Vicente del Bosque, el ganador modesto

Cuando Vicente Del Bosque, conocido como el "modesto ganador", fue nombrado hace un año seleccionador de España recibió una herencia de su predecesor Luis Aragonés con un listón muy alto.
Cuando Vicente Del Bosque, conocido como el "modesto ganador", fue nombrado hace un año seleccionador de España recibió una herencia de su predecesor Luis Aragonés con un listón muy alto.
 Cuando Vicente Del Bosque, conocido como el "modesto ganador", fue nombrado hace un año seleccionador de España recibió una herencia de su predecesor Luis Aragonés con un listón muy alto.  (Foto: Reuters)
(Reuters) -
  • España está cerca de meterse al Mundial de Sudáfrica 2010

Cuando Vicente Del Bosque, conocido como el "modesto ganador", fue nombrado hace un año seleccionador de España recibió una herencia de su predecesor Luis Aragonés con un listón muy alto. Aragonés había conducido a "la Roja" al triunfo en la Eurocopa, el primer gran éxito internacional de España en la categoría absoluta después del mismo título logrado en 1964. Del Bosque (Salamanca, 23-12-1950) ha mantenido la pauta ganadora del equipo en los partidos posteriores a la Eurocopa, por lo que "la roja" siguió en mayo como líder de la clasificación de la FIFA. De hecho, ha firmado el mejor arranque de un seleccionador después de obtener en Turquía en abril el noveno triunfo consecutivo, lo que igualó el registro de Joao Saldanha con Brasil en la década de los 70. España, que acumula 31 partidos sin perder, lidera su grupo (el 5) para el Mundial con 18 puntos, seis más que Bosnia, después de ganar los seis partidos que ha jugado, con un balance de 13 goles a favor y 2 en contra. Nadie duda de que estará en Sudáfrica. Del Bosque llegó a la Selección con un nuevo manual de estilo de entrenar. Humildad, sensatez y el sentido común por bandera, en un técnico que en su carrera ha impuesto su afable forma de ser como método de manejo de vestuarios plagados de astros. Dos Champions League (2000 y 2002), dos títulos de Liga (2001 y 2003), una Supercopa de Europa (2002), una Copa Intercontinental (2002) y una Supercopa de España (2001), al frente del Real Madrid, forman parte del currículum de este técnico salmantino de 58 años, elegido mejor entrenador del mundo de 2002 por la Federación Internacional de Historia y Estadística. Su vida deportiva ha estado siempre vinculada al Real Madrid: desde la temporada 1968-69 cuando era jugador del equipo juvenil, hasta sus últimos días como técnico blanco (23-06-2003). Su brillante carrera como técnico situó en segundo plano su trayectoria como jugador, que totalizó 441 partidos oficiales en el Castilla, Córdoba, Castellón y Real Madrid, con cinco títulos de Liga y cuatro Copas del Rey. Además fue internacional en 18 ocasiones, marcó un gol y disputó la Eurocopa de 1980. Después de su retirada, el 30 de junio de 1984, se sumó como técnico a las categorías inferiores del Madrid para convertirse en el referente de la cantera, que dejó provisionalmente durante tres meses en 1994 a fin de dirigir al primer equipo tras la destitución de Benito Floro. Repitió en 1996 tras la destitución de Jorge Valdano, en un único partido con goleada 5-0 al Athletic en San Mamés, para luego ser reemplazado por Arsenio Iglesias. El 18 de noviembre de 1999, recibió su gran oportunidad, al sustituir al galés John Benjamin Toshack, despedido por negarse a rectificar unas duras críticas a la plantilla. La condición de interino se transformó en cuatro años de idilio madridista, tras conquistar la octava Copa de Europa (2000). Ni la llegada de Florentino Pérez, el 17 de julio de 2000, pudo desplazar al 'modesto ganador'. Del Bosque respondió bien a la nueva política de "una estrella por temporada", que puso a prueba su temple para dirigir estrellas y, de paso, fomentar la cantera. Ajeno a cualquier tipo de polémica, nunca habló mal del equipo contrario, ni de los árbitros para justificar un resultado y siempre defendió a sus jugadores y al club, con el que volvió a ganar la Copa de Europa en 2002. La búsqueda de un técnico con una imagen más "moderna" provocó su marcha, que, unida a la del capitán Fernando Hierro, cerró una época en la 'casa blanca', dirigida a partir de entonces por el portugués Carlos Queiroz y con David Beckham como nueva estrella. Tras su paso fugaz y millonario por el Besiktas turco en la Temporada 2004-2005, regresó a España para esperar su gran oportunidad, que surgió después de la Eurocopa. Su mayor desafío es nada menos que conducir a España al sueño hasta ahora imposible de conquistar la Copa del Mundo.

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