Klinsmann: La ruptura de la ideología estadounidense

Un total y vertiginoso giro de 180 grados dio el futbol de los Estados Unidos. Hace unas semanas, la Federación Norteamericana confirmó la salida de Bob Bradley de la Dirección Técnica del...
Jürgen Klinsmann cierra los ojos un segundo y habla de tener una “fotografía del futbol estadounidense” con un estilo 'joga bonito'.
 Jürgen Klinsmann cierra los ojos un segundo y habla de tener una “fotografía del futbol estadounidense” con un estilo 'joga bonito'.
Ciudad de México -
  • Bora Milutinovic fue el último técnico extranjero de la Selección Estadounidense
  • El salario de Klinsmann será cinco veces mayor al de su antecesor Bladley
  • El Tri enfrentará el próximo miércoles a los estadounidenses

Un total y vertiginoso giro de 180 grados dio el futbol de los Estados Unidos. Hace unas semanas, la Federación Norteamericana confirmó la salida de Bob Bradley de la Dirección Técnica del combinado de “Las Barras y las Estrellas” para dar pie a la llegada de Jürgen Klinsmann, quien tendrá su estrenó en el amistoso de este miércoles ante México.

Sin embargo, la llegada del seleccionador alemán no resulta un simple cambio en el puesto de quien toma las decisiones técnicas del futbol en los Estados Unidos, sino que se trata de un verdadero cambio de rumbo, ideología y proyecto implementado por los norteamericanos desde 1995, justo un año después de conocer la experiencia de albergar una Copa del Mundo.

En aquel entonces, la Federación Estadounidense de Futbol decidió darle la confianza a los hombres de casa y apelando al exitoso modelo de otros deportes como el basquetbol y el futbol americano, recurrieron a las más de dos mil universidades para extraer al Director Técnico que conociera a fondo las costumbres y el pensamiento de los 4 millones 186 mil 778 futbolistas norteamericanos registrados ante la FIFA.

El hombre elegido fue Steve Sampson, entrenador que estuvo más de cinco años en la Universidad de Santa Clara para después ganar experiencia y terminar de madurar con el Cuerpo Técnico de Bora Milutinovic, quien dirigió en el Mundial de Estados Unidos 1994. Tras dicha competencia, Sampson tomó las riendas y dio su primer campanazo cuando en la Copa América de Uruguay 1995 eliminó a México. El primer aviso estaba dado y el proyecto tenía listos los cimientos.

Tras una triste Copa del Mundo en Francia 1998, Sampson cedió su lugar a Bruce Arena, quien arribó al timón con un extraordinario bagaje universitario, un perfil bajo y un claro conocimiento de las jóvenes promesas del futbol local. Entrenador en Cornell University, University of Puget Sound y University of Virginia, Arena estuvo con la Sub-23 estadounidense y en 1998 le llegó su oportunidad con el combinado mayor, justo al tiempo que surgió “We can fly”, el proyecto estadounidense para ser campeones del mundo.

Poco a poco los resultados llegaron. Arena le dio a los Estados Unidos su mejor participación en una Copa del Mundo colocándose entre los ocho mejores del orbe en el Mundial del 2002, poniendo al equipo de “Las Barras y las Estrellas” en el cuarto lugar del ranking de FIFA, obteniendo las históricas 71 victorias con la Selección, pero sobre todo abriendo paso a hombres como Landon Donovan, Brian Mc Bride, Clint Dempsey y Claudio Reyna, jugadores que consiguieron eliminar al supuesto “Gigante de la CONCACAF” en los Octavos de Corea del Sur-Japón.

Fue entonces cuando Bob Bradley llegó al mando. El ex entrenador de Ohio University, University of Virginia y Princeton University recibió la oportunidad con el equipo mayor tras dirigir en la MLS ocho años y ser el Asistente de Bruce Arena en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

El oriundo de Nueva Jersey llegó desde el 2006 pero no pudo ir más allá de los Octavos de Final en Sudáfrica y terminó perdiendo el mando de la CONCACAF tras caer en la Copa de Oro 2011 ante México; sin embargo, renovó la plantilla con hombres como Jermaine Jones, Juan Agudelo, Tim Howard, Michael Bradley y Charlie Davies.

La llegada de Klinsmann no sólo rompe con el perfil de entrenadores que le había dado resultados a los Estados Unidos. El alemán fue un exitoso futbolista, mundialmente reconocido y con logros como timonel antes de llegar a la Selección de “Las Barras y las Estrellas”. Un giro completo en lo que hasta el momento había manejado la Federación Norteamericana.

Otro aspecto es el tema contractual. De acuerdo con un publicación del “Washington Post”, Bob Bradley habría percibido cerca de 500 mil dólares por año como seleccionador, cifra muy lejana a los 2.5 millones de euros que se rumora, percibe Klinsmann en el timón estadounidense según el rotativo.

Es claro que el próximo miércoles el Tri del “Chepo” de la Torre no sólo enfrentará a un nuevo entrenador, sino a una Selección que ha decidido transformar su ideología y mirar a otros horizontes que le permitan regresar al éxito.

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