El PSG se asoma al abismo

La derrota sufrida contra el Sedan (2-0) en la Liga deja al París Saint-Germain en la zona de descenso a Segunda División, una situación que sitúa al histórico club francés al borde del abismo,...
La derrota sufrida contra el Sedan (2-0) en la Liga deja al París Saint-Germain en la zona de descenso a Segunda División, una situación que sitúa al histórico club francés al borde del abismo, algo que no sucedía en la capital desde 1988.
 La derrota sufrida contra el Sedan (2-0) en la Liga deja al París Saint-Germain en la zona de descenso a Segunda División, una situación que sitúa al histórico club francés al borde del abismo, algo que no sucedía en la capital desde 1988.

MEDIOTIEMPO | Agencias5 de Marzo de 2007

  • Los fantasmas del descenso han llegado como un terremoto al club

La derrota sufrida contra el Sedan (2-0) en la Liga deja al París Saint-Germain en la zona de descenso a Segunda División, una situación que sitúa al histórico club francés al borde del abismo, algo que no sucedía en la capital desde 1988.

Diecinueve años después, uno de los equipos más ricos de Francia se ha visto obligado a desempolvar los adjetivos propios de su crisis y a encender las alarmas ante el peligro de que acabe con sus huesos en Segunda División.

Tres derrotas en una semana, dos en Liga y una en Copa de Francia, título que ganó la pasada Temporada, han sacudido a un club que lleva años sin responder a su estatus de favorito en su país.

El jueves se mide al Benfica en la Copa UEFA con la moral por los suelos y con su recién estrenada situación de equipo en zona de descenso.

El Presidente, Alain Cayzac, confirmó que el término descenso "ya no es tabú" en los pasillos del PSG y que mantenerse en Primera es ahora la prioridad.

Eso no quiere decir que vayan a tirar por la borda la Copa UEFA, pero desde las instancias directivas se piensa que el equipo que se enfrente al Benfica debe ser diferente del que afronte unos días más tarde el próximo compromiso liguero frente al Auxerre.

Los fantasmas del descenso han llegado como un terremoto al club y no han dejado títere con cabeza. El recuerdo de la Temporada 1987/1988, cuando el equipo salvó la cara en la última Jornada, se han adueñado de la entidad y ningún jugador parece dispuesto a liderar la defensa de París.

La afición está desencantada y el cambio de entrenador, la llegada de Paul Le Guen en sustitución de Guy Lacombe a mediados de Enero, tuvo un efecto tan inmediato como fugaz.

La llegada del argentino Marcelo Gallardo dio un impulso al PSG, que encadenó dos triunfos consecutivos y pareció sacar la cabeza del agua.

Pero su lesión en la rodilla ha vuelto a hundir a la formación parisina, que se ha vuelto a abonar a los malos resultados.

Ocho puntos de los 21 posibles son un pobre bagaje para Le Guen, que ve a su equipo inmerso en una lucha en la que no está acostumbrado.

El club carece de bases en las que asentarse y ni siquiera los valores más seguros tienen garantizada su continuidad.

Es el caso del delantero portugués Pedro Pauleta, santo y seña del club, capitán de la formación y emblema del equipo, méritos adquiridos a base de goles, 87 en los tres años y medio que lleva vistiendo la casaca parisiense.

Su bajada de rendimiento ha echado por tierra su prestigio y, si en verano le aceptaron todas sus condiciones para renovarle el contrato -lo que le convirtió en uno de los futbolistas mejor pagados de Francia-, ahora le han colgado el cartel de transferible y ya comienza a sonar en clubes del Golfo Pérsico.

Contra el Sedan estuvo en el banquillo y no parece que el equipo se resintiera de su ausencia. Tampoco mejoró. El PSG está apático, atenazado por el miedo a caer en el abismo, sin ningún referente, signos que no permiten ser optimistas en París.

[EFE][foto: EFE]

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