Suecia tiene sus esperanzas en Zlatan Ibrahimovic

Decisivo en el título de Liga del Inter y considerado uno de los mejores delanteros del mundo, Zlatan Ibrahimovic está obligado a rendir a su mejor nivel en la Eurocopa tras su decepcionante...
Decisivo en el título de Liga del Inter y considerado uno de los mejores delanteros del mundo, Zlatan Ibrahimovic está obligado a rendir a su mejor nivel en la Eurocopa tras su decepcionante Mundial y una etapa gris en la Selección.
 Decisivo en el título de Liga del Inter y considerado uno de los mejores delanteros del mundo, Zlatan Ibrahimovic está obligado a rendir a su mejor nivel en la Eurocopa tras su decepcionante Mundial y una etapa gris en la Selección.

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Mayo del 2008

  • El veterano Larsson estará a pesar de su edad

Decisivo en el título de Liga del Inter y considerado uno de los mejores delanteros del mundo, Zlatan Ibrahimovic está obligado a rendir a su mejor nivel en la Eurocopa tras su decepcionante Mundial y una etapa gris en la Selección.A sus 26 años, Ibrahimovic sabe que necesita confirmar en un gran torneo de Selecciones los destellos que apuntó en Portugal 2004 y que sí ha demostrado en el Juventus y en el Inter.Su anónimo paso por Alemania 2006, donde acusó también problemas físicos, dio paso a un conflictivo período en la Selección, que tuvo su peor momento en un boicot de 6 meses del jugador tras ser expulsado de una concentración por el técnico Lars Lagerbäck por no respetar los horarios de llegada.La estrella del Inter salió ganador del pulso a Lagerbäck, aunque el episodio se cerró con discreción y sin reproches mutuos, pero no ha podido ocultar un hecho dramático: no ve puerta con Suecia desde que el 12 de octubre de 2005 le marcó un tanto a Islandia (3-1) en un partido de Clasificación para el Mundial.No es la primera vez que Ibrahimovic vive una crisis similar: cuando tenía 13 años y jugaba en los juveniles del Malmoe, el club de su ciudad natal, estuvo a punto de dejar el futbol, frustrado por no marcar goles.El joven de origen serbocroata, que creció en un gueto donde el 90 por ciento de la población es inmigrante y la tasa de paro es la más alta de Suecia, superó no obstante sus frustraciones e inició una carrera meteórica al estrellato, que le llevó primero al Ajax y de ahí al "calcio" italiano.En todos sus equipos ha dejado su sello de excelente regateador, gran pasador y virtuoso del balón, autor de goles imposibles, herencia del taekwondo que practicó de niño, y poseedor de una coordinación impropia para un hombre de 192 centímetros.Pero no ha acabado de despejar las dudas sobre su condición de "matador" del área, al igual que cierta tendencia a esconderse en los momentos clave, defectos que lo emparentan con otro fino jugador de rasgos similares, el holandés Patrick Kluivert.A Zlatan también se le ha reprochado su exceso de divismo, reflejado en su conflictiva relación con los medios de comunicación y en una lista interminable de exabruptos y anécdotas de todo tipo que muestran un carácter orgulloso y egocéntrico.Suecia se siente atraída por su carácter díscolo y lo admira por su talento -como testimonian las canciones, películas e incluso obras de teatro que ha inspirado-, pero no siente por él el respeto reverencial que genera el modélico Henrik Larsson.Su matrimonio y el nacimiento de sus dos hijos han mostrado a un Ibrahimovic más maduro y mesurado, aunque sin abandonar del todo la altivez propia de quien fue definido como "mitad bailarín, mitad gángster" y que nunca dejará de ser el rey del gueto.

Que no ha olvidado sus raíces lo demuestra que hace más de un año inauguró en pleno Rosengard una cancha para los niños del barrio donde creció, bautizada por supuesto "Zlatan Arena".

En la entrada del recinto está grabada en oro la huella de sus pies y una leyenda que reza: "Aquí están mi corazón, mi historia y mi juego. Aprende de ellos".Los últimos meses han sido duros para Ibrahimovic: sus problemas en una rodilla, que le han mantenido fuera de las canchas durante semanas, coincidieron con la eliminación en la Champions League y el bajón del Inter en la liga, y alimentaron las críticas sobre su supuesta tendencia a desaparecer en los momentos claves.De ahí que tras hacerle al Parma los dos goles que le dieron al Inter su tercer "scudetto" seguido, Zlatan dedicó el título al diario italiano "Corriere della sera"."Los periodistas escriben, yo juego", declaró enrabietado el delantero sueco, que tiene en la Eurocopa la mejor oportunidad para enterrar definitivamente las críticas.[EFE][foto: Mexsport]

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