Ideas diversas para una solución urgente: desde rosas hasta cantos al rival

"Sólo entro en la cancha si se distribuyen rosas", fue la condición del árbitro brasileño Alvir Venci en 1975 para dirigir un partido "de alto riesgo" del Campeonato de Santa Catarina, en el sur...
 "Sólo entro en la cancha si se distribuyen rosas", fue la condición del árbitro brasileño Alvir Venci en 1975 para dirigir un partido "de alto riesgo" del Campeonato de Santa Catarina, en el sur del país.

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Octubre de 2007

  • "¡Juez ladrón, Jesús es solución!"

"Sólo entro en la cancha si se distribuyen rosas", fue la condición del árbitro brasileño Alvir Venci en 1975 para dirigir un partido "de alto riesgo" del Campeonato de Santa Catarina, en el sur del país.

Venci aludía al Clásico entre el local Chapcoense y el entonces líder Avaí, pero su temor nada tenía que ver con amenazas de "barras bravas" o fanáticos locos en las tribunas disfrazados de hinchas apacibles, apenas a la reciedumbre de algunos jugadores desprovistos de virtuosismo.

Y su exigencia fue atendida con muchos ramos de flores rojas intercambiados por los jugadores de ambos equipos.

Más de 32 años después las autoridades, los directivos y organizaciones no gubernamentales continúan ensayando fórmulas para neutralizar las manifestaciones que amenazan la fiesta del futbol.

Desde de Septiembre pasado, los insultos que se escuchan en cada partido de futbol en Costa Rica contra árbitros y jugadores cuestan dinero a los cofres de los doce equipos de Primera División, que han comenzado a preocuparse con las acciones de barras organizadas del Saprissa, el Alajuelense y el Herediano.

Una directriz incorporada al reglamento de la Primera División para la temporada establece multas a los equipos cuya afición insulte a los árbitros, jugadores, técnicos o directivos.

El Club Sport Cartaginés fue el primer multado, con 102.000 colones (196 dólares), "por insultos propinados por los aficionados al cuarteto arbitral durante y después del juego".

Curiosamente, el Cartaginés fue el principal impulsor de la regla, que fue votada unánimemente con el propósito de velar por la integridad física y emocional de los participantes del juego.

El ex árbitro Ramón Luis Méndez consideró la medida como una "charlatanería" porque "si fuera por insultos todos los equipos del futbol nacional estarían en la quiebra".

Tras la muerte del niño de once años Carlos Cedeño en una tribuna del estadio del Barcelona, los directivos expulsaron como socios del club a todos los miembros de la barra brava "Sur Oscura", cerró el escenario durante dos jornadas del torneo local y prohibió el ingreso de los hinchas del Emelec conocidos como "Boca del Pozo", a quienes declararon "una agrupación violenta".

Pero esfuerzos como estos parecen insuficientes. En una entrevista concedida a un canal de televisión de Buenos Aires en 2006, Rafael Di Zeo, considerado el jefe de la "barra brava" de Boca Juniors, dijo que asesoraba a ultras de otros países.

La hinchada de Boca "para los barras de todo el mundo es Harvard. Vienen acá a aprender", afirmó.

El informe indica que "los estudiantes más aventajados" son hinchas de Pumas, Tigres y América en México, y los equipos de Calí (Deportivo y América) en Colombia.

En Febrero pasado, fuentes del gobierno argentino y la Policía Federal revelaron al diario deportivo Olé que miembros de "barras bravas" de equipos de Buenos Aires "enseñan sus métodos violentos a los ultras mexicanos y colombianos".

Pero no todo parece sombrío en el panorama actual del futbol.

En Río de Janeiro, la entusiasta afición del Universal Futebol Clube, se ha erigido con orgullo como "la más limpia del mundo", gracias al apoyo que con gritos y aplausos ofrece a los rivales y los buenos deseos que expresa a los árbitros.

El Universal Futebol Clube y su afición tienen como común denominador su inquebrantable comunión con el credo evangélico que administran y a diferencia de las "torcidas" (barras) de los otros equipos brasileños, saludan con pañuelos a los rivales, aplauden sus jugadas y visten tonos multicolores, "para hacer un homenaje" al otro equipo.

Y cuando el árbitro se equivoca en la valoración de un lance, en vez del tradicional grito de guerra: "¡Juez ladrón, golpiza es la solución!" que lanzan los fanáticos de los otros equipos, los torcedores evangélicos corean con alegría para invitar a la reflexión: "¡Juez ladrón, Jesús es solución!".

[EFE][foto: EFE]

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