Javier Mascherano admitió su error

A Javier Mascherano no le gustan los tópicos del futbolista común, hasta tal punto que, cuando comete un error individual, es capaz de hacer una feroz autocrítica.
A Javier Mascherano no le gustan los tópicos del futbolista común, hasta tal punto que, cuando comete un error individual, es capaz de hacer una feroz autocrítica.
 A Javier Mascherano no le gustan los tópicos del futbolista común, hasta tal punto que, cuando comete un error individual, es capaz de hacer una feroz autocrítica.  (Foto: Getty)
Barcelona, España (Reuters) -
  • Los números demuestran que su participación en el partido ante Milán no fue mala

A Javier Mascherano no le gustan los tópicos del futbolista común, hasta tal punto que, cuando comete un error individual, es capaz de hacer una feroz autocrítica, una penitencia un tanto insólita entre sus compañeros de vestuario. La noche del martes, después del encuentro de Liga de Campeones contra el Milan, "el jefecito" apareció ante las cámaras cabizbajo, con la voz rota. Quería dar la cara, aceptar el 'mea culpa', y lo hizo con una sinceridad absoluta: "El equipo, lamentablemente, ha tenido que sufrir un nuevo error mío. Me duele por el resultado, porque en partidos tan importantes como éste yo no me puedo permitir este tipo de errores".

"El equipo, lamentablemente, ha tenido que sufrir un nuevo error mío. En partidos tan importantes no me puedo permitir este tipo de errores"

"El error" al que se refiere propició el tanto de los italianos en el minuto 9, después de un mal entendimiento con Piqué, que fue aprovechado por  Kaká. El exmadridista asistió a su compatriota Robinho, que batió sin problemas a un Valdés vendido. San Siro fue el escenario de su reaparición, después de un mes de descanso y rehabilitación por una elongación en el bíceps femoral, la lesión de moda en el vestuario azulgrana. La escuadra 'rossonera' empezó mordiendo, presionando arriba, ahogando a un Barça destemplado que, hasta el gol de Messi, no se encontró en la cancha. La del minuto 9 fue la única mancha del central argentino en un encuentro en el que completó 58 pases de 64 -con un 91% de acierto-, cometió tan sólo falta, recuperó cuatro balones y realizó cinco despejes. Fueron las cifras habituales de un fijo en los esquemas de Pep Guardiola, Tito Vilanova y Gerardo 'Tata' Martino, los tres últimos entrenadores que han pasado por el Camp Nou. "Es un error mío, uno más y ya son varios. Duele bastante, hago mal un despeje. No se pueden cometer estos errores", lamentó el central con alma de centrocampista. "Soy de los jugadores que se come la cabeza con sus errores, todo el día. Durante mi carrera me he exigido mucho. Hay errores que se pueden perdonar, otros como el del Madrid no se pueden permitir, al menos en este equipo", confesó en 'RAC1'.

No te pierdas