Deformar o informar

¿A quién prefieres cuando se trata de analizar, al que te dice lo que quieres escuchar o al que te comunica lo que realmente cree?

¿A quién prefieres cuando se trata de analizar, al que te dice lo que quieres escuchar o al que te comunica lo que realmente cree?

La disyuntiva está presente de muchas maneras en el negocio de la comunicación y por ende, en el gran entorno del futbol mexicano. ¿Le das a la gente lo que quiere o lo que necesita para estar bien informada?

La simple y sencilla razón por la cual escogemos a un analista, a un especialista o a alguien que practicó el futbol profesionalmente es porque queremos que el que sabe más del asunto, le explique a la gente las cosas a las que no tiene acceso por la ignorancia lógica que deja el no dedicarse profesionalmente a estudiar esa actividad.

El aficionado no tiene que saber las funciones de cada una de las posiciones en el campo de futbol, tampoco los procesos de crecimiento de un equipo, un técnico o un jugador. No está obligado el fan a analizar todo lo que ve o a explicar alguna determinación del estratega, alguna falla o acierto de un futbolista, o el por qué de las buenas y malas rachas. Sé que algunos espectadores se han preocupado por estudiar y prepararse de manera que saben lo mismo o más que algunos profesionales, pero debemos aceptar que la gente va al estadio o ve la televisión por entretenimiento, y no quiere analizar en la semana para entender lo que sucederá en el juego, quiere que alguien le ayude con eso.

Los analistas y los comunicadores son contratados para ver las cosas desde otro punto de vista, para ellos, para nosotros los que nos dedicamos a esto, el hecho de estudiar, observar, explicar y desmenuzar todo lo que sucede en el juego es una obligación.

Por ello, no encuentro lógica alguna en que un analista le diga al espectador lo que todos estamos viendo, no es interesante que un comunicador nos salga con que un jugador no mete goles, algo que lógicamente sabemos; lo que nos gustaría saber es, si no mete goles, ¿por qué juega? ¿qué es lo que hace bien? ¿qué busca el técnico con su presencia? ¿qué es lo que no estamos viendo y el técnico sí?

No concibo que un exfutbolista que ha sido contratado en los medios, me diga que la única función de un delantero es meter goles, siendo que es claro que saben que bajar balones, jalar marca o ensuciar la salida del rival, son aspectos tan o más importantes que el empujar una pelota en el área. Sé que cualquier persona que se dedica profesionalmente al futbol de alguna manera, sabe que un defensa no sólo puede marcar y reventar, sino que también debe salir jugando, ocupar espacios, saber salir en línea, medir tiempos, saltar líneas y jugar de apoyo.

Es lógico para todos que si un delantero no anota en meses algo está mal, o que si un defensor no marca bien, tampoco está funcionando, pero cuando un equipo no tiene los recursos de los cinco equipos más poderosos del planeta para traer a los que hacen todo bien, es lógico que un técnico va a escoger a aquél delantero que más aporta al equipo, o a aquel defensa que mejor le viene a su manera de jugar.

Ahí, en esos momentos es cuando necesitamos a los analistas, porque para escuchar “ese wey no mete goles, que lo saquen”, tal vez prefiera que me lo diga un amigo con una chela en la mano y a quien no le pagan por eso, y no alguien que se supone, tiene la obligación profesional de explicarme por qué no mete goles, por qué no lo sacan y por qué puede ser un buen jugador sin anotar en un buen rato. ¡Eso quiero saber! No lo que estoy observando por mí mismo.

A veces los profesionales se comportan (o nos comportamos) como aficionados… cuando eso sucede, siempre espero que predispongan a algunos espectadores para tener tal o cuál actitud en el siguiente partido. ¿Alguna vez han encontrado esa relación? El problema está en que la gente no sabe que a veces, los comunicadores no externan lo que realmente están viendo o lo que realmente saben, simplemente dicen lo que creen que les dará una mejor posición entre sus escuchas o lectores. Quieren pues, caer bien, no hacer bien su trabajo.

A mí me gusta que los aficionados se comporten como parte de un equipo, que en lugar de abuchear a sus jugadores, los protejan de agresiones extrañas. Me gustan los momentos en que los seguidores defienden a sus hombres y a sus técnicos de las voces de los críticos ajenos, en lugar de presionarlos y obligarlos a avergonzarse ante su propia gente.

Muchos dicen que antes el futbol era mejor... pero a veces, en pequeños sectores de la afición actual me sobran inconformidades y me falta ese romanticismo de antaño.

Sea lo que sea, estoy conciente de que el tiempo pone siempre las cosas en su lugar, que nunca un micrófono ha metido un gol y que en este deporte la pelota siempre se siente atraída por aquel que la respeta, por el que trabaja más fuerte para procurarle un buen rumbo. Pensar eso, siempre me da tranquilidad pese a tanta y tanta palabra de dientes para afuera.

Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.net está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter González Editor General

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas