Milán 2-2 Roma... La Roma reacciona al 'efecto Ronaldo' y se sitúa más cerca...

La Roma, que supo sobreponerse a dos goles del Milán en apenas una veintena de minutos, logró un meritorio empate en terreno milanista (2-2), que le deja más cerca la Final que a su rival, en una...
 La Roma, que supo sobreponerse a dos goles del Milán en apenas una veintena de minutos, logró un meritorio empate en terreno milanista (2-2), que le deja más cerca la Final que a su rival, en una ida de las Semifinales de la Copa de Italia donde el gran p

MEDIOTIEMPO | Agencias25 de Enero de 2007

  • El "efecto Ronaldo" se paró para el equipo milanista antes de cumplirse la media hora

La Roma, que supo sobreponerse a dos goles del Milán en apenas una veintena de minutos, logró un meritorio empate en terreno milanista (2-2), que le deja más cerca la Final que a su rival, en una ida de las Semifinales de la Copa de Italia donde el gran protagonista estuvo en la tribuna: Ronaldo.

La presencia de Ronaldo en la tribuna del Giuseppe Meazza, en una fría noche invernal con ráfagas de nieve incluidas, desde luego no pudo traer consigo una más inmediata reacción positiva en uno milanistas que serán, en breve, sus nuevos compañeros; y especialmente vino a revitalizar a aquellos con los que se jugará un puesto en la delantera.

Y es que el brasileño Ricardo Oliveira (m.4), en rápida escapada a "lo Ronaldo" terminada con disparo raso, y el veterano Filippo Inzaghi (m.23), quien muy solo recibió un pase del checo Marek Jankulovski y nada más tuvo que empujar el balón, fueron los encargados de poner el 2-0 en el marcador.

Curiosamente, Oliveira fue fichado por el Milán este Agosto tras no aceptar el Real Madrid los 18 millones de euros que entonces le ofrecía el Milán por Ronaldo, mientras que Filippo Inzaghi pasa por ser el más perjudicado por la llegada del "Fenómeno".

Eran minutos en los que el Milán iba "a mil", dominaba y aplastaba a un Roma que parecía tener aún la mente en los vestuarios. Se mascaba una goleada milanista, y dedicada a Ronaldo.

Pero no fue así. El "efecto Ronaldo" se paró para el equipo milanista antes de cumplirse la media hora. El Roma reaccionó y, sobretodo, supo anotar con Perrotta (m.29), en centro de Panucci ante el que Totti falla en el intento de dar un taconazo, un 2-1 de gran efecto psicológico.

El Milán ya se puso nervioso, el brasileño Kaká se empezó a diluir y el equipo perdió sitio; además se empezaron a poner en evidencia las claras lagunas de la defensa milanista. Pudo ya el brasileño Mancini (m.31) empatar, pero remató de cabeza flojo y centrado.

La igualada no tardaría en llegar. Su autor fue el chileno David Pizarro (m.39), en disparo desde fuera del área. Pero bien puede atribuirse también el tanto a un garrafal error del meta brasileño Dida, que se comió un balón que iba fuerte pero centrado y a media altura.

Se estableció el equilibrio en el marcador y la igualdad sobre el terreno de juego. El partido era movido, agradable de presenciar y ambos equipos buscaban la meta rival; y era el Roma, con un Totti que se hizo más notar tras el descanso, quien más cerca parecía estar de poner el marcador en su favor.

La Roma se mostraba más conjunto, tenía mejores ideas y unía una mayor aportación de sus buenas individualidades. El Milán vivía pendiente de la fuerza del "bisonte" Gattuso, de que el holandés Clarence Seedorf impusiera su criterio y de que el "mago" Kaká se sacase algo de su chistera; pero llegó nada de ello.

Tampoco llegaron nuevos goles, pese a que el Roma estuvo cerca de lograrlos en tres acciones del sueco Wilhelmsson (m.79, 82 y 83), fichaje del "mercado invernal" y que dejó una grata impresión. Si se presentó la nieve para recordar a Ronaldo lo que es el invierno milanés, y entró Alberto Gilardino (presumible compañero de Ronaldo en el ataque milanista) por Oliveira.

Al final, con una nueva ocasión de Totti bien desviada por Dida prácticamente en el último minuto y que hubiera premiado a un mejor Roma, todo terminó con un 2-2 que deja al conjunto romano más cerca de su segunda Final copera consecutiva, por aquello de que ahora para la vuelta (miércoles próximo) le basta hasta el 1-1.

Entonces, quizás, Ronaldo podría lucir ya como milanista, aunque sería en un Estadio Olímpico maldito para el: allí se lesionó de gravedad por segunda vez en la rodilla y, el 5 de Mayo 2002, lloró tras perder el "scudetto" (titulo) liguero como interista ante el Lazio y ya empezó a pensar en irse.

[EFE][foto: EFE]

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