Estados Unidos 2022, ¿Una imponente candidatura?

Este jueves 2 de diciembre, la FIFA estará tomando una de las decisiones más importantes en los últimos años: qué país será sede de los Mundiales 2018 y 2022. Estados Unidos es uno de los...
 Este jueves 2 de diciembre, la FIFA estará tomando una de las decisiones más importantes en los últimos años: qué país será sede de los Mundiales 2018 y 2022. Estados Unidos es uno de los candidatos, aunque deberá superar varios aspectos negativos.
Ciudad de México -
  • Los norteamericanos planean vender 5 millones de entradas y generar arriba de mil millones de dólares sólo por este concepto
  • Landon Donovan, Bill Clinton y Morgan Freeman son representantes del "Equipo Presentador"
  • México retiró su candidatura y se convirtió en aliado de la postulación estadounidense

Este jueves 2 de diciembre, la FIFA estará tomando una de las decisiones más importantes en los últimos años. Países como Estados Unidos, Portugal, España, Inlglaterra, Rusia, Bélgica, Holanda, Australia, Qatar y Japón apuestan todo su potencial económico, deportivo y social para ser sede de uno de los mundiales, ya sea el 2018 o 2022. El país de las barras y las estrellas ha construído una candidatura que puja por llevarse la sede del 2022, la espectacularidad y grandeza que ofrece son sin duda atractivas; aunque como toda postulación existen puntos negativos que los Estados Unidos tendrán que superar para albergar su segundo Campeonato Mundial de Futbol. Son dos ejes centrales sobre los que gira la actual candidatura de Estados Unidos para la organización del Mundial del año 2022. El primero de ellos tiene que ver con toda la infraestructura disponible para llevar a cabo un evento de esta magnitud (estadios, medios de transporte y de comunicación, canchas, ciudades y alojamiento); mientras que el segundo eje está relacionado con la herencia que podría dejar la designación de E.U. como sede del Campeonato Mundial de Futbol de la FIFA (sustentabilidad, impacto ambiental, desarrollos de programas sociales e impacto económico). En el lejano 1994, Estados Unidos atrajo a tres millones 587 mil 538 aficionados a sus estadios, en una cifra que hasta el momento, ninguna sede ha podido siquiera igualar. Sin embargo, la grandeza de esta postulación comienza a aparecer cuando la intención del Comité Organizador es la de llevar 5 millones de personas a los inmuebles que alberguen la Copa del Mundo, dejando una derrama económica de más de mil millones de dólares sólo por concepto de boletos, algo que sólo los estadounidenses se pueden permitir soñar. Incluso esta cifra alcanzaría los mil 500 millones de dólares si se toma en cuenta la Copa Confederaciones de un año antes. Actualmente se cuentan con 18 ciudades precandidatas a ser sedes, aunque al final sólo se designarían a 12 de ellas como anfitriones de los partidos. En cuanto al transporte, cada ciudad preseleccionada cuenta con un aeropuerto internacional con capacidad para mover más allá de los 60 mil pasajeros que exige la FIFA, además de que todos los estadios serán accesibles para el transporte público. En cuestión de los posibles escenarios para los partidos, cinco de ellos tienen la "domo" o techo retráctil para poner las mejores condiciones climáticas a cada encuentro y tomando una media de la capacidad de cada estadio, al final serían 76 mil espectadores promedio por cada encuentro. Para los Medios de Comunicación el IBC estaría ubicado en la ciudad de Atlanta, Georgia, debido a la facilidad de comunicación que tiene con el país y con el mundo. También se ha propuesto que el sorteo de la fase final de la Copa del Mundo sea en la ciudad de Miami, mientras que el partido inaugural tendría como sede el Cowboy Stadium de Dallas, Texas. En lo que respecta al segundo eje de la candidatura estadounidense, la herencia más importante sería impulsar el futbol como deporte, esto con la intención de hacerlo una disciplina más global de lo que ya es y aprovechando las características multiculturales que ofrecen los Estados Unidos de América. Aspectos Negativos Como toda postulación existen algunos puntos que podrían actuar en contra. En primer lugar la amenaza terrorista se mantiene como un foco de alerta que hasta el momento el país de las barras y las estrellas no ha podido disolver del todo, si bien la seguridad sería uno de los aspectos con mucho mayor atención, la posibilidad de un atentado terrorista es algo que podría afectar la asistencia a los estadios o diferentes eventos de la magna competencia. Otro punto que se ve como un factor negativo, es que algunos de los estadios que propone la candidatura norteamericana tienen cancha de pasto sintético, lo cual no sería del agrado de aquellas selecciones y de los jugadores, especialmente de los europeos que están acostumbrados a las canchas naturales. Además, la cercanía del mundial de Brasil 2014 podría ser otro aspecto negativo, pues apenas en ocho años se llevarían a cabo dos mundiales en el mismo continente. Luego de algunas inspecciones por parte de comisionados de la FIFA, al parecer la propuesta de Miami como una de las sedes no ha terminado de convencer, puesto que existen algunos problemas en cuanto a los medios de transporte. Mientras que la idea de que Estados Unidos no es un país futbolero se mantiene latente y en la mente de los principales actores del futbol mundial, situación que también podría ser un punto opositor a su candidatura, sobre todo tomando en cuenta que los mundiales de Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, no se caracterizaron por la "fiebre del futbol mundial". La extinta candidatura azteca La candidatura de los Estados Unidos, que representa a la Concacaf, termina siendo aplastante y quedándose sin rival. A pesar de que México hizo algún esfuerzo por conseguir una tercera Copa del Mundo de Futbol, los argumentos y las propuestas elaboradas por otros países son factores que van más allá de lo posible en nuestro país. A pesar de que el 3 de febrero del 2009, la FIFA confirmó la candidatura de México para ser sede de un nuevo mundial en el 2018 o 2022, la realidad llegó tan sólo unos meses después cuando el 28 de septiembre del mismo año, Decio de María, Secretario General de la Femexfut hizo el anuncia de que nuestro país renunciaba a la candidatura por organizar un nuevo mundial, sumándose de esa forma al proyecto norteamericano. En aquella ocasión, se señaló a los problemas económicos como el factor que tiró la candidatura azteca. A pesar de las construcciones de estadios como el TSM, el Omnilife y el de Monterrey, la FMF apuntó que no existían los recursos para remodelar o construir inmuebles que sustentaran la candidatura; además de que la inversión pública o privada no podría soportar una inversión a mediano plazo. Sin duda, existieron otros puntos que también obligaron a México a desistir de su candidatura. A pesar de que no tienen mucha atención por parte de los medios, es conocido que la FIFA no está del todo conforme con la existencia de la "multipropiedad" en los equipos del máximo circuito del futbol mexicano, además de que hay otras circunstancias como el famoso "Pacto de Caballeros" que habrían tenido siempre un estigma sobre la propuesta mexicana de albergar una Copa del Mundo. Finalmente, México sería la primera nación en ser sede por tercera vez de la máxima justa futbolística del mundo, por lo que habría otras naciones que reclamarían el derecho de ser anfitriones por primera vez como sucede con Holanda, Bélgica, Rusia, España y Portugal.

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