La leyenda del "Pirata" Fuente (Parte III)

El equipo del Racing de Santander extiende un histórico contrato a Luis de la Fuente por 700 pesetas mensuales y convertirlo así en el jugador mexicano más joven de la historia que jugaba en el...

El equipo del Racing de Santander extiende un histórico contrato a Luis de la Fuente por 700 pesetas mensuales y convertirlo así en el jugador mexicano más joven de la historia que jugaba en el extranjero, con 20 años y cinco meses. Pronto le llega al Racing enfrentar al poderoso Real Madrid; de la Fuente cautiva a propios y extraños, cuando dribla en repetidas ocasiones a los centrales merengues Quincoses y Ciríaco; en una de ellas llega "hasta las barbas" del que era considerado el mejor portero de entonces Ricardo "El Divino" Zamora y le clava un golazo. Relatan los diarios madridistas que Zamora se desgañitaba gritando: "¡Detened al chaval"! pero el "chamaco" ya había hecho daño.

Formó una pareja letal con el español Larrinaga, la cual evitó el descenso del Racing. Luis de la Fuente anotó el gol del triunfo ante la Real Sociedad de San Sebastián, con lo que el equipo salvó la Segunda División. Larrinaga vino posteriormente a jugar a México, invitado por su amigo mexicano. Dos razones fueron las que impidieron a De la Fuente seguir en España: la inestabilidad política que desató en la Guerra Civil Española y la repatriación que gestionó Baltazar Junco, Presidente del Club España de México, para regresar al "Pirata" y a Manuel Alonso. El poder de convencimiento de Junco triunfa y se cristaliza el regreso de los triunfadores. No todo resultó "color de rosa".  La directiva del España no veía con buenos ojos la vida social de Luis, por lo que en 1936 lo da de baja y lo manda a jugar con el América, donde cuaja una formidable campaña, que lo hace retornar al club que lo había castigado.

En esas fechas, Luis de la Fuente hace amistad con uno de los personajes más importantes de la farándula: Agustín Lara; amigos y familiares que le sobreviven a Luis, aseguran que la melodía "Veracruz" la compuso "El Flaco de Oro" para dedicársela a su entrañable amigo, al del alma de pirata. En esta canción relata su viaje a España y su retorno. El equipo paraguayo Atlético Corrales invita en 1939 a Luis a jugar con ellos; participan en un torneo en Colombia contra el Vélez Sarsfield argentino y es el equipo pampero el que firma a nuestro personaje, donde jugó como titular  indiscutible, anota ocho goles, tres de ellos en un mismo partido. Sus goles también salvan a Velez del descenso; aún así, el trato que recibió Luis en Argentina no fue de lo mejor y en Navidad, sin pago de sueldo y sin dinero, decide conseguir para el regreso en barco a Veracruz, junto con un paisano orizabeño que también era maltratado por un "garufa" en un bar de Buenos Aires, donde trabajaba como pianista. Este paisano "chayotero" era ni mas ni menos que Francisco Gabilondo Soler, conocido mas tarde y para siempre como "Cri-Cri, el Grillito Cantor".     

 

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas