Entre con cuidado

Los primeros días del Mundial nos han entragado la realidad del futbol actual. Niveles muy parejos, derroche físico impresionante, muchas precauciones tácticas y cálculos milimétricos para planear...

Los primeros días del Mundial nos han entregado la realidad del futbol actual. Niveles muy parejos, derroche físico impresionante, muchas precauciones tácticas y cálculos milimétricos para planear el camino en el torneo, sobre todo cuidando no tropezar al entrar. El futbol está en transición. Lo que vemos en el Barcelona a nivel de clubes, y en Selecciones en España, Holanda y por momentos en Argentina, son la avanzada del contingente futbolístico en el planeta. Ellos han logrado la velocidad y fortaleza física necesaria para combatir con los expertos en estos aspectos que trabaron el balompié durante años, y además han trabajado para agregarle la misma precisión, picardía, juego ofensivo y contundencia que veíamos con el futbol más libre, creativo y también lento del siglo pasado. Sin embargo, el resto de los países estamos en el camino de emular a estas potencias con años de trabajo, o bien de encontrar una variante para avanzar por otro camino.

Antes de seguir quiero aclarar que el caso de Alemania es especial. Ellos ya tenían la cultura del estado físico perfecto, ser siempre más fuertes, más veloces y más resistentes no era un problema. El chiste es que hoy pueden agregar una habilidad técnica fuera de serie, con jóvenes que traen en la sangre la mezcla de otras culturas y por ende, tienen otra forma de manejar la pelota, sin perder esa educación de disciplina y respeto táctico. Por ello en la última década han logrado una combinación que llama la atención y aunque no creo que sean Campeones del Mundo en este torneo, seguramente aparecerán en las instancias más altas y seguirán marcando una clara diferencia entre los rivales de mediano o bajo nivel.

Sin embargo, los que están detrás de estos equipos de avanzada, ya tienen la suficiente preparación y aprendizaje táctico para complicarles la vida en los primeros partidos, aprovechando el bajo ritmo del inicio para amarrar el juego con sistemas que cierren puertas, que inhiban velocidad  y que se mantengan firmes los 90 minutos. Estamos viendo la caza de la oportunidad, la paciencia y el orden como argumento para superar carencias.

Sin desear que sea así, encuentro lógica en los cuidados tácticos que vivimos, pues al día de hoy, la amplia mayoría de los partidos de Sudáfrica 2010 se han decidido en parpadeos o distracciones; nadie quiere perder un primer partido del Mundial, por  ellos los equipos se han dedicado a cazar errores del rival y evitar los propios.

México, con un sistema que está incursionando en la realidad mundial con la ambición de tres delanteros y mucho toque de pelota, quiso adelantar líneas sin orden y le puso a Sudáfrica justo las condiciones que esperaba para robar pelota, tirar un balón largo y complicar un partido que el Tri tenía dominado. Japón aguardó el momento en que un centro techara a la zaga, ordenándose ejemplarmente, provocando que Camerún se viera desganado y sin argumentos. A Inglaterra le costó dos puntos un error de su portero, Argelia perdió por la misma causa. Serbia cavó su tumba por otro descuido, y dos malas lecturas a balón parado provocaron los goles del empate entre Italia y Paraguay. Tenemos que aceptar que en esta Copa del Mundo hemos visto más castigo por los errores que premio por los aciertos. Estamos en el momento de la transición, de la búsqueda, de la adaptación.

El Mundial va a crecer en ritmo, frecuencia ofensiva y sobre todo, habrá más goles por partido. Los Grupos G y H creo que tendrán mucho mayor alegría en lo que resta de esta primera jornada y ya para la segunda fecha, los enfrentamientos comenzarán a marcar diferencia entre los candidatos y los simples participantes.

¡FUE EL JABULANI!

Es un hecho que cada nuevo balón presenta un avance en mayor movilidad. Cada nuevo esférico se planea para pegarle más fuerte, para darle más efecto, para que corra más rápido. Los porteros son los más castigados en ese proceso, pues si ellos se equivocan la pelota va a las redes, pero en general todos los futbolistas han tenido algunos titubeos para controlar y golpear el nuevo esférico.

Lo que aquí debemos entender es que el balón es así y se acabó, con ese se juega y no hay marcha atrás. Hay que adaptarse a él. El esférico no se equivoca, simplemente provoca que nosotros lo hagamos. Vamos a seguir viendo esto hasta el final de los tiempos, pues siempre la pelota va a evolucionar y habrá quejas de aquellos a los que no les gusta acostumbrarse a un cúmulo de nuevas características.

Tendremos que entender que si bien cada nuevo balón traerá más goles, mejores cambios de juego, más potencia en los disparos, y mayor velocidad en la cancha, también provocará más errores y destacará a aquellos con mejores reflejos, mejor técnica y mejor capacidad de aprendizaje. Y eso, no lo veo tan mal... claro, yo no soy el portero de Inglaterra que tendrá que tragarse toda su carrera por el gol que se comió.

Estamos en época de Mundial, el mejor mes de cada cuatro años. ¡Gózenlo!... y no oviden cambiar su equipo de la Liga Fantástica Mundialista, recuerden que vamos por jornada y que ya puedes escoger tus jugadores para la segunda fecha.

Por hoy me despido. Les recuerdo que mi correo wgonzalez@mediotiempo.com, está abierto para recibir todos sus comentarios con alegría y respeto. Nos vemos en cuanto el Mundial nos lo demande.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter González Editor General

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