El serio técnico Muricy Ramalho sonrió con su segundo campeonato brasileño

Muricy Ramalho, entrenador del Sao Paulo, es un hombre serio que rara vez muestra su sonrisa, pero que hoy la exhibió feliz tras proclamarse ganador del Campeonato Brasileño por segundo año...
 Muricy Ramalho, entrenador del Sao Paulo, es un hombre serio que rara vez muestra su sonrisa, pero que hoy la exhibió feliz tras proclamarse ganador del Campeonato Brasileño por segundo año consecutivo.

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Noviembre de 2007

  • Llegó al club paulista a comienzos de 2006

Muricy Ramalho, entrenador del Sao Paulo, es un hombre serio que rara vez muestra su sonrisa, pero que hoy la exhibió feliz tras proclamarse ganador del Campeonato Brasileño por segundo año consecutivo.

Ramalho llegó al club paulista a comienzos de 2006, procedente del Internacional, equipo con el que había quedado segundo en el campeonato brasileño, en un final de Liga polémico en el que se repitieron 11 partidos tras revelarse un fraude arbitral.

Tras estas repeticiones, el equipo más beneficiado fue el Corinthians de los argentinos Carlos Tévez y Javier Mascherano, que dejó sin título al Inter de Ramalho.

Para Ramalho, el banquillo del Estadio Morumbí del Sao Paulo no era desconocido.

Lo habitó como jugador, ya que desarrolló prácticamente toda su carrera en el equipo "tricolor" en la década de los 70. En los 90, regresó como Asistente Técnico del venerado entrenador Telé Santana, quien dirigió la generación más exitosa del Sao Paulo.

Con Telé Santana, Ramalho ganó una Copa Libertadores en 1993. Tras esa conquista, el todavía jugador emigró a México, donde tomó las riendas del Puebla, equipo con el que inició su carrera como entrenador.

Un año después, regresó a su club de toda la vida para sustituir a su mentor, cuando éste dejó el banquillo aquejado de una isquemia cerebral.

Aquel año obtuvo su único título internacional, la extinta Copa CONMEBOL.

Desde entonces el técnico paulista deambuló por varios clubes con un notable desempeño en la configuración de equipos para conquistar títulos regionales: dos con el Náutico (2001 y 2002), dos con el Internacional (2003 y 2005) y uno paulista con el Sao Caetano (2004).

Los títulos nacionales se le resistieron hasta su regreso al Sao Paulo, el año pasado. Desde entonces ya suma dos campeonatos consecutivos.

Siempre con la gorra del club calada hasta las cejas y ataviado con el chándal del equipo como si de un uniforme militar se tratase, Ramalho ha conseguido crear el conjunto más equilibrado y disciplinado de Brasil.

El Sao Paulo ha sido el equipo más regular del campeonato.

El "tricolor" paulista sólo ha flojeado en la Liga cuando ha tenido que dividir la atención con las competiciones internacionales: a comienzo de la Temporada, tuvo un inicio dubitativo por la Copa Libertadores, y al final, por la Copa Sudamericana.

Pero Ramalho consiguió remontar posiciones en el torneo local -eliminado el Sao Paulo en las dos competiciones internacionales- y arrollar a sus rivales de manera sistemática gracias a una receta basada en la seriedad y el orden casi germánico, pero que excluye el futbol bonito y los marcadores abultados.

La defensa que Ramalho planteó para ganar el título es extremadamente eficiente, siempre mantiene la línea y nunca se desmorona.

La colaboración del veterano guardameta Rogerio Ceni, como extensión del brazo de Ramalho en el campo, ha sido fundamental.

La primera instrucción es tener la pelota y si se pierde, todos los jugadores se implican en recuperarla.

Por ello, la labor de medios de corte defensivo como Richarlyson o Jorge Wágner ha sido definitiva para el éxito de Ramalho, que pidió a sus jugadores "seriedad total" hasta en el partido de ayer, en el que se enfrentaron al ya descendido América.

[EFE][foto: EFE]

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