Recibe Franz Beckenbauer condecoración del Águila Azteca

El ex futbolista alemán Franz Beckenbauer recibió hoy la Orden del Águila Azteca, condecoración oficial del Estado Mexicano, en el espacio cultural de la Embajada de México en Berlín, donde...
 El ex futbolista alemán Franz Beckenbauer recibió hoy la Orden del Águila Azteca, condecoración oficial del Estado Mexicano, en el espacio cultural de la Embajada de México en Berlín, donde tocaron mariachis y se sirvió cerveza mexicana.

MEDIOTIEMPO | Agencias7 de Febrero de 2007

  • Recordó cuando jugó en México

El ex futbolista alemán Franz Beckenbauer recibió hoy la Orden del Águila Azteca, condecoración oficial del Estado Mexicano, en el espacio cultural de la Embajada de México en Berlín, donde tocaron mariachis y se sirvió cerveza mexicana.

La estrella del futbol internacional manifestó que reiteraba su opinión inicial cuando conoció México, de que es un "país de sueño" y que siempre que le ha tocado ir, lo constata.

El también ex seleccionador nacional alemán comentó que, incluso, la última vez que estuvo en ese país hubo personas del público que le preguntaron sobre cómo seguía de su hombro. Beckenbauer se rompió la clavícula durante la Semifinal de la Copa del Mundo 1970 entre las selecciones de Alemania e Italia, considerado como el juego del siglo. El entonces Capitán del equipo germano, sin embargo, siguió en la cancha, vendado en cabestrillo,hasta que terminó el juego.

"Estuvo bien que me lo hubiera roto y que me hubiera quedado hasta el final del juego porque con eso quedé en la memoria de muchos mexicanos", dijo hoy con sentido del humor al agradecer la condecoración oficial mexicana, que le impuso el embajador de México en Alemania, Jorge Castro Valle. La Orden Mexicana del Águila Azteca es la distinción que se otorga a extranjeros con el objeto de reconocer los servicios prominentes prestados a la nación mexicana.

La ceremonia en la Embajada, en la que se colocaron asientos para 100 personas en el espacio cultural, se llevó a cabo teniendo como marco una reproducción de gran formato del Mural de Diego Rivera "Sueño de una tarde dominical en la alameda central" (1957). Al frente se colocó un podio en el que se leía "Embajada de México", donde Castro Valle, y después Franz Beckenbauer, hablaron frente al micrófono. Unos breves minutos después del inicio de su discurso, el representante diplomático mexicano presentó un video-documental sobre algunos de los juegos más importantes que ha habido en el pasado entre las selecciones de México y Alemania. El video fue el capítulo que correspondió a México cuando Franz Beckenbauer llevó a cabo una gira por 31 países, en el marco de la visita que hizo a ese país para promover el Mundial de futbol 2006, de la que el ex internacional fue responsable del Comité Organizador. Al reanudar su discurso al término del video que se proyectó en la pantalla del salón Benito Juárez, nombre que lleva el espacio cultural de la sede diplomática mexicana, puso de relieve que miles de aficionados mexicanos viajaron a Alemania el año pasado parapresenciar el campeonato del mundo. "Alrededor de 40 mil mexicanos inundaron Alemania con sus trikots (verdes de la Selección Nacional), porras, canciones del futbol y con la antiquísima invención de "la ola" y su contagioso entusiasmo", dijo el Embajador.  Añadió que en nombre de todos ellos expresaba hoy agradecimiento a Franz Beckenbauer por lo bien organizado que estuvo el Mundial Alemania 2006, y que fue mérito suyo.  "Los alemanes escogieron el lema "El mundo como huésped entre amigos" y la Copa del Mundo se convirtió literalmente para millones de aficionados del futbol en un verdadero cuento de verano". Castro Valle expresó que fue asimismo Alemania 2006 "el disparador para que Pavel Pardo y Ricardo Osorio fueran contratados para jugar en la Bundesliga, la primera vez que dos talentosos jugadores mexicanos lo consiguieron". Después de la imposición de la condecoración y de los aplausos del público, el Embajador invitó a Beckenbauer a pasar al lobby del lugar, donde dijo que le tenía una sorpresa. En cuanto Beckenbauer entró en ese salón, rompieron las notas musicales de los mariachis. El Embajador contó que Beckenbauer, cuando fue a México por primera vez como parte de su Selección Nacional, se quedó impresionado cuando salió del avión en la Ciudad de México y escuchó tocar a los mariachis, música que de acuerdo con sus declaraciones,le sigue gustando mucho por su vitalidad.

En cuanto terminó la parte formal de la ceremonia, la gente ahí presente, como representantes de otras embajadas de América Latina y del Caribe, de instituciones alemanas e invitados especiales, y sus hijos, que aparecieron de pronto, hizo lo mismo que hacen todos los fanáticos del futbol: retratarse con el mítico Franz Beckenbauer.

El "Káiser" aceptó posar para cámaras privadas y complació las peticiones de los invitados para firmar autógrafos, balones y camisetas.  Varios invitados especiales se pusieron para la ocasión elásticas verdes de la Selección Mexicana, que después se quitaron para que el Beckebauer firmara con un plumón en ellas.

[ntx][foto: EFE]

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