N.E. Revolution 1-0 Pumas... Los felinos perdieron en su debut del Superliga

Pumas perdió en su debut del Superliga 2010. El equipo universitario se rindió 1-0 ante el New England Revolution desde el primer tiempo, y después no pudo tener capacidad de reacción.
Pumas perdió en su debut del Superliga 2010. El equipo universitario se rindió 1-0 ante el New England Revolution desde el primer tiempo, y después no pudo tener capacidad de reacción.
 Pumas perdió en su debut del Superliga 2010. El equipo universitario se rindió 1-0 ante el New England Revolution desde el primer tiempo, y después no pudo tener capacidad de reacción.
Gillette Stadium, ante una mala entrada -
  • Zack Schilawsk fue el encargado de hacer el solitario gol

Pumas perdió en su debut del Superliga 2010. El equipo universitario se rindió 1-0 ante el New England Revolution desde el primer tiempo, y después no pudo tener capacidad de reacción.

Guillermo Vázquez, el hombre que tratará de seguir el legado de Ricardo Ferretti, hizo su primera aparición (en un torneo internacional) con el pie izquierdo, pues aunque la plantilla prácticamente sigue siendo la misma, el cuadro universitario carece de fuerza ofensiva.

Los felinos aunque trataron de buscar una nueva forma de juego, tras la baja de Pablo Barrera y Efraín Juárez, se mostraron duros, sin ritmo futbolístico y hasta lentos en algunos momentos.

Sin embargo, el Superliga podría convertirse en el trampolín perfecto para terminar de ajustar piezas de cara al inicio de la Liga el próximo 25 de julio.

En el siguiente duelo, los universitarios se enfrentarán a Morelia, mientras que New England Revolution se enfrentará al Chicago Fire.

EL PARTIDO

Juan Carlos Cacho estaba ahí en el área esperando que el balón terminara su trayectoria, tras un saque de tiro de esquina, para hacer labores defensivas. Su misión no era la de artillero, en ese momento lo urgente era despejar, incomodar al rival para que estos no crearan peligro, para que el esférico no cruzara la línea final.

Pero Cacho perdió la marca, se quedó como una estatua de sal, el momento fue aprovechado por Zack Schilawsk quien llegó para rematar de una manera un tanto amorfa pero efectiva.

Apenas era el minuto 17, el juego estaba en sus inicios, pero Pumas no se supo replegar con inteligencia, Revolution no le había exigido de más, pero justo en el momento que creó verdadero peligro, las marcas terminaron por fallar.

Los universitarios un tanto duros por el recién desempaque de la Pretemporada, intentaron sacar fuerzas desde su interior, para buscar cambiar la historia que el cuadro americano les estaba planteando.

Con la velocidad de Óscar Rojas, el relevo natural de Pablo Barrera, los Pumas comenzaron a generar peligro, pero aunque el joven demostró valentía y disposición, fue intermitente; en un momento podía llegar con solidez para meter un centro, pero en otro podía desaparecer sin que nadie supiera de su paradero.

Los minutos se fueron consumiendo, sin el Revolution presionando y con un Pumas carente de idea ofensiva. El equipo universitario llegaba hasta tres cuartos de cancha, pero al final, cuando era momento para trascender se perdía en la nada.

Al 51', los felinos por fin vieron cruzar el balón, y festejaron con gran alegría, pero un segundo más tarde voltearon para ver al juez de línea y se percataron de que tenía la bandera arriba.

Bravo había sido el encargado de meter el esférico tras un centro de Rojas, pero la juagada se decretó como incorrecta. El universitario jamás estuvo en fuera de juego.

Los felinos comenzaron a desesperarse, Castro intentó un cañonazo al 60' y obligó al arquero de Revolution estirarse al máximo para mandar arriba de su marco a una mano. Después el "Pikolín" no pensó la jugada y cuando recibió un balón, de tiro de esquina, remató con deficiencias. Al 88' una vez más Castro intentó con otro cañonazo, el esférico fue desviado y pegó en el poste para negarse a convertirse en gol.

EL ARBITRAJE

Silviu Petrescu. Malo debido a que permitió jugadas un tanto bruscas; de hecho su marcación a veces fue tan rara que Leandro Augusto, un jugador que se caracteriza por no meterse de más con los árbitros, se ganó una amarilla por reclamar, además del gol que le anuló a Bravo por un fuera de lugar inexistente y que influyó para que Pumas se fuera con las manos vacías.

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