Palermo, el 'Loco' resucitado

En Pascuas, huevos para todos. Y si bien él demostró a lo largo de su carrera, que no le faltan, ayer, tras mucho tiempo, lo volvió a confirmar. Él es un "titán", "loco" como pocos.
En Pascuas, huevos para todos. Y si bien él demostró a lo largo de su carrera, que no le faltan, ayer, tras mucho tiempo, lo volvió a confirmar. Él es un "titán", "loco" como pocos.
 En Pascuas, huevos para todos. Y si bien él demostró a lo largo de su carrera, que no le faltan, ayer, tras mucho tiempo, lo volvió a confirmar. Él es un "titán", "loco" como pocos.
Argentina -
  • Tras 953 minutos, Martín volvió a marcar

En Pascuas, huevos para todos. Y si bien él demostró a lo largo de su carrera, que no le faltan, ayer, tras mucho tiempo, lo volvió a confirmar. Él es un "titán", "loco" como pocos. Es capaz de fallar tres penales en un mismo partido pero definirte otro a último minuto y de la forma más insólita. O de siete ocasiones de gol, meterla una y porque la tiene servida. Pero este domingo, no fue un gol más en su carrera, que se está terminando. Para los creyentes, hace exactamente 1978 años Jesús resucitaba entre los muertos. Ayer, domingo Santo, le tocó a él resucitar de uno de los peores momentos en su carrera. No fue un gol cualquiera; fue el que cortó con la mala racha de llevar 953 minutos sin anotar, cifra que para ser un nueve de área, es realmente alarmante. Este mismo fin de semana ya se le había dado la misma suerte a Torres, Kaká, Villa, Higuaín, quienes tampoco convertían desde hacía mucho tiempo. Por qué no habría de tocarle a él, se preguntaban los eternos optimistas, léase "palermistas", antes de comenzar el partido contra Huracán. Y al minuto 37 del segundo tiempo, Martín Palermo se encontró con él, con el máximo premio al que todo goleador, individualmente, aspira. Tras una jugada que él mismo inició, y un centro de Pablo Mouche, metió el 3-0 a un Huracán que pudo haber sido goleado por más diferencia, de no haber sido por el "9" de Boca que, como de costumbre, perdonó la mayor parte de las situaciones creadas. "Tuve varias (situaciones) y si en la última erraba me tenía que ir de la cancha", declaró el jugador al finalizar el encuentro, sabiendo la presión que tiene partido a partido de convertir, más cuando hay un sucesor  como Lucas Viatri, de por medio. El último 3 a 0 que había metido el equipo Xeneize de visitante había sido precisamente contra Huracán en el Apertura 2008. Un 3 a 0 que le da tranquilidad a todo un equipo, y a su máximo goleador, quien en varias jugadas demostró la falta de confianza adquirida a lo largo de las últimas fechas.

"Tuve varias (situaciones) y si en la última erraba me tenía que ir de la cancha"

Pero los días pasan y Palermo, luchador como pocos, se desgasta, a tal punto de ya haber anunciado que terminado el Clausura 2011 se retirará de las canchas -al menos como jugador- vistiendo la camiseta del club de sus amores, la de Boca Juniors. Una decisión tomada con meses de anticipación, en un contexto donde Boca no logra salir de la crisis por la cual atraviesa. La realidad es que a sus 37 años el cuerpo le responde cada vez menos y como si eso fuese poco, sus compañeros no lo ayudan. Acostumbrado a jugar con un siete que desbordara y le tirara centros que le llegaban al pie o a la cabeza, hoy siente la falta de un Guillermo Barros Schelotto o un Palacio, en el equipo para poder definir. Boca llega cada vez menos al área y cuando lo hace, las jugadas y los centros que le mandan son desacertados. Y un día llegó el técnico que se animó a sacarlo de la cancha. Julio César Falcioni, ya había dejado afuera del equipo titular a Juan Román Riquelme, por estar debajo del nivel del resto. Qué ironía, el enganche de Boca sigue demostrando que ni estando en su mejor versión, es, valga la redundancia, el mejor del equipo (Aunque un reciente desgarro en el abdomen lo dejará fuera de las canchas por varias semanas, complicando aún más el panorama). Hoy a Martín le toca una suerte parecida porque Falcioni lo priva de jugar los noventa minutos. Eso sí, va titular desde el arranque, por el respeto ganado, por el compromiso demostrado a lo largo de la semana, por su historia y porque así es Palermo, cuando parece que está todo perdido, te la clava en el ángulo. Ayer jugó el partido entero porque además de meter gol, asistió. Y Boca, con una defensa todavía bastante débil, y un buen mediocampo y delantera, se enfrentó a un rival que tampoco anda en su mejor momento: se encuentra decimoctavo en la tabla de posiciones, y en zona de promoción. El técnico aclaró en más de una ocasión, que sigue depositando confianza en Martín, y por eso seguirá arrancando de titular, más allá de convertir gol como ayer o no. Después de todo, Palermo es el máximo goleador en la historia de Boca, con 231 goles en el club, 301 en su carrera, y eso pesa al momento de dejarlo afuera. Boca jugará la última fecha de este campeonato con Gimnasia en un partido con un sabor especial. No solamente sería el último de Martín Palermo, sino también el de Guillermo Barros Schelotto -otro ídolo del club-, por el lado del "Lobo", quien también colgará los botines en junio, a sus 38 años de edad. ¡Qué mejor para Palermo que marcar su último gol contra uno de sus mayores rivales! No sólo alegraría a los boqueases sino a los hinchas del "pincha" que lo siguen admirando pese a jugar en otro club. Eso sí, habrá que ver si para junio el "Loco" seguirá con la misma postura que tiene hoy. Porque Juan Sebastian Verón ya declaró que es bienvenido a retirarse dentro de un año, con la camiseta de Estudiantes.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×