se ha perdido, pero ojalá regresen pronto, una vez que socialmente la ciudad esté mucho más tranquila y se pueda armar un proyecto cimentado con mayores argumentos.

¿PACO MEMO?

Dos osotes de Paco Memo, el portero que nunca los comete, han provocado una serie de cuestionamientos de última hora sobre su accionar.

Aquí, creo que no tenemos mucho que debatir. A mi parecer, deben ser muy pocos los que más allá de aprovechar los errores y explotarlos de alguna manera, realmente dudan que Ochoa es la mejor opción para ser titular en Sudáfrica, y no porque los otros candidatos no tengan calidad, sino simplemente porque no es tiempo para estar pensando en darle roce internacional a alguien que en este momento no lo tiene, sobre todo si no hay una lesión de por medio.

Me sorprende lo que está pasando con el portero americanista, pues es la primera vez que noto que parece salirse de concentración con los comentarios del entorno... que sea sólo una coincidencia, por el bien del Tri.

DE SALIDA...

La violencia en los estadios este fin de semana no puede ser coincidencia. Hay que poner atención y saber por qué, a pesar de las amenazas de invadir el campo, había tan poca seguridad en el "Volcán". Y por qué en La Corregidora y en Puebla, las autoridades no pudieron frenar las estupideces de los inadaptados. Retomemos la atención sobre estos temas y que no se intensifique sólo cuando regresan los trancazos.

Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.net, está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter González Editor General

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas