Holanda 1 - 3 Rusia

RUSIA EXPRIMIÓ A LA NARANJA MECÁNICA Y YA ESTÁ EN SEMIS
RUSIA EXPRIMIÓ A LA NARANJA MECÁNICA Y YA ESTÁ EN SEMIS
 RUSIA EXPRIMIÓ A LA NARANJA MECÁNICA Y YA ESTÁ EN SEMIS

RUSIA EXPRIMIÓ A LA NARANJA MECÁNICA Y YA ESTÁ EN SEMIS

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPOEstadio St. Jakob-Park, 21 de Junio de 2008 ante un lleno

  • Duelo parejísimo en los 90 minutos
  • El aspecto físico hizo diferencia en el tiempo extra
  • Andrei Arshavin, figura indiscutible del juego

Fueron 90 minutos de paridad total y 30 de dominio ruso. Holanda y Rusia se enfrascaron por hora y media en un duelo parejo por donde se le viera; si Rusia llegaba con peligro, Holanda respondía, si uno tiraba de media distancia, el otro no tardaba en probar por esta vía y si un portero se hacía grande bajo su arco, el de enfrente hacía lo propio. Pero Rusia, que se vio mejor físicamente, se despegó en el tiempo extra y aprovechó para mandar a casa a una de las favoritas de esta Eurocopa 2008.

Así fue el tercer partido de Cuartos de Final de la Eurocopa 2008, en el que la Selección de Rusia venció en tiempos extra por 3-1 -empate a uno en tiempo regular- a su similar de Holanda.

Los tantos rusos fueron de Roman Pavlyuchenko al 55';, Dmitri Torbinski al 111'; y de Andrei Arshavin al 116';. Por parte de Holanda, Ruud Van Nistelrooy empató el juego al minuto 85';, con lo que el encuentro se prolongó hasta los tiempos extra.

Ahora, la sorprendente Rusia espera rival en las Semifinales del duelo entre España e Italia.

EL PARTIDO

En uno de los partidos más parejos de esta Euro, Rusia empezó mejor. A los 7 minutos de juego, el conjunto que hoy vistió de blanco ya había generado dos corners, un tiro peligroso de Yuri Zhirkov que sacó Van der Sar sobre su mano izquierda y un remate de cabeza de Pavlyuchenko que pudo haber creado más problemas de los que finalmente generó.

Como en sus anteriores encuentros, la escuadra dirigida por Guus Hiddink se veía ligera, con muchas ideas en la cabeza y la capacidad técnica de llevarlas a cabo, mientras que el conjunto naranja aún se veía un tanto incómodo en el terreno de juego, sobre todo porque no tenían la pelota en su poder.

Pero con el pasar de los minutos los holandeses fueron asentándose en el campo. La contienda se niveló cerca del minuto 20, pero los embates de ambas oncenas carecían de la chispa necesaria para terminar en gol. Rusia encontró en los centros a balón parado la mejor arma para ofender al rival, mientras que la Naranja Mecánica aún no definía la forma más adecuada para poner en problemas al arquero Igor Akinfeev.

La primera jugada de gol llegó al minuto 28 y fue para Holanda. Luego de una falta de Kolodin sobre Van Nistelrooy sobre la derecha, Van der Vaart sacó un centro venenosísimo que pasó frente al arco ruso que el mismo van Nistelrooy no alcanzó a rematar, por centímetros, cuando ya se cantaba el primer tanto del encuentro. En respuesta, Andrei Arshavin se metió al área rival, se quitó la marca de Mathijsen y desde la izquierda sacó un disparo de pierna derecha que Edwin van der Sar atajó sobre su mano izquierda.

La media distancia también fue bien utilizada por los dos equipos. Por el lado holandés, Van der Vaart tuvo una buena oportunidad desde afuera del área, pero el arquero Akinfeev le negó el gol a pie firme, mientras que del lado ruso Kolodin exigió los mejores movimientos de Van der Sar en un tirazo lejano que amenazaba con meterse en el ángulo superior derecho del arco naranja.

Al comienzo de la parte complementaria, Holanda volvió a encontrar en la vía del tiro libre la mejor forma de comprometer la tranquilidad en el arco rival. En una calca de la jugada del primer tiempo, Van der Vaart centró cerrado a segundo poste y Van Nistelrooy, una vez más, se quedó a nada de cerrar la pinza.

Ya con Robin van Persie en la cancha parecía que Holanda sería más ofensiva que en la primera parte, sin embargo, cada vez que la Naranja Mecánica trataba de apoderarse del esférico, Rusia se sacudía el dominio y emparejaba la situación.

Así, el cuadro de Hiddink nunca se vio abrumado por el rival, y al 55'; concretó el primer tanto del encuentro. Por la izquierda, Semak sacó un centro preciso y a media altura para Roman Pavlyuchenko, quien, adelantándose a su marcador, remató de zurda en el primer poste y dejó parado a Edwin van der Sar.

Pese a lo que se pudiera pensar, la anotación no varió demasiado las tácticas de los equipos. Rusia, firme y segura, siguió atacando con variantes, gran veolcidad por las bandas y paciencia en el borde del área y estuvo muy cerca de marcar el segundo, mientras que Holanda continuó jugando con paciencia, aunque no con la fuerza que hubieran deseado.

De media distancia, Sneijder fue el holandés más aplicado al frente, pero ninguno de sus envíos encontró el arco de Akinfeev. Buscando el tanto de la igualada, la Selección Holandesa controlaba el balón durante largos lapsos, pero sufría en los contragolpes rusos.

El ansiado tanto de la igualada llegó a 5 minutos del final, por la vía más utilizada por los holandeses durante el partido: el balón parado. Wesley Sneijder mandó un centro a segundo poste, en donde Van Nistelrooy -esta vez sí- logró empujar la pelota al fondo con la cabeza ante la floja marca rusa.

Así, el partido tuvo que ir a tiempos extra.

El aspecto físico marcó diferencias en los tiempos extra. El conjunto ruso tomó la iniciativa en los últimos 30 minutos de juego y se mostró superior a una Holanda que ya sufría por la falta de respuesta en las piernas.

La ligereza y velocidad del juego ruso no disminuyó en el último tramo del partido, incluso estas cualidades se vieron acentuadas por la lentitud de los holandeses. En 10 minutos del primer tiempo extra, el equipo blanco bombardeó el arco de Van der Sar, pero el arquero ganador de la Champions League de este año se hizo grande bajo los tres palos y evitó la caída de su meta.

Pavlyuchenko fue el que estuvo más cerca de adelantar a Rusia en el marcador, pero su disparo de derecha se estrelló en el travesaño, muy cerca del ángulo, dejando helados a los miles de holandeses que poblaban la tribuna de Basilea.

Pero Van der Sar -y toda Holanda- sucumbió ante la insistencia rusa. Al minuto 111 de tiempo corrido, el mejor jugador del partido, Andrei Arshavin se coló hasta la línea de fondo por la izquierda y mandó un centro que Dmitri Torbinski empujó ya sobre la línea de gol para mandar a la lona a los holandeses y catapultar a los suyos a una histórica Semifinal.

La respuesta naranja no llegó, ya que al 116'; el mismo Arshavin finiquitó la eliminatoria con un 1-3 que enloqueció a los aficionados rusos que asistieron al estadio de Basilea para vivir una de las victorias más grandes en la historia del futbol de aquel país.

EL ARBITRAJE

Regular del eslovaco Lubos Michel. El mayor fallo del silbante se produjo en una jugada en la que amonestó por segunda vez a Kolodin por una falta sobre Sneijder. Primero, el nazareno ya había echado al ruso, pero su abanderado lo llamó y le dijo que la jugada de la amarilla no era válida, ya que el balón había salido, cosa que no sucedió. Al final, Michel marcó saque de meta a favor de los rusos y quitó la tarjeta al zaguero.

[mt][Foto: Xinhua]

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