Los dos 'Tri'

El proceso de megaexposición mediática al que es sometida la Selección Mexicana ha producido un desgaste acelerado.

El proceso de megaexposición mediática al que es sometida la Selección Mexicana ha producido un desgaste acelerado.

Gracias a esto, existen dos "Tri", el deportivo que está jugando en Europa y viajará a Sudáfrica, y el que se quedó atrapado en la exageración mercadológica y la guerra por "la nota". En el primer Tri se está llevando a cabo un proceso lógico, con los partidos que siempre pedimos “ante las potencias”, jugando fuera de México (y Estados Unidos) para no tener el apoyo de la afición y enfrentarnos a un entorno extraño; antes de esto se tuvo la preparación larga que se solicitó. En la cabeza de este grupo está el técnico que hace un año el 95 por ciento de los aficionados (no se hagan, que así era) pedía, más bien exigía a gritos como si se tratara de un asunto totalmente personal.

En este aspecto deportivo, tenemos una Selección que sufrirá las consecuencias de no mantener un técnico cuatro años, pero que ha intentando con base en un trabajo intenso de última hora, hacer que sean las menos posibles. No tenemos un Campeón del Mundo, pero tampoco nos echarán a patadas de la Copa. Tenemos lo que nuestra liga, nuestro entorno, nuestra infraestructura, nuestra pasión e impaciencia eterna merecen, ni más ni menos y para bien o para mal.

En el aspecto mediático se ha generado un caos. Las sensaciones en torno al Tri se han vuelto una montaña rusa sin fin en la que podemos cambiar radicalmente de opinión en cosa de semanas. La guerra se pelea con cualquier arma, parece que ahí hay muchos dispuestos a cualquier cosa.

Y no se trata de opiniones. La inconformidad no es el tema, la crítica tampoco. El problema es que nos hemos acostumbrado a aceptar como entorno a aquellos que no tienen conciencia, que no tienen memoria y tampoco decencia. En cuanto a la crítica, tenemos un serio problema al momento de planear, no queremos leer los partidos, no intentamos que los argumentos sean lógicos. Para algunos el futbol se ha vuelto insultos, se ha vuelto un malestar y ha dejado de ser una pasión.

Pero como en todo hay aciertos y errores. Es cierto, la Selección genera una gran cantidad de dinero, pero lo hace cada cuatro años. Es ilógico decir que los seleccionados juegan mal porque hicieron anuncios, pues en todas las selecciones del mundo se graban comerciales y se tienen un sinnúmero de patrocinadores. Y en realidad, las selecciones más ganadoras son las que más compromisos publicitarios tienen, así pues, el problema no está ahí o al menos, no debería estar ahí.

Aquí le echamos siempre la culpa al mismo, pero no estamos dispuestos a darnos cuenta que el futbol mexicano se comporta así por culpa de todos. No nos hagamos mensos que los medios somos felices con dos Liguillas por año porque la afición no atiende los partidos hasta que hay una clasificación en juego. Sin embargo y conscientes de que los torneos cortos casi son “antijóvenes”, todos pedimos que se trabaje en Fuerzas Básicas, pero al mismo tiempo queremos que los equipos se refuercen con grandes jugadores que van a tapar el desarrollo de los equipos inferiores.

Exigimos respeto pero invadimos espacios. Hablamos de moral y ética periodística pero espiamos sin tapujos. Criticamos pero no nos gusta que nos critiquen, pegamos pero no nos gusta que nos peguen.

Queremos goleadores, pero no verlos fallar en su proceso de crecimiento. Queremos juegos de preparación para tomar ritmo, pero que el equipo ya llegue preparado y con ritmo a ellos. En pocas palabras, queremos cracks creados por computadora, que nazcan ya en su apogeo futbolístico, que siempre la metan y que no tengan vida ni salgan de su casa más que para darnos su autógrafo. Eso no es futbol, eso es Play Station y también hay que aprender a jugarlo para que sea tan bonito como el demo.

Tras golear a Gambia jugando a medio gas, se escuchan voces que dicen que no pasaremos la Primera Ronda, pero si le ganamos a Italia como sea, estaremos incluso para algo más del quinto partido. Ese cambio total puede darse gracias a duelos que no tendrán más de cinco días de separación.

Pero hay algo en lo que si estamos de acuerdo. Que llevamos soñando desde que en el sorteo de diciembre pasado se conoció el calendario, que en el juego inaugural le ganamos a Sudáfrica y festejamos como nunca. Y si partimos de ese punto de acuerdo, todo es más sencillo y los análisis son más lógicos.

A mí me gusta hablar de una jugada en relación a un partido, leer un juego en relación a un torneo, seguir un torneo bien contextualizado en una época y disfrutar esa época sin olvidarnos de la historia. No creo que haya otra manera de aprender que estudiar y practicar, no veo otra forma de crecer que trabajar, no conozco otra manera de ser feliz que hacer y disfrutar lo que te gusta.

Quisiera terminar haciendo mía una frase que nos regaló nuestro querido colaborador Gerardo Mascareño al externar su opinión sobre las alineaciones del "Vasco". “Reconociendo que (Aguirre) sabe mucho más de futbol que yo, Javier tendrá su plan y mi fe hacia él sigue intacta”.

¡Venga! Disfruten esto, llevamos esperándolo cuatro años...

Por hoy me despido, recuerden que mi correo wgonzalez@mediotiempo.net, está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el próximo lunes, ¡ya en semana mundialista! o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter González Editor General

PD. A Jonathan dos Santos, un abrazo fuerte. El contención del Barcelona es un jugadorazo, a mi punto de vista será uno de los futbolistas mexicanos más importantes de la próxima década y seguramente comandará el medio campo verde en los Mundiales de 2014 y 2018. ¡Mucha fuerza Jona! Ya llegará la tuya.

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