El último peldaño del Barça para cerrar un año único

El Barça se encuentra a un partido, en el último peldaño del largo ascenso, para entrar con letras de oro en la historia del futbol y convertirse en el primer club en haber ganado en una temporada...
 El Barça se encuentra a un partido, en el último peldaño del largo ascenso, para entrar con letras de oro en la historia del futbol y convertirse en el primer club en haber ganado en una temporada los seis títulos en juego.
Abu Dhabi, Emiratos Árabes (Reuters) -
  • Messi no se quiere perder la Final

El Barça se encuentra a un partido, en el último peldaño del largo ascenso, para entrar con letras de oro en la historia del futbol y convertirse en el primer club en haber ganado en una temporada los seis títulos en juego, si al final es capaz de derrotar en la Final del Mundial de Clubes de Abu Dhabi al Estudiantes de La Plata argentino. Para esta fiesta del sábado en el emirato de Abu Dhabi, el Barça sonríe por la recuperación de su estrella, el argentino Lionel Messi, pero también se abate en cierta forma por la pérdida de otro referente, como es Andrés Iniesta, uno de los grandes jugadores que tiene el club catalán y que no está teniendo suerte con las lesiones. Forzó para estar con su equipo en la Final de la Champions League, en la que fue una pieza determinante, pero tuvo una recaída que le llevó a estar meses fuera de la competición y a no realizar una Pretemporada como el resto de sus compañero. Ahora, en otro momento importante para su equipo, el manchego deberá ver el partido desde el graderío por una lesión muscular que se produjo en el encuentro de Semifinales contra el Atlante. El mazazo que ha recibido Iniesta contrasta con la feliz recuperación de Lionel Messi, lesionado en el tobillo, pero que fue requerido en última instancia frente al Atlante para desatascar un partido en el que se había liado el Barcelona contra el rival mexicano. Fue pisar el campo en la segunda parte y al minuto Messi elaboró una gran jugada dentro del área que sirvió para marcar el segundo gol de su equipo. La aparición de Messi en Abu Dhabi y su aportación anoche han generado una expectativa y entusiasmo enorme en Oriente Medio, donde tanto el Barcelona como el jugador argentino cuentan con un apoyo fuera de toda duda. Ibrahimovic, Xavi e Iniesta fueron agasajados ayer, pero nada comparable con el recibimiento y las atenciones que la afición local dispensó al 'crack' argentino, imagen publicitaria en muchas puntos de la ciudad, igual que el conjunto catalán, a través de un acuerdo con una empresa de telefonía. Lionel Messi reconoció al final del partido que había acabado con alguna molestia en el tobillo, pero aseguró que ello no le privará de jugar contra sus compatriotas el sábado en el enésimo pulso entre el futbol sudamericano y el europeo, al que el Barcelona llegará algo fundido, como así reconoció tanto el técnico Pep Guardiola como algún jugador. El Barcelona ha abordado esta temporada un calendario de competición que apenas ha permitido días libres a sus jugadores, que han ido acumulando partidos y tensiones que, llegado el final del 2009, parecen empezar a pasar factura. Jugadores que deberían estar frescos como Iniesta o Márquez, la acumulación de partidos y las lesiones que han debido superar, les impiden ser lo solventes que se espera de ellos, además de que otros jugadores como Touré o Henry no atraviesan por su mejor momento, lo que impide a Guardiola contar con mimbres para hacer rotaciones sin que el nivel del equipo se resienta. En el partido contra el Atlante, a los pocos minutos de haber empezado la segunda parte, Guardiola no esperó mucho tiempo más para dar entrada a dos futbolistas que diesen tono al equipo, con la incorporación de Gerard Piqué en el eje de la defensa y a Messi en el ataque, por un Márquez realmente limitado físicamente y un Touré Yaya algo desconocido del gran centrocampista que maravilló la temporada pasada. Al margen de cuál es el momento actual de la plantilla, el grupo de Guardiola afrontará el sábado su tercer desafío en esta competición intercontinental después de los erráticos abordajes del 2006 y de 1992. El Zayed Stadium espera paciente al sábado para coronar nuevamente a mejor equipo del mundo en el 2009, una corona a la cual nadie en el Barcelona quiere renunciar para cerrar el mejor año de la historia del club, de la mano del mejor jugador del mundo, Lionel Messi, quien tres años atrás debió afrontar una temporada muy difícil, pues ni fue utilizado para la Final de la Champions League en París ni pudo jugar el Mundial en Japón por estar lesionado.

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