El vaso y el barquito

"El vaso medio lleno o medio vacío". Los que tienen más de 25 años tal vez recuerden el anuncio de un periódico que utilizaba un refrán popular para ilustrar los ángulos periodísticos.

"El vaso medio lleno o medio vacío". Los que tienen más de 25 años tal vez recuerden el anuncio de un periódico que utilizaba un refrán popular para ilustrar los ángulos periodísticos.

Cuando hay un partido tan complicado de analizar como el México 1-1 Sudáfrica habrá muchísimo margen a la interpretación, se puede criticar por el rival y se puede elogiar por superar el entorno, se puede acabar mal por la falta de gol o quedar ilusionado por el primer tiempo del Tri; podemos lamentarnos la mala fortuna que parecía no dejar entrar la pelota en el primer tiempo, y agradecer la suerte de que el poste nos salvara en el cierre. Se puede ver un vaso que se está llenando o uno que se está vaciando.

Si de por sí es muy difícil leer un partido del Tri por la pasión y los extremos surrealistas que nos caracterizan a los mexicanos, uno como el inaugural del día de hoy resulta tan complicado como cruzar el periférico con los ojos cerrados.

Hay que partir de ciertos puntos claros.

Primero. México planteó bien el partido pues durante el primer tiempo, jugó con el ímpetu de un local, dominó, intentó, apretó, ganó la pelota y llegó a gol. El entorno nos hizo lo que el viento a Juárez, pero eso que era un temor generalizado, como se superó ahora le quitamos mérito como por acto de magia. El "Vasco" le dio al equipo una estrategia que le permitó tener las ocasiones de gol para irse al menos 2-0 al vestidor tras los primeros 45 minutos.

Segundo. México falla muchas ocasiones de gol, algo que ya sabíamos. Y las va a seguir fallando, es parte de las características de este equipo y para corregirlo se necesita trabajo de años, no quejas y gritos.

Tercero. El "Conejo" Pérez jugó a su nivel. Es titular no porque crea el "Vasco" que se va a convertir en Buffon, está ahí porque juega muy bien su área y sabe medir los balones frontales. Hoy cortó al menos cuatro acciones que iban a ser peligrosas saliendo a despejar detrás de los defensas. ¿Por qué queremos eso? Porque el achique que practica México no permite jugar con un portero al que se le cae el travesaño en la cabeza como es el estilo de Memo Ochoa. Óscar Pérez es el mismo de siempre, con sus aciertos y errores, atajando a dos tiempos, rechazando disparos atrapables y saliendo a muchas por alto que quizá no alcanzará; pero también es el de gran resorte y rapidez, de experiencia y lectura de partido.

Cuarto. Se mejoró a balón parado en contra, sin decir que se ha resuelto la situación, y sobre todo se aprovechó la táctica fija a favor. El gol de México salió de una acción preparada en la que se cobró un corner en corto y trompicándose y todo, se consiguió tomar a Sudáfrica saliendo. Y asimismo, la jugada en la que de forma totalmente circunstancial el portero sale mal y provoca el fuera de lugar de Vela, fue bien preparada, bien mandada y bien ejecutada, pero acabó sin contar por una de esas cosas del futbol que cambian la historia sin que hagas algo mal. Es el encanto de este juego.

Cinco. El "Vasco" tiene argumentos correctos para aplicar su esquema y poner a los hombres que hoy lo conforman. Sin embargo, como todo sistema tiene puntos fuertes y débiles, y en el caso de jugar con tres en medio, debemos tener claro que un balón perdido es una ruleta rusa. Con este equipo yo jugaría de otra forma, que también tiene puntos a favor y en contra, y como en todos los casos, si el rival explota nuestro punto débil, será endeble. A mí me gustaría un 4-4-2 puro, porque México toca mucho la pelota pero como no es el Barcelona, ni tiene el tiempo trabajando que tiene España, perderá balones. No pondría a Osorio por su lentitud, prefiero a Magallón que es un tiempista nato, haciendo pareja con Rafa Márquez en su posición natural. Usaría dos contenciones naturales como Torrado y Castro, a Juárez como lateral y a Guardado de inicio por la izquierda, dejando a Gio como medio por derecha, a Vela como segundo delantero botándose a las bandas cuántas veces quisiera y al "Chícharo" o Guille en punta. Pero mi alineación tiene como punto débil que Gio y Guardado tendrían que trabajar mucho en zona de recuperación, que la transición al frente sería más lenta, que Vela podría acabar encimado con alguno de sus compañeros o ahogado en el centro, y que Magallón no va tan bien por arriba y el balón parado podría matarnos, además de que Márquez ya no es un jugador rápido.

Así, plantéate tu once tipo y encontrarás que también tiene puntos débiles y fuertes, que como todo esquema, funcionará bien o mal dependiendo del tiempo de trabajo y lo correcto que lo ejecuten los jugadores, nada más. Y no por eso eres un fracasado, simplemente serás alguien que piensa e intenta, que calcula y tiene ciertas limitaciones. Verás que el tiempo no es suficiente y que hay que hacer cosas por necesidad y no por gusto.

Pero en México somos un poco locos, no nos gusta perder, tampoco empatar e incluso si ganamos por poquito, tampoco nos agrada. Eso está bien, nos haría superarnos, sin embargo acaba estancándonos porque tenemos un problema, y es que cuando intuímos que algo no va a salir bien, nos bajamos del barco y apuntamos a los que están en él echándoles la culpa de todo, pero cuando vemos que el buque va viento en popa nos subimos y nos decimos parte fundamental de ese "gran equipo".

El Tri empató un partido en el que hizo un primer tiempo para llevarse los tres puntos holgadamente. En esos 45 minutos tuvo un formidable planteamiento y ejecutó a la perfección el juego activo fuera del área, pero también al llegar la zona de definición tuvo mal tino, deficiencias y mala suerte para no irse 2-0 al descanso del medio tiempo. Hay virtudes y defectos, hoy las fallas acabaron evitando la victoria, como en otras ocasiones los aciertos pesan más y nos llevarán a ella. Pero ni el vaso se está vaciando ni el barco se está hundiendo, así que quedémonos arriba todos, que para bien o mal, eso es lo que tenemos, eso es lo que hemos producido.

A mi punto de ver las cosas y siguiendo una secuencia lógica y futbolística, el Tri seguirá en ascenso, lo hará muy bien ante Francia, un equipo que juega más pero también deja jugar más. Ante Uruguay tendrá una dura prueba, pero enfrentará un estilo conocido y que casi siempre nos viene bien. Confío en que le alcance para clasificar, ojalá así sea.

Como siempre, mi correo wgonzalez@mediotiempo.com está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos el lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter González Editor General

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