Nelson Acosta renace de las cenizas y celebra otro título

Nelson Bonifacio Acosta, el técnico nacido en 1944 en la localidad uruguaya de Paso de Los Toros, ha renacido una vez más de sus cenizas, cual Ave Fénix y condujo al Everton, contra todos los...
Nelson Bonifacio Acosta, el técnico nacido en 1944 en la localidad uruguaya de Paso de Los Toros, ha renacido una vez más de sus cenizas, cual Ave Fénix y condujo al Everton, contra todos los pronósticos, al cuarto título en la historia del club de Viña d
 Nelson Bonifacio Acosta, el técnico nacido en 1944 en la localidad uruguaya de Paso de Los Toros, ha renacido una vez más de sus cenizas, cual Ave Fénix y condujo al Everton, contra todos los pronósticos, al cuarto título en la historia del club de Viña d

MEDIOTIEMPO | Agencias4 de Junio de 2008

  • Es la tercera vez que Acosta le arruina la fiesta al Cacique

Nelson Bonifacio Acosta, el técnico nacido en 1944 en la localidad uruguaya de Paso de Los Toros, ha renacido una vez más de sus cenizas, cual Ave Fénix y condujo al Everton, contra todos los pronósticos, al cuarto título en la historia del club de Viña del Mar.

"¡Digan que fue "cueva" (suerte), digan que fue "cueva"!", gritaba, entre furioso y eufórico frente a la tribuna de prensa del Estadio Sausalito, mientras saltaba como un veinteañero el técnico de 64 años, tras la goleada de 3-0 que su equipo le propinó anoche al favorito Colo-Colo para llevarse el título.

Un título que se suma a los conseguidos en 1950, 1952 y 1976, este último un año antes de que Acosta, en ese entonces un recio volante defensivo proveniente del Peñarol, aterrizara en Chile para vestir justamente la camiseta del Everton.

Los gritos del técnico, cuyas cejas caídas imprimen a su rostro una sempiterna expresión de tristeza, eran su desahogo después de la tormenta de críticas que rodeó su salida de la Selección de Chile, tras la Copa América de Venezuela 2007 y al "ninguneo" que la prensa, a su juicio, ha sometido a su trabajo y a su equipo.

"Si otro hubiese logrado esto le habrían levantado una estatua", dijo el entrenador, que en sus años de mayor éxito, como el Mundial de Francia ';98 era llamado "Don Nelson" por los mismos que después sólo hablaban de "El Pelado" Acosta.

Es que el Apertura 2008 no es el primer título ganado por Acosta en Chile desde que en 1984 comenzó su andadura de técnico en el Fernández Vial: con el Unión Española ganó la Copa Chile en 1992 y 1993 y al frente del Cobreloa obtuvo el Apertura 2003 y el Clausura 2004.

Tanto la Copa Chile 1993 con Unión Española como el título del Cobreloa 2004 los ganó en Finales contra el Colo-Colo, de manera que al mando del Everton es la tercera vez que Acosta, al que despectivamente también han llamado "El Pelón" en sus épocas malas, le arruina la fiesta al "eterno campeón" del futbol chileno.

No es poco para un técnico al que los "expertos", aquellos que no pueden mantener un diálogo sobre este deporte sin lanzar la frase "tú no sabes nada de futbol" o sembrarla profusamente en sus escritos aludiendo a Fulano o Zutano, incluidos técnicos, para tratar de imponer sus puntos de vista, han considerado poco estudioso, meramente instintivo y cuyos triunfos atribuyen a la suerte.

"La suerte de Acosta" es un título algo repetido en un país al que el uruguayo condujo hasta los Octavos de Final de una Copa del Mundo, en Francia ';98 y al podio en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

Esa secuela de críticas explican el desahogo del Estadio Sausalito: "¡Digan que es "cueva" (suerte)", espetó Acosta mirando a la tribuna de prensa.

Un técnico que se ve a sí mismo "en la historia del futbol chileno", porque "las cosas que he hecho no las hace cualquiera".

Acosta, al que un diario corona hoy como "El señor de los Milagros" renació desde las cenizas con el Everton, al que llegó avanzada la temporada 2007, cuando estaba en riesgo de descender y al que ahora debe preparar para la próxima Copa Santander Libertadores, que era el gran premio para el Campeón del Apertura.

"Me pidieron una mano y les di las dos", reflexionó Acosta al sintetizar su trayectoria desde entonces en el Everton, al que seguirá vinculado al menos por otros tres años, según los dirigentes del club.

Es que a "Don Nelson" la campaña le devolvió los bríos y a sus casi 64 años no ve próxima la retirada: "Mientras sienta lo que siento con el futbol, con la relación con los jugadores, voy a seguir; cuando me canse, como me pasó cuando era jugador, dejo todo", manifestó.

Con más de 700 partidos dirigidos en su carrera, Acosta cree que su mayor virtud es haber sabido reinventarse en cada equipo al que ha llegado, y, convencido de que para ser un buen entrenador "no es necesario leer 20 libros al día", opina que el futbol no ha cambiado mucho desde que comenzó su carrera de técnico.

En su opinión, "desde que partí no se ha salido de la línea de tres o cuatro" y aunque admite que los jugadores tienen hoy una mejor condición física, lo atribuye en buena parte a los adelantos tecnológicos.

Para mantenerse vigente, a su juicio, es necesario estudiar pero no en exceso: "podría vender la pomada (mentir) y decir que me va bien porque leo mucho, porque soy un estudioso. ¡Mentira! Simplemente hago que mis equipos jueguen al futbol tal como yo lo siento", sentenció.

[EFE][foto: EFE]

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