Chivas, a un paso de Japón

Más de alguno de los presentes ya habrá empezado a ahorrar. El Mundial de Clubes está a un paso y la gente lo sabe, así que muchos de los previsores que no salieron de vacaciones podrán empezar a...
Más de alguno de los presentes ya habrá empezado a ahorrar. El Mundial de Clubes está a un paso y la gente lo sabe, así que muchos de los previsores que no salieron de vacaciones podrán empezar a "llenar el puerquito".
 Más de alguno de los presentes ya habrá empezado a ahorrar. El Mundial de Clubes está a un paso y la gente lo sabe, así que muchos de los previsores que no salieron de vacaciones podrán empezar a "llenar el puerquito".

José Anguiano | MEDIOTIEMPO (Corresponsal)Guadalajara, Jalisco. martes 3 de Abril de 2007

  • Diego Martínez no jugará la ida

Más de alguno de los presentes ya habrá empezado a ahorrar. El Mundial de Clubes está a un paso y la gente lo sabe, así que muchos de los previsores que no salieron de vacaciones podrán empezar a "llenar el puerquito".

El público salió ilusionado, entusiasmado, pero también contento por lo realizado en el Estadio Jalisco de parte de su escuadra esta noche. Guadalajara alcanzó otra Final en menos de cuatro meses, y ahora pelearán por ser el mejor equipo de la confederación.

¿Que los equipos mexicanos no se pueden imponer a los de Estados Unidos?, puede que sea cierto, pero eso en Selección, porque en cuanto a clubes, Chivas ya hizo lo suyo, y derrotó al DC United.

La afición se puede preciar de ello, y para el último encuentro de esta justa, tendrá que hacer una mejor entrada que la que figuró esta noche en el Jalisco.

Los partidos que se celebran en el marco de la Semana Santa nunca son un buen parámetro para medir el apoyo de la afición con su equipo, ya que, por angas o mangas, generalmente no hay mucha concurrencia en los encuentros de futbol, y es por el tan anticipado éxodo de vacacionistas.

Teniendo en cuenta dicho antecedente, la afición no respondió en la tribuna, y paradójicamente sólo una de las cuatro tribunas populares del Coloso tuvo una aceptable afluencia.

Antes de arrancar el cotejo, se exaltó el espíritu nacionalista al extremo, cuando la gente abucheó el himno del vecino país del norte, y acto seguido, comenzaron las notas del Himno Nacional, ahí, el público aplaudió y lo entonó a voz en cuello, como pocas veces.

El duelo comenzó en sus primeros 15 minutos dividido para ambas escuadras, se generaron situaciones importantes y mantuvieron entretenidos a los cerca de 16 mil aficionados.

En la zona donde se colocan las barras rojiblancas aparecieron dos banderas mexicanas, para que nadie se olvide que es Chivas, pero también el orgullo mexicano el que está de por medio.

Durante la tarde tapatía se avecinaba tormenta, pero las nubes se fueron. Lo que nadie esperaba eran los contragolpes, surgidos como rayos de los jugadores del cuadro norteamericano, y en uno de ellos, al 36, el brasileño Luciano Emilio convirtió el gol de chilena, con todo y su samba a la "Ronaldinho" región 4, que hizo reaccionar a la gente con el típico "Chivas, Chivas", que intentó motivar al equipo.

Y el apoyo funcionó, ya que poco antes de irse al descanso, Bautista devolvió el alma al cuerpo con su tanto que volvía a poner las cosas parejas en la búsqueda de un lugar para pelear el derecho de ir a Japón a representar a la confederación, y la gente también se motivó. Chivas seguía con vida, y así se fueron al descanso.

Sorpresivamente, cuando gran parte del nubarrón se había ido, regresó con ganas, esperando que el gol del Guadalajara cayera para mitigar la fuerte lluvia que cayó sobre el Coloso.

No se tardó mucho, y tal parece que el arquero del DC no quería lluvia, como si fuera condicionante el gol de Chivas para el cese de aguacero, pues Perkins colaboró para mandar al fondo la pelota luego del disparo de Pineda, al no poder contener el disparo del capitalino.

Ni el propio mediocampista lo podía creer, y con la seña que hizo dio a entender todo: ¿Qué pasó?, parecía preguntarse Pineda, mientras que al arquero del norte le pasó lo que señala el afamado cronista televisivo: "se le fue la gallina", aunque parecía que buscaba zancudos para matar.

Tras el tanto, el grueso de la afición que mejoró la entrada se alió a los cantos de la barra.

Lo que siguió en el encuentro fue todo a favor de Chivas. Las mejores situaciones que alegraban al público, pero sobre todo, el dominio y la entrega de su cuadro que ahora, iría por un lugar en el lejano oriente.

La nota negativa la dio Diego Martínez, quien con su amonestación al 36’, acumuló la segunda y perdió la chance de disputar el partido de ida por la Final de esta copa, ya sea ante Pachuca o ante el Dynamo de Houston.

Pero aún con todo ello, la gente explotó en el grito de júbilo. Otra Final más, y ojalá que Pachuca ayude a que sea totalmente mexicana.

[mt][foto: R. Ruiz/MEXSPORT]

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