Boca-River, apasionante por donde se lo mire

Se odian como malos vecinos, la desgracia de uno es la alegría del otro y no importa cómo, pero el Superclásico hay que ganarlo.
Se odian como malos vecinos, la desgracia de uno es la alegría del otro y no importa cómo, pero el Superclásico hay que ganarlo.
 Se odian como malos vecinos, la desgracia de uno es la alegría del otro y no importa cómo, pero el Superclásico hay que ganarlo.

MEDIOTIEMPO | Agencias12 de Abril de 2007

  • Si River pierde, antes que la de Passarella rodarían varias cabezas

Se odian como malos vecinos, la desgracia de uno es la alegría del otro y no importa cómo, pero el Superclásico hay que ganarlo.

Boca Juniors y River Plate, primos hermanos hace poco más de un siglo ya que nacieron a la vera de un riachuelo, chocarán el domingo en uno de los espectáculos deportivos más emocionantes del planeta.

Mientras en la cancha se mete pierna a fondo y poco importa la destreza, en las tribunas la pasión no encuentra ni un hueco de silencio y entonces se convierte en locura.

"Si para River es ganar o morir, para nosotros también", dijo el arquero de Boca Mauricio Caranta. "Además, es un partido especial porque lo verán millones de personas ya que irá televisado a casi todo el mundo".

Boca llega a su cancha de la Bombonera altivo y liderando el campeonato, mientras que River sufre el reproche de la hinchada por sus pasos titubeantes y por su inesperada eliminación de la Copa Libertadores a manos del modesto Caracas de Venezuela.

"Este es el último tren y hay que tomarlo como sea", subrayó el delantero riverplatense Mauro Rosales, dando a entender que la victoria es la única manera de que su equipo siga alimentando esperanzas en el Torneo Clausura.

Cumplida la novena Fecha, Boca y San Lorenzo lideran la Tabla con 22 puntos, seis más que River, que tiene un partido pendiente ante Colón. El sábado, San Lorenzo recibirá a Gimnasia La Plata.

Boca navega con el impulso ganador del 3-1 en su visita a Vélez Sarsfield, mientras que River apenas igualó en su estadio 1-1 con Belgrano, generando la ira de sus fanáticos que reclamaron la renuncia del técnico Daniel Passarella, lejos de aquellos años en los que era idolatrado por su exitoso pasado en el club.

El Presidente de River, José María Aguilar, le puso la cara a la crisis y salió a respaldar al "Káiser" en desgracia.

"Es un momento poco feliz, pero Passarella cumplirá el contrato con River", que vence en Agosto próximo, destacó Aguilar en la noche del miércoles.

Boca es un claro favorito y a River tendría que hacerlo trizas.

Pero en este tipo de partidos no conviene anticiparse, ya que la impotencia se suele traducir en motivación.

Un claro ejemplo del poderío de los Xeneizes lo da su fuerza de ataque, con 22 goles contra apenas 12 de River. Ambos coinciden en defensa con ocho goles en contra.

Entre Martín Palermo (8 goles) y Neri Cardozo (5), marcaron más tantos que todo el equipo de River, sin contar los cuatro que tiene Rodrigo Palacio. Los hilos del equipo serán manejados por Juan Román Riquelme, quien como siempre, despierta adhesiones y rechazos con su juego lento y a veces efectivo.

Al banco irá Guillermo Barros Schelotto, el máximo ídolo boquense y especialista en amargarle la tarde a River, en lo que sería su despedida del club ya que se dice que se iría al Crew de Columbus, de la MLS de Estados Unidos.

En River, sus máximos depredadores del área son Ernesto Farías y el colombiano Radamel Falcao García, con dos cada uno, pero ambos están lesionados y no estarán ni siquiera en el banco.

River atacaría con Rosales, que vino del Ajax de Holanda y que ganó la medalla de oro olímpica con Argentina en Atenas 2004, y con el novato Marco Rubén, que llegó de Rosario Central.

Si River pierde, antes que la de Passarella rodarían varias cabezas.

"Si no levantan la puntería, antes que yo se van a ir varios de ustedes", fue la tajante advertencia de Passarella al plantel, entre cuyos integrantes el volante Fernando Belluschi antes era puro toque y fantasía y ahora parece un jugador de oficina.

Diego Maradona, fanático de Boca, prometió estar en la Bombonera, donde River será más visitante que nunca porque apenas recibió 2.865 boletos para un estadio que recibirá a unas 40.000 personas y no más, por cuestiones de seguridad.

"El domingo voy a la cancha con suero, voy en ambulancia o lo que sea", declaró Maradona horas después de haber salido de dos semanas de internación por una intoxicación alcohólica.

La expectativa por el Superclásico parece crecer año tras año, con episodios inusuales.

En este caso, tan sólo el sorteo del árbitro (será Sergio Pezzotta) fue televisado el martes en vivo y en directo por cuatro canales de cable y trasmitido por seis radioemisoras.

Sobre 179 partidos, Boca ganó 65 y River 60, la última vez 3-1 en el Superclásico del pasado Apertura cuando Gonzalo Higuaín, actual delantero del Real Madrid, metió dos goles.

[AP][foto: Mexsport]

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