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Martín del Palacio

Las razones de la crisis española

Jueves 2 de Mayo del 2013



Hace un año, Real Madrid y Barcelona llegaron como amplios favoritos a sus semifinales de Champions League. Fueron eliminados, pero en el aire quedó la sensación de que el desenlace de sus series había sido injusto. Los catalanes pasaron por encima al Chelsea pero se cansaron de fallar frente a un Cech inspirado y los merengues estuvieron a un penal de Sergio Ramos de instalarse en la final continental.

Trescientos sesenta y cinco días más tarde, la historia se repitió, pero sólo en la estadística. En la práctica, los dos grandes españoles fueron derrotados con toda justicia por sus rivales alemanes, y sus resultados ponen en evidencia lo que había sido imposible de detectar en la edición anterior: el futbol español en general pasa por una crisis, y hay razones muy claras que la determinan.

En su edición de mayo, la prestigiosa revista inglesa World Soccer hizo un análisis de las mejores ligas del mundo. A diferencia de los patéticos e incomprensibles rankings que produce de tanto en tanto la IFFHS (o sea, un burócrata alemán), los parámetros de la publicación británica fueron muy precisos: asistencia a los estadios, estado financiero de la liga, número de goles, variedad de campeones, calidad de los entrenadores, mejores estadios, jugadores estelares y éxito continental.

Cualquiera pensaría que, con el Barcelona y el Madrid a la cabeza, España terminaría primero, ¿no es así? Pues no fue el caso. El líder fue, con bastante ventaja, Alemania. La Bundesliga no sólo es la liga más espectacular, sino la más estable y la mejor financieramente. La, así bautizada por Marca, “Liga de las Estrellas” terminó en tercer lugar, detrás de la Premier League. (Como dato curioso, valga destacar que la Liga MX fue ubicada como la sexta mejor del mundo, por encima de Holanda, Francia y Argentina, para quienes siguen lloriqueando porque tenemos “un campeonato molero”).

Esencialmente, el problema radica en que, fuera de los dos grandes, la liga ibérica está en ruinas. Casi ningún equipo paga a sus jugadores a tiempo y, los que lo hacen, suelen tener plantillas muy modestas, como Levante o Getafe. De los equipos que están luchando por la Champions League, sólo uno, la Real Sociedad, no está ahogado en deudas, y eso porque cayó en bancarrota hace unos años y debió instaurar una política de austeridad absoluta.

Muy lejos han quedado las épocas en que el Deportivo podía contratar a Bebeto, el Betis a Denilson y el Valencia a Romario. De hecho, fueron esos gastos absurdos los que han condenado a los equipos medianos y pequeños en España. Como muchísimos empresarios en ese país, los dueños de los clubes utilizaron a sus equipos para hacer negocios turbios, y los endeudaron hasta que colapsaron. En ese sentido, el futbol es un reflejo de la sociedad entera, en crisis total y sin salida aparente.

Mientras tanto, el Madrid y el Barça viven en la riqueza y han aprovechado para establecer un dominio impresionante. Pero eso sólo les ha ayudado en la sala de trofeos. En la práctica, los dos grandes españoles juegan cascaritas cada fin de semana y partidos importantes cuatro o cinco veces al año, cuando se enfrentan entre ellos o ante rivales grandes en la Champions. No es de sorprenderse entonces que los culés hayan sido humillados esta temporada cada vez que enfrentaron un partido ante un rival de peso y que, en los últimos dos años, los blancos sólo hayan podido vencer –injustamente- a un grande, el Manchester United, en su ruta hacia la semifinal continental.

El problema es que la situación no va a mejorar, esencialmente porque los clubes más chicos no tienen ingresos. La asistencia promedio de la liga, quitando a los dos grandes, apenas rebasa los 23,000 aficionados, y la gran mayoría de las camisetas no tienen patrocinador. Y lo peor viene con los ingresos de televisión. El Madrid y el Barça reparten, entre ellos, el 70% de los beneficios, dejando las migajas al resto, y no están dispuestos a cambiar los términos. Insólitamente, no se han dado cuenta que esa avaricia local es lo que los está llevando a la perdición continental.

Así, la frase “España está en crisis”, ahora aplica en todos los ámbitos del país, incluido el futbol. Y los jugadores mexicanos que quieran emigrar deberían tomar nota. No es casualidad que todos los que están en la Madre Patria sean figuras en sus equipos o titulares indiscutibles; y, quizá, tampoco, que el Tri esté sufriendo pese al éxito de sus “legionarios”. Tal vez sea mejor salir de la zona de confort y seguir los pasos de Pardo y Osorio, que no sólo llevaron a un modesto, el Stuttgart, a un inesperado título en Alemania sino que son recordados como parte de la historia de la que es ahora la mejor liga del mundo.

Como siempre, los invito a opinar en el mail de arriba, la sección de abajo o en www.twitter.com/martindelp. Todos sus comentarios serán bien recibidos.

 



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