En el último te encuentro; en el último te dejo

Un nuevo triunfo se anota la pequeña "mafia" de futbolistas sobre la persona de Daniel Guzmán Castañeda. Los jugadores de los Tiburones Rojos de Veracruz lograron su objetivo y obligaron al...

Un nuevo triunfo se anota la pequeña "mafia" de futbolistas sobre la persona de Daniel Guzmán Castañeda. Los jugadores de los Tiburones Rojos de Veracruz lograron su objetivo y obligaron al "Travieso" a renunciar a la dirección técnica. Repitiéndose, de esta manera, la historia de Rubén Omar Romano, Alfredo Tena y Enrique Meza: apenas se van y los equipos ganan como por arte de magia.

Esto ya se veía venir. A Daniel Guzmán le pasó exactamente lo mismo que a Andrés Manuel López Obrador: sus principales colaboradores, gente de su confianza, lo traicionaron y, el sábado anterior, pudimos verlo claramente; jugadores como Emilio Mora y David Mendoza, por ejemplo, deambularon por la cancha, arrastraron los pies con una displicencia digna de todo buen burócrata; Ignacio Vázquez, inoperante, errático y sin idea.

Recordemos la forma en la que llega Daniel Guzmán a Veracruz. Como regalo de Navidad, le cortan la cabeza a Daniel Alberto Brailovsky y, en la víspera del Clausura 2003, anuncian la llegada del "Travieso", que se ve ensombrecida por la trágica muerte del portero titular Samuel Máñez; así, con un grupo desecho, el peso del "farol rojo" en la porcentual y la tarea de identificarse con un grupo que no armó, Guzmán lleva al Veracruz a la liguilla del Clausura 2003, devolviéndole a la afición la esperanza de contar con un equipo ganador.

La debacle de Daniel empezó cuando trajo a jugadores "de su confianza". Como parodia cruel o, más bien, como un suceso de la vida real, Guzmán toma al equipo en el último lugar de la porcentual y ahora lo deja en el último lugar de la general; el balance aún le favorece y avanza a los escualos seis lugares en la tabla del descenso. Dirigió 52 partidos, incluidos cuatro de liguilla. Ganó 20, empató 13 y perdió 19, para un total de 73 puntos, que representan una efectividad del 47%. Este es otro caso  en el que la continuidad es historia en el actual futbol mexicano. Otra carrera truncada de untécnico mexicano, víctima de jugadores mañosos, directivos soberbios, una prensa nerviosa y propietarios engañosos.

Todo parece indicar que la próxima víctima será, de nueva cuenta, "El Jefe" TomásBoy Espinoza, quien, por cierto, presenció el sábado anterior el partido entre Cruz Azul y Querétaro, que es el siguiente rival de Veracruz. ¿Casualidad o causalidad? La confirmación es cuestión de minutos y, no lo dude un solo instante, en la quiniela ponga como ganador al Veracruz, ya que los jugadores se salieron con la suya.

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