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Brasil aplastó a España y es Tetracampeón de la Confederaciones

La afición y el equipo fueron uno solo. (Video: Reuters)

Juan Manuel Terán | MEDIOTIEMPO (Enviado)
Estadio Maracaná, Río de Janeiro, Brasil ante un lleno, domingo 30 de Junio del 2013

  • Fred marcó un doblete para sellar el Tetracampeonato de Brasil en el torneo
  • Sergio Ramos falló un penal cuando el partido ya tenía diferencia de tres goles
  • Brasil alzó la mano como candidato a Campeón del Mundo el año entrante
El mensaje está enviado y tiene como cita el verano del 2014. A Brasil le hacía falta este partido más que a ningún otro equipo y no dejó pasar la oportunidad para dejar en claro que en su país y sobre todo en Maracaná, el ser el mejor equipo del mundo de nada importa y sí, que sus argumentos van más allá de la cancha para buscar el ansiado Hexacampeonato.

Con el desparpajo de pasarle por encima e inclusive hacer que el Bicampeón de Europa y actual Campeón del Mundo bailara al ritmo de la samba, la Selección de Luiz Felipe Scolari derrotó 3-0 a una España que por momentos se volvió una Selección asustada y con los complejos de un pasado que parecía superado y que hoy volvió a la mente.

El partido no inició con el silbatazo de un muy polémico árbitro Bjorn Kuipers que consintió de más a los locales al no mostrarles ni una tarjeta. No, el partido comenzó cuando los equipos saltaron a la cancha y los más de 80 mil aficionados que se dieron cita en Maracaná de poco les importó el protocolo de FIFA al cantar completo el himno brasileño y hacer sentir a los españoles en un verdadero infierno.

Después, la pelota rodó y España aún trataba de entender donde estaba parado cuando ni Arbeloa ni Piqué pudieron despejar un centro por derecha que terminó junto a Fred, en el suelo, pero con la astucia del brasileño para revolverse y patear el esférico al fondo de las redes.

Pasaron 95 segundos y Brasil ya ganaba. Maracaná comenzó a comerse a una España que de no ser por el palmarés de los últimos cinco años, no dio argumentos para creer que es la "mejor Selección del mundo".

El vendaval "Verdeamarela" no paró ahí. Oscar dejó ir el segundo apenas un par de minutos después, mientras Arbeloa sufría con las diagonales de Neymar que le costaron una amonestación al lateral del Real Madrid y un estadio que jugaba su partido, se devoraba al rival.

La intensidad bajó pero porque Brasil quiso. Por momentos le cedió la pelota a España que intentaba reaccionar y que encontró en los botines de Pedro su opción más clara. El delantero del Barcelona se puso mano a mano con Julio César, disparó y cuando la pelota se iba al fondo apareció la pierna derecha de David Luiz.

Ni antes ni después, el defensa del Chelsea salvó a Brasil del empate y ahí el partido tomó un rumbo definitivo.

En la recta final del primer tiempo la juventud brasileña apareció. Oscar se combino con Neymar en una pared que rompió la defensa ibérica y que puso al astro brasileño mano a mano con Iker Casillas, quien después de taparle a Fred el 2-0, no pudo con el bombazo que sacó Neymar para poner el 2-0.

En el segundo tiempo nada fue distinto. España nuevamente salió pasmado y en dos minutos los brasileños mataron el partido con una buena jugada que Fred definió a segundo poste para poner un 3-0 que ni la mejor Seleccion del mundo podía recuperar.

Incluso Brasil se dio el lujo de regalarle un penal a España tras la entrada a Jesús Navas, quien provocó el error de Marcelo. Sergio Ramos tomó la pelota y con todo el peso de Maracaná echó el disparo afuera.

Vicente del Bosque se paseó por toda su área y la impotencia se dibujaba en su rostro. Las soluciones no funcionaban y España ni siquiera podía plantarle cara a un Brasil que en gran parte debe su triunfo al impresionante apoyo.

Esta noche nada le saldría bien a La "Furia Roja" que el único viso que dio de aparecer en el partido fue con la fuerte falta de Piqué sobre Neymar, que le costó la expulsión al central del Barcelona y que sólo sirvió para que los festejos fueran aún más grandes.

España se quedó con las ganas de alzar el único título que le resta a una generación dorada, pero que en uno de los "templos" del futbol ni siquiera pudo jugar, mientras que Brasil alzó su cuarto trofeo de la Confederaciones, pero más que eso, lanzó el mensaje: Brasil está de vuelta y en su Mundial es favorito.

[MEDIOTIEMPO]

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