El dilema del Chicharito

Javier Hernández es un tipo de jugador en extinción en el futbol mundial. Los 9 de área, tan comunes en el pasado, han dejado lugar a delanteros más completos, que pueden llegar de atrás.

Tu equipo necesita meter dos goles con veinte minutos por jugarse. Tienes, en la banca, a un delantero que tiene el mejor promedio de goles por partido en tu liga en la temporada y que, además, se caracteriza por marcarlos justo en los momentos decisivos. La decisión es evidente, te juegas el todo por el todo y lo clavas en el área, con la esperanza de que defina uno de los innumerables centros que, sin duda, tus jugadores lanzarán a la desesperada. ¿O no? Como todos sabemos eso fue lo que, precisamente, no hizo Sir Alex Ferguson ante el Real Madrid. Dio entrada a Ashley Young y Valencia, jugadores de banda, que tuvieron poco impacto. Con Javier Hernández en la banca, el Manchester United se despidió de la Champions League con la eterna incógnita de lo que hubiera pasado si el Chicharito hubiera tenido la posibilidad de evitar que, como sucedió, el portero madridista Diego López se convirtiera en la figura de la eliminatoria. Me parece que habrá un antes y un después de este partido en la carrera del delantero mexicano. Más que nunca quedó claro que el técnico de los Red Devils no lo considera un jugador fundamental, y que su situación difícilmente cambiará en el futuro cercano. Si no jugó en este partido, difícilmente lo hará en otras circunstancias igual de importantes, por más apremiante que sea el momento y por más lógica que parezca su entrada. Hernández es un tipo de jugador en extinción en el futbol mundial. Los 9 de área, tan comunes en el pasado, han dejado lugar a delanteros más completos, que pueden llegar de atrás, participar en la elaboración del juego o desbordar por banda. Con ilustres excepciones, como Falcao o, hasta hace poco, Drogba, casi todos los jugadores de las características del Chicharito suelen ser banca en equipos top o jugar en escuadras de un nivel inferior. Y ese es, precisamente, el dilema al que se enfrenta Hernández en este momento. Si en México se preguntaban por qué empezó Welbeck en su lugar contra el Madrid, era por puro patriotismo. La apuesta de Ferguson era lógica. El joven inglés volvió loca a la defensa merengue con su poderío físico, y sus desbordes por las bandas. Es cierto, falló dos claras, y no es el jugador más hábil con la pelota, pero no era eso lo que necesitaba el técnico escocés. Estaba claro que el Chicharito no era el jugador idóneo para ser titular, y la estrategia le funcionó a Sir Alex, hasta la insólita tarjeta roja que cambió el rumbo del encuentro. Lo que no se entiende es que no haya entrado después, y es a partir de esa situación que el 14 de los Red Devils y sus representantes deben analizar su futuro. En el Manchester ya no lo consideran ni como relevo para los partidos fundamentales y probablemente nunca será titular si sigue en ese equipo. Pero tampoco lo sería en el Real Madrid, el Barcelona u otra escuadra del mismo tamaño, donde debería conformarse con un rol muy parecido al que tiene en Inglaterra. Si quiere jugar todos los partidos deberá buscarse un equipo más mediano, con otras aspiraciones, y que esté dispuesto a adaptar su estilo para jugar con un 9 de área, algo que no es tampoco tan evidente en esta época. No es una decisión fácil y por más que me gustaría tener una postura definida al respecto, la verdad es que no puedo decidir. Por un lado, el rol de comodín de un equipo importante tiene sus ventajas. A final de cuentas, lleva 15 goles en 27 partidos, una cifra nada desdeñable. Por otro, sus características parecen dejar claro que ese es su tope, y que se quedará así hasta que llegue un jugador más rápido, más hábil y más joven, que le quite el puesto cuando ya sea demasiado tarde. Pero irse también tiene sus riesgos.

¿Qué pasaría si las condiciones no son las adecuadas en un equipo menor? ¿Quién le garantiza que no sufriría la suerte de Giovani dos Santos, congelado por 4 años, o de Javier Saviola, que saltó de club en club sin poder consolidarse en ninguno? Momentos importantes y decisiones difíciles. Ojalá, por su bien y el de la selección nacional, que elija correctamente. Mientras, lo único que nos queda es esperar… y opinar, por supuesto, que es lo que hace divertido al futbol.

Como siempre, pueden opinar en el mail de arriba, en la sección de abajo y también en www.twitter.com/martindelp. Todos sus comentarios serán bien recibidos.

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